Tensión en Sarandí

Falcioni está en la mira. Cambia y va con lo mejor.

Boca está bajo presión. Suena a lógica, pensando que en Boca siempre se vive bajo esa sensación. Pero ahora la situación cambió considerablemente e incluso el mismísimo Julio César Falcioni se juega mucho en el partido que hoy, a las 19.45, afrontará su equipo ante Arsenal, en Sarandí y por la tercera fecha de la Copa Libertadores. El ‘clima’ que hoy se vive en el plantel xeneize no es más que la decantación de problemas y conflictos que se acumularon en los últimos meses. Que se dejaron ver durante la pretemporada, antes del primer partido del torneo local (cuando JR Riquelme dijo aquello de ‘Falcioni me hizo correr como un boludo antes de All Boys y después no me puso), que continuaron cada vez que se habló sobre el gusto estético-futbolístico del equipo y que explotaron en la incursión hacia Venezuela, después del empate ante el Zamora y en pleno vestuario, cuando el plantel (con Román a la cabeza) se le plantó al DT. Claro, así y todo Boca mantenía cierto nivel en la cancha y no perdía. El invicto, ese de treinta y pico de partidos, se cuidaba como el gran tesoro, como el último resabio del buen humor del plantel. La caída con Fluminense provocó cuestionamientos y el increíble 4-5 ante Independiente colmó el vaso. Ahora Boca debe reconfigurar su sistema táctico, sobre todo el defensivo, justamente lo que mejor le funcionaba. Debe hacerlo con carácter de urgencia, porque nadie puede llegar a predecir qué sucedería con una eliminación en primera ronda de la Libertadores, esa competencia tan preciada para su gente. Falcioni lo sabe mejor que nadie y por eso pondrá en Sarandí lo mejor que tiene. En defensa regresarán dos jugadores claves, como Juan Manuel Insaurralde y Clemente Rodríguez, y en la mitad de la cancha sólo mantendrá su lugar el estratega y capitán Riquelme, porque regresarán Diego Rivero, Leandro Somoza y Walter Erviti y se sentarán en el banco de los suplentes Pablo Ledesma, Cristian Erbes y Juan Sánchez Miño, titulares ante el Rojo. Pablo Mouche, “uno de los mejores jugadores del fútbol argentino”, según la consideración del DT de Arsenal, Gustavo Alfaro, formará dupla de ataque con Santiago Silva, el ‘Tanque’ por el que luchó la dirigencia de Boca para traerlo como refuerzo (e incluirlo más tarde en el torneo local), que aún mostró poco de lo que puede dar, sobre todo a la hora del gol. El ex Vélez ha desperdiciado muchas situaciones y por ahora no se anotó en la red. Enfrente estará Arsenal, el aguerrido equipo que dirige Alfaro y que intentará aprovechar las urgencias de Boca para dar un paso importante con miras a la clasificación para la segunda fase del torneo continental. El equipo de Sarandí, que perdió en Brasil con Fluminense por 1 a 0 y luego venció a Zamora por 3 a 0, podría repetir la formación que el domingo último le ganó en Mendoza a Godoy Cruz por 1 a 0. La única duda de Alfaro es mantener en la ofensiva a Jorge Córdoba o bien devolverle la titularidad a Emilio Zelaya, para acompañar a Luciano Leguizamón, su principal carta de gol.

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