«Soy una piba, pero…»
- ¿De la banca a ministra de Economía de Río Negro?- No tengo resto para eso. Soy una piba, pero piba sin resto para esa tarea. Ni lo pienso...
ENTREVISTA
– Vuelve a Viedma, donde de piba-piba vivió tres años. ¿Cómo la recuerda?
– Linda… ¡Ese río! La Costanera tenía muy pocas cuadras, y las que tenía creo que eran sin asfalto. ¡El mar ahí, a tiro de espingarda, como decía Tato Bores! Un Río Negro que, como provincia, tenía media docena de años. Todo por hacer…
– «¡Aunque caiga el chaparrón, siempre, siempre con Perón!»
– ¿Y eso?
– No diga que no lo cantó en aquel noviembre del «72, cuando Perón volvió por primera vez al país. Llovía todo en Ezeiza. ¿Sigue siendo peronista?
– Nací ahí en la política. Luche ahí…Y pase dos años largos de celda por estar ahí.
– ¿Cómo fueron los días en Devoto?
– Largos, muy largos…
– ¿Pensaba en la economía en esos largos días?
– Pensaba en mis pibes, que estaban en Roca con mis papás. Eran chiquitos. Pensaba en Heber, mi esposo, preso en Rawson. Y sí, hacía cálculos, curvas de esto o aquello, proyectos. Además, con las chicas detenidas, nos organizábamos en tareas, cursos. Nos defendíamos…
– ¿Qué diferencias encuentra entre los estilos de Carlos Soria y Miguel Pichetto de reflexionar la política, ejercer el poder?
– Ninguna sustancial, no hay opuestos muy relevantes. Prácticos, tendencia muy definida por la eficiencia, por transformar. Eso fue la gestión de Carlos en el municipio de Roca. Eso será la de Miguel como gobernador.
– ¿Chinchudos?
– Y… el que hace se enoja cuando algo sale mal o no sale. La política proactiva no suele ser para los gélidos.
(Anahí Tappatá es economista y secretaria de Gobierno de la Municipalidad de General Roca. Nació en Cutral Co, tiene cuatro hijos, muchos nietos y, junto a su esposo Heber -fallecido hace cuatro años-, militancia en el peronismo.)