Terapia intensiva humanizada en Regina: una innovación en salud para pacientes graves de la región
Con diez camas, brinda una metodología de atención diferente para lograr mejores resultados. Inauguró hace dos días en una clínica privada. "Es la única en su tipo en el Alto Valle", destacaron los médicos.
Con habitaciones privadas, boxes individuales y equipamiento de punta, abrió sus puertas el lunes 9 de junio una de las terapias intensivas con mayor capacidad de la región, en la “Clínica Central” de Villa Regina.
Los primeros tres pacientes internados ya están haciendo uso de la “Terapia intensiva humanizada”, servicio que llega para cambiar el tradicional paradigma de atención de pacientes críticos y lograr mejores resultados en los tratamientos médicos.
Lorenzo Marcos Choque Sánchez, médico del servicio de terapia de esta institución hace siete años, es ahora uno de los coordinadores de esta unidad. A grandes rasgos, el médico formado en Cuba, explicó que en esta UTI hay dos cambios centrales.

Por un lado, se expande la capacidad por el aumento de las camas en relación con la anterior terapia de la clínica, pero también se modifica el enfoque de abordaje de la salud. Antes tenían cuatro camas en el servicio, ahora tienen diez. Además, parten de que la cercanía, la conexión y ver al paciente en toda su integridad, son las claves para que salga adelante.
“La modalidad de terapia intensiva humanizada introduce un concepto que forma parte de un nuevo paradigma de atención”, explicó a Diario RÍO NEGRO. La atención médica no solo se enfoca en la enfermedad de la persona internada, sino que abarca al binomio paciente-familia.
El cambio principal de paradigma es que es una terapia intensiva de puertas abiertas, dejando atrás lo que hasta ahora se conocía como un servicio restrictivo con horarios de visitas escasos y flujo de familiares muy acotado.

Luego de la inauguración, hoy terminaron de hacer el traspaso de pacientes de la vieja a la nueva terapia con todos los cuidados y logística que requieren las personas en grave estado de salud y con respiración asistida.
Terapia intensiva humanizada: el rol de la familia
“El paciente que está jugándose la vida por un cuadro de salud grave en una terapia intensiva, también impacta en su familia”, dijo el profesional. De esta forma, los familiares cumplen un papel fundamental.
En este servicio, pueden permanecer en la institución mientras su ser querido se recupera, además de mantener un contacto más fluido del que habitualmente se tiene.
“Esa familia que también sufre hay que tenerla en cuenta en la atención del paciente, porque influye positivamente si se la incorpora”.
Lorenzo Choque Sánchez, coordinador de la terapia intensiva humanizada en Regina.
La metodología principal que introduce esta UTI son los “cuidados médicos humanizados” integrando a la familia y que forme parte del quehacer médico: que estén al lado de su familiar, que vean cuáles son los tratamientos que se le hacen, que sea parte de los cuidados como la alimentación, higiene, movilización.

“Se plantean los beneficios de que las visitas sean ampliadas, en horarios fuera de lo habitual, teniendo en cuenta las labores de los familiares, tanto escolares como profesionales y laborales”, precisó el médico. Además, se piensa en el paciente en todo su contexto: “biológico, psicológico y social”, asegura el referente.
“Muchas veces un paciente que sale de terapia intensiva queda con secuelas y requiere atención posterior. Ahí entran en juego los conocimientos de la familia y le brinda seguridad a la hora del alta médico”, precisó Choque.
Otro punto, según explicó, es el seguimiento posterior del paciente. Muchos quedan con el “Síndrome post-uti” que engloba ansiedad, trastorno del sueño, déficit motores, capacidades cognitivas disminuidas: la terapia humanizada piensa en todo eso.
También pone la mirada en “cuidar al que cuida”, el personal de salud que atiende pacientes en situaciones críticas, realiza tratamientos invasivos, da malas noticias. Todo esto genera un desgaste profesional que puede derivar en un “Síndrome Burnout” que afecta la salud mental de los que trabajan en unidades cerradas.
Equipamiento y tecnología de punta en la terapia humanizada
Desde lo edilicio y estructural, la característica es que se garantiza la autonomía del paciente, la comodidad y la privacidad para estar con su familia. Cada habitación cuenta con televisor, un lavamanos para la higiene al entrar y salir, sillones para el familiar que visita.
Cuentan con dispositivos móviles en las salas que acortan las distancias, permiten hacer videollamadas por los celulares, los cuales en la mayoría de las terapias intensivas son restringidos.
Los boxes tienen monitores de alta complejidad, ventiladores mecánicos de última generación. Además, sumaron diez monitores multiparamétricos para registrar signos vitales, tanto por telemetría invasiva y no invasiva. Cuentan con paneles con doble toma de oxígeno, aire comprimido, aspiración doble, torres para bombas de infusión.
Hay dos camas aisladas. “Tienen una presión de aire positiva y otra negativa para los aislamientos específicos de pacientes inmunocomprometidos y de pacientes con enfermedades infecciosas muy contagiosas”, comentó Choque. Esas habitaciones disponen de un baño privado para el paciente y la familia.
Comentarios