Suman rayos X para luchar contra las drogas en Neuquén

La policía incorporó tecnología de precisión y fácil traslado para operar tanto en rutas como en domicilios. También detecta armas y municiones. Se capacita al personal y adiestra a los animales.





La Policía de Neuquén cuenta desde hace algunas semanas con un escáner de rayos X que permite traspasar acero de 45 milímetros y obtener imágenes nítidas en una computadora. El aparato, que costó más de un millón y medio de pesos, sirve para complementar el trabajo de los perros rastreadores, con él pueden detectar, entre otras cosas, droga escondida en encomiendas y dentro de vehículos.

“La función del escáner, que no debe confundirse con un radar, no es que va a permitir encontrar droga por todos lados. Un escáner es una medida de apoyo que complementa el trabajo del perro, se trabaja en binomio con el animal y el operador”, explicó el comisario mayor Miguel Jara, director de Antinarcóticos de la policía.

“Se ha operado en el puente nuevo, la semana pasada en operativos sorpresas, porque todavía ahí no hay controles en ese lugar. También se ha trabajado en la terminal de ómnibus y algunos barrios”.

Se trata de un aparato que pesa 9,300 kilos que se traslada en una mochila y con el que se puede traspasar el acero de 45 milímetros. “Detecta sustancias orgánicas, armas, municiones. Tiene una utilidad importante, no es exclusivo para narcotráfico”.

Si bien cumple funciones similares a los detectores que se usan en los aeropuertos en el registro de equipajes, este es un dispositivo portátil. “Consiste de tres partes: es un escáner móvil, que tiene un disparador de rayos X que impactan en un ‘flatscan’ de 30 pulgadas -una pantalla- y ese flat trasmite a través de WiFi o de cable coaxil a una notebook que tiene instalado el software del equipamiento”, dijo Jara.

Con la toma de varias imágenes se puede realizar, por ejemplo, el mapeo de un automóvil, revisando los paneles del rodado para detectar si tiene compartimientos internos.

Cuenta con una batería propia y autonomía para 100 tomas fotográficas.

El trabajo de la máquina va de la mano con lo que hacen Malén y Vasco, los perros antidrogas de la policía. Son los dos perros labradores de la fuerza que están especialmente adiestrados en la búsqueda de estupefacientes.

Próximamente van a incorporar dos ovejeros belgas, que están en etapa de entrenamiento. La dinámica de trabajo es hacer que el perro olfateen en busca de drogas y al detectar indicios en lugares poco accesibles, acudir a las máquinas.

Su manejo también requiere de especiales atenciones, porque “se trata de rayos X” indicó el jefe policial.

Agregó que en la actualidad hay cuatro efectivos capacitados para operarla, quienes debieron realizar cursos en Buenos Aires.

A ellos se sumaran en los próximos dos meses otros seis policías de la dirección antinarcóticos, que se encuentran en etapa de formación “están agudizando el ojo para descubrir las sustancias”, graficó Jara.

“El equipo recién incorporado también sirve para encontrar distintas sustancias orgánicas, que se utilizan para disimular la droga”.

Comisario Miguel Jara, director del Departamento Antinarcóticos de la Policía.

Sin controles en

el tercer puente

El recientemente habilitado tercer puente sobre el río Neuquén que une la capital provincial y Cipolletti, carece de controles policiales y lo convierte en un sector expuesto para ser usado por los delincuentes. No sólo por el ingreso de estupefacientes, sino de toda mercadería que debe ser verificada, tanto por cuestiones bromatológicas sino por el origen y cuestiones arancelarias. Surge la necesidad de instalar puestos de control permanentes.

Marihuana y cocaína son

las que más se comercializan

El director del departamento antidrogas de la policía neuquina, comisario Miguel Jara, explicó que en lo que va del año se han decomisado unos 70 kilos de marihuana y otros cinco de cocaína.

“Estas son los estupefacientesque más se mueven en el mercado local”, comentó.

“También se ha detectado LCD en troqueles, pero una cantidad menor”, detalló.

El jefe policial desatacó que dependiendo el grado de pureza la cocaína en la zona, la dosis se vende a un previo que va de los 400 a los 500 pesos.

En el caso de la marihuana el precio por kilo ronda entre 16.000 y 18.000 pesos.

“Hemos estado en allanamientos donde hay gente que llega a comprar y lleva 5.000 ó 6.000 pesos, que si bien es mucha plata no significan mucho en cantidad de dosis”.

Los operativos se hacen como parte de investigaciones puntuales o en controles.

Datos

“El equipo recién incorporado también sirve para encontrar distintas sustancias orgánicas, que se utilizan para disimular la droga”.

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