Nonpalidece puso el ritmo y las historias detrás del lúpulo brotaron en El Bolsón

La segunda noche de la Fiesta Nacional del Lúpulo se vivió con una multitud en el predio céntrico. Gastronomía, los secretos de la cerveza artesanal y una cerebración que cumple 48 años.

Por Soledad Maradona

El Bolsón celebra a uno de sus productos estrella: el lúpulo, esa flor que le da vida y especialmente amargor y sabor a la cerveza artesanal, que tiene sello e impronta propia en la Comarca Andina, desde el que comenzó en la cocina de su casa hasta el que encontró una botella sellada hacía años o los que innovaron en ser un producto casero sin alcohol.

La Fiesta Nacional del Lúpulo en su 48° edición demostró su tinte popular, familiar y sobre todo de valorar el producto regional. Esa es la intención de este evento totalmente gratuito que se desarrolla desde el jueves y hasta mañana en el predio del polideportivo municipal, en pleno centro de la ciudad, y donde ayer una multitud se movió al ritmo del reggae que impuso Nonpalidece.

Aún con el calor de la tarde, el público comenzó a disfrutar en el predio de la Fiesta Nacional del Lúpulo. Foto: Chino Leiva

La música fue una de las protagonistas de la segunda noche de fiesta en el predio prolijamente preparado que habilitó el ingreso a partir de las 18, en una jornada en la que el termómetro volvió a superar los 30°C.

De a poco, los locales comenzaron a llegar reposera en mano y los turistas con mochilas expectantes, todos en busca de una buena ubicación para disfrutar de la larga noche que se prolongó con bandas hasta la madrugada.

Con Sao Piltri y la música brasileña perfectamente entonada por dos voces femeninas comenzaron a animarse los primeros bailes al pie del imponente escenario y luego los chilenos de Incognitos, llegados desde Futaleufú, ofrecieron un show que sorprendió. El sol caía y se destacaba la silueta de las montañas que rodean a El Bolsón, cerca de las 21, mientras en el predio los puestos de comidas y bebidas comenzaban a desbordar de pedidos.

El público fue en crecimiento y para cuando Néstor Ramljak, el líder de Nonpalidece pisó el escenario, alrededor de 23:30, una multitud había copado el campo. “27 años después que tocamos en esta fiesta, fue el año 1999 y la banda sigue”, dijo el cantante a un público que ovacionó ese recuerdo de la primera gira de la banda de reggae nacida en Tigre cuando pisó el mismo escenario.

Doce apóstoles cerveceros de la Comarca Andina


Alrededor del predio, los stands de las doce cervecerías artesanales que participan de la fiesta -mezclados entre los gastronómicos de todo tipo de productos- no paraban de despachar pintas o vasos de litros. Allí estaban los verdaderos protagonistas de la noche: Dos Bueyes, The Mystic Fog, Radal, Araucana, El Bolsón, Dos Corsarios, Nueva Cepa, Épica, Cumbre, Nordoeste, El Dragón Verde y Awka.

Desde hace años, los cerveceros y el municipio acordaron priorizar al productor local y no se permite en la fiesta el ingreso de cervezas industriales o foráneas. “Hay altas expectativas con la fiesta después de dos años que no se hacía porque en 2025 se suspendió por los incendios. Todos los cerveceros se preparan para este evento”, contó Nicolás Ditschensky, coordinador de Gobierno de la Municipalidad, quien valoró que los productores se unieron para costear el show de una de las bandas nacionales.

Entre los stands brotan las historias de los cocineros de cerveza.

Pablo Carjuzaa exhibe con orgullo la cerveza Dos Bueyes, que produce desde hace 9 años. Foto: Chino Leiva

Buscamos el equilibrio entre los ingredientes, un balance y pensando en que la cerveza invita al encuentro de las personas”, dijo Pablo Carjuzaa, biólogo y creador de la cerveza Dos Bueyes, que comenzó hace 9 años con la premisa de cuidar la calidad del producto artesanal. Hoy su crecimiento lo llevó a expandir la fábrica en Lago Puelo junto a su esposa y a Jorge Jordán -que se ocupa de la arista comercial-, aunque el origen fue bolsonero con la receta de un alemán que conoció en su desembarco en Mallín Ahogado casi dos décadas atrás.

Pablo destacó los “muy buenos lúpulos” que se producen en El Bolsón y remarcó que su cerveza lleva la materia primera seleccionada de la zona. Un distintivo de casi todas las marcas es tener su propia variedad de cerveza con frambuesa, algo que al turista le gusta y pide porque se da casi exclusivamente en esta región.

Sofía y la propuesta sin alcohol de cerveza Radal, producida en Lago Puelo. Foto: Chino Leiva

A pocos puestos, Sofía, encargada de la cervecería Radal, exhibía las latas de colección que la fábrica comenzó a producir y que son una verdadera obra de arte. La distinción de este año es que son la única cerveza artesanal de la comarca que ofrecía ayer cerveza sin alcohol con el lema “subí que te llevo”, en alusión al conductor designado que se alienta en cada campaña vial.

Radal tiene su fábrica en Lago Puelo desde 2017 y hace pocos años instaló su propia cervecería en pleno centro de El Bolsón. “La gente local espera y se prepara todo el año para la fiesta, es el último empujón de la temporada”, señaló la joven.

Shea Jordan, creador de The Mystic Dog, la cerveza que surge en la confluencia de los ríos Blanco y Azul. Foto: Chino Leiva

En otro stand, un excéntrico hombre de sombrero ancho servía cerveza tirada de The Mytic Dog. Es Shea Jordan, nacido en Estados Unidos, pero criado en El Bolsón desde 1993, quien tiene historia con la cerveza artesanal es “de idas y vueltas”, dice con sonrisa amplia, pero el punto de inflexión fue cuando con su hermano abrieron una botella de cerveza que habían dejado años atrás en la casa de su padre: “Nos sorprendió las maltas y lúpulos que se sentían y dijimos ‘duró bien’”. Así comenzó la nueva aventura con la fábrica en la confluencia de los ríos Blanco y Azul, en Mallín Ahogado, donde tiene su bar que es una referencia para cualquiera que haga el circuito de trekking del Cajón del Azul.

Shea empezó con 700 litros y enfriando en el río. La demanda hizo pasar del producto experimental a una cerveza bien consolidada ya con 8 años de trayectoria: “Es una cerveza distinta al resto, apuntamos a una calidad alta, a un estilo de cerveza más moderna”, afirmó.

Un predio cargado de sabor


Además de los cerveceros, la fiesta reúne emprendimientos gastronómicos con amplio menú ya que se puede encontrar desde pizzas, hamburguesas, choripanes, sandwichs XL hasta delicatessen como el “mejor alfajor del mundo”, que tiene sello regional: Los Retamos, fabricado en El Hoyo con productos cuidados y regionales que lo hacen una verdadera delicia.

Los vendedores de juegos, luces, vinchas, también tienen su espacio, al igual que el parque de diversiones para los más chicos junto al escenario, los emprendedores del Mercado Artesanal de Río Negro y la propuesta lúdica y de promoción de la Agencia de Turismo de Río Negro.

Fiesta Nacional del Lúpulo, El Bolsón. Foto: Chino Leiva

El Bolsón celebra a uno de sus productos estrella: el lúpulo, esa flor que le da vida y especialmente amargor y sabor a la cerveza artesanal, que tiene sello e impronta propia en la Comarca Andina, desde el que comenzó en la cocina de su casa hasta el que encontró una botella sellada hacía años o los que innovaron en ser un producto casero sin alcohol.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora

Comentarios

Estimados/as lectores de Río Negro estamos trabajando en un módulo de comentarios propio. En breve estará habilitada la opción de comentar en notas nuevamente. Mientras tanto, te dejamos espacio para que puedas hacernos llegar tu comentario.


Gracias y disculpas por las molestias.



Comentar