Testimonios en La Angostura de un dramático caso de abuso

Los padres de la nena de 5 años contaron cómo descubrieron todo.

Por Redacción

Mariana Fernández

Ayer colocaron un vallado temiendo disturbios. Hubo una manifestación de ONG.

VILLA LA ANGOSTURA (AVLA).- Con vallado y policía, ayer se realizó el segundo día del juicio al dueño de un complejo de cabañas acusado de abusar sexualmente de su nieta de 5 años. La perito psicóloga confirmó que la nena sufrió un trauma importante y que no es influenciable. Otros testigos coincidieron al recordar las cosas que les había ido contando la menor de edad. La imputación es por abuso sexual gravemente ultrajante agravado por la condición de conviviente y por la edad de la víctima. Además, lo acusan de exhibiciones obscenas y tenencia ilegal de armas. El martes, en San Martín, se vio un video de la Cámara Gesell de la nena y la declaración indagatoria del acusado. Ayer a la tarde declararon peritos, la pediatra de la niña, un médico, la directora y la maestra del jardín al que concurría, la niñera, el tío de la víctima y el padre. Hoy siguen los testimonios de la defensa y declarará la madre de la niña. Según la acusación del fiscal Juan Pablo Balderrama, los abusos se habrían producido entre noviembre de 2008 y abril de 2009, cuando la nena y su madre vivían en La Angostura. El hombre es la pareja de la abuela desde hace muchos años. “En el 2009, en agosto, estábamos en la casa de mi mamá y la nena hace un dibujo de un mono con un miembro viril perfecto, con todo los detalles del pene y dice “este es el pito del abuelo, que me muestra todos los días”. Mi mamá le dijo “callate mentirosa”, pero como estaba yo la nena se sintió protegida, insistió y dijo que era así. Esa fue la última vez que pisé mi casa”, relató a “Río Negro” la mamá de la niña. A partir de ahí, contó, su hija comenzó a dar detalles y a plasmar todo en dibujos. “Al principio no era claro -dice el padre-, le dijimos que confíe en nosotros y que nos podía contar cualquier cosa que le hiciera sentir mal o le pareciera raro”. La llevaron a la pediatra, que advirtió su cambio de comportamiento: pese a que la conocía desde siempre, no se dejó revisar. Pero recién a la psicóloga la niña le dio detalles. A los tres meses del primer dibujo radicaron la denuncia. Cuando la justicia allanó la casa del acusado encontró pornografía, juguetes sexuales y fotos obscenas de él. La madre de la nena se manifestó indignada porque el hombre estuvo libre durante todo el proceso y atendiendo las cabañas que suelen frecuentar familias.


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