“Te quiero, Rodrigo”
Querido Rodrigo: No sé si puedo transformar en palabras lo que me pasa por la mente y el corazón en este momento. Más allá del shock de tu desaparición violenta junto con Graciela, tu esposa, más allá de la pérdida para Bariloche y su gente de un músico extraordinario con fama nacional e internacional, para mí ha fallecido un ser con un gran corazón, con una humanidad única, amable y generosa que uno raramente encuentra en la sociedad. Imposible de estar enojado con vos, inimaginable tenerte como enemigo. Fuiste un hombre grande en tu humildad, sin pretensiones, comprensivo y abierto. Eras uno de los pocos ejemplares de nuestra especie que podían burlarse de sus propias deficiencias. Es una pena inexpresable para todos nosotros, quienes trabajamos con vos, que te hayas ido tan inesperadamente. Estoy profundamente agradecido de todo lo que me transmitiste como profesional y como amigo. Tuvimos planes, proyectos y mucho entusiasmo. Recién me fijé en las partituras nuevas para arrancar el trabajo de este año. Se me caen las lágrimas cuando miro mis archivadores con mucho más de cien de ellas. Todas cuentan historias sobre los encuentros con vos y ahora comenzarán a juntar polvo. Simplemente deseo decirte en la despedida: ¡te quiero, Rodrigo! Y este sentimiento va a renovarse en cada instante, cuando pienso en vos. Horst Fischer DNI 93.901.129 Bariloche
Horst Fischer DNI 93.901.129 Bariloche
Querido Rodrigo: No sé si puedo transformar en palabras lo que me pasa por la mente y el corazón en este momento. Más allá del shock de tu desaparición violenta junto con Graciela, tu esposa, más allá de la pérdida para Bariloche y su gente de un músico extraordinario con fama nacional e internacional, para mí ha fallecido un ser con un gran corazón, con una humanidad única, amable y generosa que uno raramente encuentra en la sociedad. Imposible de estar enojado con vos, inimaginable tenerte como enemigo. Fuiste un hombre grande en tu humildad, sin pretensiones, comprensivo y abierto. Eras uno de los pocos ejemplares de nuestra especie que podían burlarse de sus propias deficiencias. Es una pena inexpresable para todos nosotros, quienes trabajamos con vos, que te hayas ido tan inesperadamente. Estoy profundamente agradecido de todo lo que me transmitiste como profesional y como amigo. Tuvimos planes, proyectos y mucho entusiasmo. Recién me fijé en las partituras nuevas para arrancar el trabajo de este año. Se me caen las lágrimas cuando miro mis archivadores con mucho más de cien de ellas. Todas cuentan historias sobre los encuentros con vos y ahora comenzarán a juntar polvo. Simplemente deseo decirte en la despedida: ¡te quiero, Rodrigo! Y este sentimiento va a renovarse en cada instante, cuando pienso en vos. Horst Fischer DNI 93.901.129 Bariloche
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