Mastectomía y reconstrucción mamaria en una misma cirugía: el avance que impulsan los hospitales de Bariloche y Roca
Estos dos hospitales públicos de Río Negro garantizan los dos procedimientos en simultáneo lo que permite reducir la cantidad de cirugías y el impacto físico y emocional para las pacientes.
Los hospitales públicos de Bariloche y General Roca llevan adelante procedimientos de mastectomía en simultáneo con la reconstrucción mamaria. Se trata de un trabajo coordinado entre médicos mastólogos y cirujanos plásticos que, en el caso del hospital Ramón Carrillo de la zona cordillerana, suma, hasta ahora, unas 15 intervenciones.
En 2013, se sancionó la Ley Nacional 26.872 que establece la obligación de brindar cobertura total y gratuita de la cirugía reconstructiva como consecuencia de una mastectomía por patología mamaria (extirpación total de la mama), así como la provisión de las prótesis y expansores necesarios.
«El hospital de Bariloche lo cumplía, pero en diferido. Y lo ideal es hacer la reconstrucción inmediata a la mastectomía, pero en este caso, se hacía tiempo después lo que requiere de más cirugía», manifestó Carolina Pasquali, médica mastóloga del hospital público de Bariloche.
Advirtió que desde hace dos años, «Mastología y Cirugía Plástica trabajan en simultáneo. Hacemos un trabajo interdisciplinario, coordinado, donde evaluamos juntos a la paciente y la operamos juntos. En el mismo día hacemos todo: la parte oncología y la parte plástica, llamada oncoplastía. Sacamos la mama y colocamos la prótesis».
Pasquali subrayó que, al realizar las intervenciones en simultáneo, se ahorra tiempo quirúrgico y al salir del quirófano, el impacto no es tan grande para la paciente.
“Para reconstruir de manera diferida se requieren tres cirugías. Sacar la mama es una cirugía radical. Queda la piel apoyada en el tórax y una cicatriz importante», especificó. Una vez que la paciente termina sus tratamientos, se somete a una segunda cirugía que consiste en la colocación de un expansor mamario (una especie de prótesis temporal que se coloca desinflada).
Finalizada esa cirugía, cuando el expansor cicatriza, «empieza el llenado que dura un tiempo. Cada 15 días, la paciente concurre al consultorio y vamos introduciendo, a través de una válvula, líquido que es solución salina hasta lograr el volumen mamario deseado». Logrado el tamaño deseado, se programa una tercera cirugía en la que se saca el expansor y se coloca la prótesis definitiva.
Impacto psíquico
En relación al impacto psíquico que tiene para una mujer perder una mama, resaltó que “si bien lo más importante es la salud y lo oncológico, cada vez va tomando más lugar la oncoplastía, la parte cosmética”.
Dos años atrás, esta mastóloga comenzó a trabajar en conjunto con el cirujano plástico Hernán Distéfano para evaluar pacientes y programar cirugías en conjunto. “La prótesis la cubre el estado, es 100% gratuita. El paciente accede al diagnóstico oportuno y al tratamiento adecuado y, a tiempo sino que además, se tiene en cuenta la cuestión oncoplástica y el impacto psicológico y emocional del paciente”, concluyó Pasquali.
Tanto los hospitales de Bariloche como Roca también han avanzado con cirugías reductoras de riesgo (mujeres sin cáncer, pero con alto riesgo de tenerlo por antecedentes familiares directos). En estos casos, la mastectomía se realiza con el objetivo de intentar prevenir la enfermedad y se preserva la aréola y el pezón.
«Esto es el resultado directo de un trabajo interdisciplinario, coordinado entre Mastología y Cirugía Plástica, pero se sustenta en la voluntad de los médicos. Es un esfuerzo colectivo que permite que articulemos nuestros recursos -que generalmente son muy escasos- para brindarle la mejor atención a la paciente. Y de calidad«, concluyó la mástologa.
El 30% de los casos termina en una mastectomía
Se estima que hay 22 mil nuevos casos de cáncer de mama y 6 mil muertes por año en Argentina. Se registra una mayor incidencia en pacientes jóvenes.
Según la Sociedad Argentina de Mastología (SAM), cerca del 30% de las pacientes con cáncer de mama debe realizarse una mastectomía, es decir, la extirpación completa de la glándula mamaria, junto con la piel que la recubre, la aréola y el pezón.
La mastectomía produce efectos psicológicos que afectan a la paciente. Por eso, la reconstrucción mamaria es un procedimiento quirúrgico que intenta restaurar el aspecto del pecho después de una mastectomía. No solo busca devolver un contorno mamario natural, sino también mejorar la autoestima y el bienestar emocional de la mujer.
Los sistemas privados de salud cubrían este tipo de cirugías desde mucho tiempo atrás, pero la ley sancionda en 2013 significó cambios para aquellas mujeres que no podían acceder fácilmente a estos tratamientos en el ámbito público.
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