Viajes y Turismo
Hace ocho años era una media hectárea desértica. Hoy, entre árboles, cabañas de madera, tinajas de agua caliente y un spa, Cabañas San Francisco se convirtió en un refugio para quienes buscan escapar, aunque sea por un fin de semana, del ritmo de la ciudad. Iván Soto, su creador, construyó el complejo casi con sus propias manos y transformó una apuesta incierta en un destino de descanso.