Quién es Santiago Viola: de defender a la familia de Lázaro Báez a llegar al Gobierno de la mano de Karina Milei

El nuevo viceministro de Justicia cuenta con un polémico historial en Comodoro Py. Fue acusado de plantar testigos falsos en la causa de "la ruta del dinero K", tiene estrechos vínculos con exmiembros de la exSIDE y se negó a realizarse un test de alcoholemia en un accidente de tránsito fatal.

Redacción

Por Redacción

La profunda reestructuración del gabinete de Javier Milei, que incluyó la renuncia de Mariano Cúneo Libarona y el desembarco de Juan Bautista Mahiques en el Ministerio de Justicia, trajo consigo el ascenso de una figura sumamente polémica. Se trata de Santiago Viola, el flamante viceministro de Justicia que llega para ocupar el lugar que dejó vacante Sebastián Amerio, consolidando así el poder de Karina Milei en el círculo íntimo presidencial, principalmente en una de las carteras más sensibles del Estado.

A sus 38 años, el nuevo funcionario no es un recién llegado al ecosistema libertario. Viola trabaja codo a codo con la hermana del presidente desde los albores del proyecto político, desempeñándose como apoderado legal de La Libertad Avanza e incluso presentándose en los tribunales federales como el abogado personal de la propia secretaria general de la Presidencia en diversas causas judiciales, como aquellas vinculadas a presunto espionaje.

Sin embargo, su currículum está marcado por oscuros episodios en los pasillos de Comodoro Py. Según una exhaustiva reconstrucción publicada por el diario La Nación, el abogado estuvo imputado por haber plantado testigos falsos para perjudicar al juez federal Sebastián Casanello.

En aquel momento, Viola era el abogado defensor de los hijos del empresario santacruceño Lázaro Báez e intentaba apartar al magistrado de la megacausa conocida como «la ruta del dinero K», expediente por el cual la familia terminó finalmente condenada.


Vínculos con la inteligencia, testigos falsos y un choque fatal


La investigación por las falsas acusaciones contra Casanello reveló conexiones profundas con los servicios de inteligencia.

Un peritaje policial detectó más de 240 llamadas telefónicas entre Viola y Eduardo Daniel Miragaya, un exdirector de la AFI durante el macrismo, en los días previos a que dos testigos mintieran bajo juramento al afirmar que habían visto al juez en la Quinta de Olivos.

Si bien la Cámara Federal ordenó indagarlo, la Cámara de Casación terminó cerrando el expediente a su favor: un entramado de relaciones que se explica en parte por su entorno familiar, ya que es hijo de Claudia Balbín, una abogada con aceitados contactos en el fuero federal.

Lejos de los tribunales, el historial de Viola suma un trágico episodio en la vía pública. Mientras aún estaba imputado en la causa de los testigos falsos, en noviembre de 2018 protagonizó un choque fatal en el kilómetro 19 de la autopista Panamericana.

A bordo de un vehículo BMW, impactó por detrás a un auto en el que viajaba un hombre de 65 años, quien perdió la vida producto de la colisión. Las fuentes de la investigación detallaron a La Nación que el actual viceministro se negó a realizarse el control de alcoholemia, pasó el fin de semana detenido y finalmente fue sobreseído tras alcanzar un acuerdo económico de reparación total del daño.

Su foja como abogado penalista también incluye defensas que generan fuerte controversia en el ámbito de los derechos humanos.

Entre sus múltiples representados figura Norma Berta Radice, hermana del represor Jorge Radice, quien fue acusada por la Justicia de haberse apropiado de bienes pertenecientes a personas desaparecidas que estuvieron secuestradas en la ESMA.

Con este denso historial a cuestas, el exdefensor de los Báez asume ahora el desafío de secundar a Mahiques en la conducción y el rediseño de las políticas de justicia del gobierno nacional.

La interna libertaria y el rol de Karina Milei en la salida de Amerio


La salida de Mariano Cúneo Libarona y la asunción de Juan Bautista Mahiques al frente del Ministerio de Justicia dejó una escena tan insólita como reveladora. Sebastián Amerio, quien hasta este miércoles se desempeñaba como secretario de Justicia y número dos de la cartera, se enteró de su desvinculación del Gobierno en plena transmisión en vivo del Consejo de la Magistratura, en otra maniobra de Karina Milei contra Santiago Caputo.

La caída del número dos de Justicia es un capítulo más de la interna en el riñón de La Libertad Avanza. Amerio era un hombre que respondía directamente al asesor presidencial, quien mantiene un fuerte enfrentamiento por el control de las áreas de poder con la hermana del jefe de Estado.

Desde el entorno de la secretaria general de la Presidencia insistían en que la renuncia de Cúneo Libarona debía arrastrar ineludiblemente a su secretario, una hipótesis que el sector de Caputo resistió hasta el último minuto con la esperanza de conservar esa estratégica cuota de influencia judicial.

Tras la confirmación del despido, el Gobierno oficializó rápidamente que el segundo de Mahiques será Santiago Viola, actual abogado y apoderado legal del partido libertario.

La suerte de Amerio, de todas formas, ya parecía estar echada y contaba con indicios claros desde la reciente apertura de sesiones ordinarias del Congreso de la Nación, celebrada el pasado 1 de marzo. Durante el discurso de Milei transmitido por cadena nacional, el exsecretario de Justicia fue deliberadamente excluido del foco de las cámaras oficiales.

Esa invisibilización televisiva no fue casual ni un error de dirección. Amerio compartía un palco con Santiago Caputo y el influyente tuitero oficialista Daniel Parisini, conocido como Gordo Dan. Sin embargo, todos los integrantes de ese espacio fueron borrados de la transmisión oficial por una orden directa de Karina Milei.

El contraste final que selló el recambio de piezas se dio en esa misma jornada legislativa, donde Viola, hoy flamante reemplazante de Amerio, sí tuvo su momento de exposición al ser enfocado de manera muy risueña junto a Eduardo «Lule» Menem en una de las gradas principales de la Cámara de Diputados.


La profunda reestructuración del gabinete de Javier Milei, que incluyó la renuncia de Mariano Cúneo Libarona y el desembarco de Juan Bautista Mahiques en el Ministerio de Justicia, trajo consigo el ascenso de una figura sumamente polémica. Se trata de Santiago Viola, el flamante viceministro de Justicia que llega para ocupar el lugar que dejó vacante Sebastián Amerio, consolidando así el poder de Karina Milei en el círculo íntimo presidencial, principalmente en una de las carteras más sensibles del Estado.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora

Comentarios

Estimados/as lectores de Río Negro estamos trabajando en un módulo de comentarios propio. En breve estará habilitada la opción de comentar en notas nuevamente. Mientras tanto, te dejamos espacio para que puedas hacernos llegar tu comentario.


Gracias y disculpas por las molestias.



Comentar