Tomar conciencia de las propias vulnerabilidades





Gabriela Sito*


Las personas dedicadas al cuidado de la salud están muy entrenadas en aliviar las dolencias de sus pacientes, pero no al cuidado de ellas/nosotros mismas/os.


La compasión es la sensibilidad de reconocer el sufrimiento y malestar de las personas, incluidos nosotros mismos, sin negarlo ni evitarlo, más el deseo genuino de aliviar ese sufrimiento.

Las personas dedicadas al cuidado de la salud están muy entrenadas desde su rol en curar, aliviar las dolencias de sus pacientes, pero no están/estamos acostumbradas al cuidado de ellas/nosotros mismas/os.

Tomar consciencia de las propias vulnerabilidades no es algo que forme parte de la formación en carreras asociadas al cuidado de la salud o al cuidado a otros.

Cuando logramos conectar con nuestra parte vulnerable y sensible de nuestro ser, podemos hacerlo con nuestra parte capaz de brindarnos el cuidado y protección que necesitamos, las dos forman parte integral de quienes somos y de la humanidad que compartimos. El dolor forma parte de la experiencia humana. (1)

Esta situación de emergencia sanitaria por la pandemia por covid-19 y sus consecuencias nos da la oportunidad de recordar y conectar con nuestra vulnerabilidad y con nuestra fortaleza y coraje.

Las prácticas tendientes a darnos un espacio para la pausa, para notar cómo estamos, qué necesitamos centrándonos en momento presente observando sin juzgar, tienden a favorecer espacios de calma y autocuidado, de trato amable y compasivo. (2)

Integrar las experiencias que vivimos: haciendo espacio a las emociones y sensaciones sin pelear con ellas, integrando los sentimientos de malestar, fastidio, angustia, deseos de estar bien y que todo resulte bien, intentando el trato amable con nosotros mismos y con los demás en esta situación difícil que nos toca transitar, favorece que emerjan sentimientos de seguridad, calidez y conexión.

Cuando notamos la sobrecarga y exigencia que tiene el personal de salud en su trabajo, cuando vemos las notas de agradecimiento de pacientes que estuvieron días internados, amorosamente cuidados y acompañados por tantas personas que integran el sistema de salud, que tal como nosotros y aún más que nosotros se enferman asustan y decaen, podemos tomar consciencia de la vulnerabilidad que compartimos y podemos tomar acciones en cuanto a cuidarnos y cuidar con la mayor responsabilidad posible.

Continuemos con las medidas de no salir si no es necesario. Si lo hacemos que sea con barbijo, distancia social, sin permanecer mucho tiempo en lugares cerrados. Si tenemos que hacerlo que sea ventilando seguido los ambientes, con lavado frecuente de manos, higiene de superficies. Continuemos haciendo nuestra parte lo mejor que podamos en cada circunstancia, que también pasará.

Intentemos seguir sumando nuestro granito de arena conscientes de que el personal de salud que nos asiste si enfermamos de covid 19 está poniendo toneladas… Que podamos crecer en responsabilidad, solidaridad, autocuidado y cuidado planetario, integrando que nuestros “sanadores” también están heridos (3).

1- Claudio Araya Véliz en “La doble dimensión del ser ante el autocuidado”.

2- Mindfulness y Compasión por ejemplo.

3- Saki Santorelli en “Sánate a ti mismo”, Ed Kairós 2017.

*Psicóloga, formada en Mindfulness, integrante del comité de bioética del hospital de Roca. Integra la red Comunidad Cuidado Consciente


Qué es el Mindfulness y el autocuidado

La red Comunidad Cuidado Consciente está conformada por unos 80 profesionales (psicólogos, psiquiatras, psicopedagogos cardiólogos y médicos intensivistas) la mayoría de los cuales forman parte del grupo de trabajo de Mindfulness y Neurociencias de las Asociación de Psiquiatras Argentinos (APSA).

El Mindfulness es una práctica también llamando atención plena o conciencia plena. Consiste en prestar atención desapasionada a los pensamientos, las emociones, las sensaciones corporales y al ambiente circundante, sin juzgar si son adecuados.

Jon Kabat Zynn, médico investigador y meditador ya desde los anos 70, promovió el Mindfulness basándose en técnicas orientales (como las del budismo), en Occidente a partir de su aplicación e investigación en la práctica clínica en pacientes con dolor y estrés crónico y luego sistematizó esta práctica para aplicarla en psicología y salud mental.

Hoy se la considera una práctica mente-cuerpo englobada dentro de la medicina integrativa que puede combinarse con las terapéuticas habituales para las enfermedades físicas o los trastornos psíquicos o mentales y que tiene alto valor agregado siendo capaz de generar resiliencia frente al estrés y recursos muy valiosos para afrontar situaciones que aliviana en forma considerable el sufrimiento.


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