Tocada
Macri dejó trascender que Gils Carbó no duraría ni 10 minutos si él accede a la presidencia.
arnaldo paganetti arnaldopaganetti@rionegro.com.ar
Quieren escorar el barco. Algunos, hundirlo. Como en la batalla naval, estoy un poco averiada, pero nunca hundida”. Al cabo de dos semanas estrepitosas, caracterizadas por la denuncia en su contra por presunto encubrimientro de terroristas iraníes –que le provocó a la Argentina gran mella internacional– y la misteriosa muerte del fiscal Alberto Nisman, la presidenta Cristina Fernández mantiene firme la voluntad de no ceder la iniciativa política. Antes de irse a China disciplinó a gobernadores –peronistas que la “acompañan sin traicionar”, pero por lo bajo maldicen el exceso de conflictividad– y los que no lo son, aunque igual que aquellos “están asidos a la billetera del Estado Nacional para pagar sueldos, terminar obras públicas y transcurrir el año sin sobresaltos en sus provincias”, como hizo notar un dirigente que pregona el cambio, la moderación y el diálogo. Dado que éste es un año signado por la renovación electoral, una primera lectura de la tragedia de mafias descontroladas que meten miedo, registra un daño evidente para el gobierno y su candidato más taquillero, Daniel Scioli. Además, un ostensible avance de Mauricio Macri, del PRO, mientras se mantiene en una meseta a la baja Sergio Massa, desprendido del Partido Justicialista. Socialistas y radicales, solos y bifurcados, no cuentan hoy demasiado en las encuestas proyectivas. Justicialistas con “misiones imposibles” –hacer que prospere la nueva Agencia Federal de Inteligencia y lograr que se apruebe con los dos tercios el nombramiento del joven Roberto Carlés como nuevo miembro de la Corte Suprema en reemplazo de Eugenio Zaffaroni– admitieron frente a “Río Negro” que Macri capitaliza el intrigante caso Nisman. En la mesa chica del boquense, el constitucionalista Pablo Tonelli hizo un análisis coincidente: “el período 2015-2019 necesita un líder de carácter, firme y que a la vez sea la antítesis de Cristina. Macri será buscado por la gente que ve en Scioli a un hombre sin personalidad, para el que todo es alegría y esperanza, y en Massa a un primo hermano de los K que cuando tuvo que meter mano en los servicios no lo hizo”. En principio, el arco opositor se había juramentado no dejarle pasar una al kirchnerismo. Todavía no se conoce en profundidad el proyecto de inteligencia que empezará a tratar el martes el Senado. La ratificación de Oscar Parrilli como “señor cinco” y de su segundo como “señor 8”, en el timón del nuevo organismo está atada a que duren hasta fin de año, algo resuelto según anticipó el senador por Neuquén Marcelo Fuentes. Lo de Carlés, un garantista de 33 años bendecido por el papa Francisco, tiene algunas curvas. Algunos dicen que el lanzamiento es testimonial. Sin embargo, trascendió que hay algunas negociaciones con peronistas disidentes y de la UCR para que por lo menos se ausenten en el momento de la votación y faciliten los dos tercios ¿La contraprestación? Dar luz verde a otro jurista propuesto por la UCR si es que se concreta la hipotética dimisión de Carlos Fayt, quien está cumpliendo 97 años. En carne viva el pleito con un sector de la Justicia, la estabilidad de la procuradora general, Alejandra Gils Carbó, también transitará campo minado. Se pretende que las escuchas a cargo de la ex SIDE (popularmente conocidas como Ojota) pasen a su área. “Es como poner el zorro a cuidar el gallinero”, se lanzó desde el sector de Elisa Carrió que apuesta a un armado republicano con Macri. “Gils Carbó es una militante oficialista enceguecida”, la descalificaron. No obstante, tras el frustrado ascenso de Daniel Reposo, dable es recordar que fue encumbrada con más de los dos tercios de los senadores presentes y que en su momento dictaminó en contra de las pretensiones de Néstor Kirchner, respecto de la fusión de canales de cables del grupo Clarín. La estabilidad de Gils Carbó es segura mientras dure el mandato de Cristina. Un senador influyente del bloque del Frente para la Victoria recordó, a propósito, la salida del procurador Nicolás Becerra, promovido al cargo por Carlos Menem, en 2004, para ser sustituido por el camporista Esteban Righi. “A Becerra lo llamó Kirchner y le dijo ‘o te vas voluntariamente o te doy una patada en el c…’. ¿Usted piensa que si gana Macri va a dejar que siga Gils Carbó?”, expuso con crudeza a este diario. Y efectivamente, en las oficinas del PRO de San Telmo un allegado a Macri en estricto off agregó: “No somos empecinados. Actuaremos de forma muy distinta al kirchnerismo, no en términos de poder absoluto pero, si Macri llega a la Rosada, Gils Carbó no dura ni 10 minutos”, exageró. El caso Nisman seguirá rodeado de interrogantes. Si la Justicia, como insinúa la investigación que lleva adelante la fiscal Viviana Fein, concluye en que se trató de un suicidio, la mayoría de la población seguirá especulando con un asesinato con fines conspirativos. Puesto que el luctuoso suceso en el piso trece del edificio Le Parc de Puerto Madero parece ser el comienzo y no el final de una novela de espionaje, las subas y bajas de los candidatos serán una constante. Todavía no se entró en la recta final y el cono de sombras en que entró el país no se disipará fácilmente. Visto está que Cristina no transa con adversarios, pese a que en su última intervención, el viernes, en el Salón de las Mujeres de la Rosada convocó a los argentinos a que se unan para evitar que se transplanten al país guerras de Medio Oriente. “No permitiré que desde otro poder le digan a la presidente que se calle la boca”, avisó por si hiciera falta.
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