Top 10 playas del Caribe
Arena blanca, mar templado y calmo, agua turquesa en el horizonte y transparente en la orilla, palmeras y sol a pleno, con un mojito en la mano mientras se baila salsa. Una descripción parecida a la que imagina la mayoría cuando piensa en el Caribe. Apoyar el pie en una de sus playas es algo que hay que hacer al menos una vez en la vida.
Suple VOY
Juan José Larrondo juanjoselarrondo@gmail.com
1. Playa Sirena, Cayo Largo del Sur, Cuba La pequeña pero hermosa isla cubana de Cayo Largo del Sur fue usada durante siglos como refugio de piratas británicos. Hoy, solo es un placentero refugio de viajeros. Playa Sirena, que figuró varias veces como una de las diez mejores playas del mundo en diversas publicaciones reconocidas internacionalmente, es la reina del lugar. Su mar calmo, perfectamente turquesa, transparente cerca de la orilla, con la temperatura del agua siempre agradable, su arena blanca y toda la naturaleza al descubierto consagran a este cayo como el paraíso sobre la tierra. Las estrellas de mar se observan en cantidad sumergidas a poca distancia de la costa. Aquí tan sólo encontramos playa y más playa. Un lugar aislado de las altas edificaciones y el gran movimiento turístico. Unos pocos complejos hoteleros y un pequeño pueblo conforman los únicos rastros de civilización en este lugar de ensueño. Sin micros ni rutas demasiado transitadas, el transporte se realiza a través de un simpático trencito que hace el recorrido en horarios prefijados. Playa Sirena es Caribe en estado puro. Aerolíneas Argentinas vuela directo a La Habana desde $ 12.400. Desde allí, Cubana de Aviación tiene vuelos diarios a Cayo Largo del Sur desde u$s 180 y tardan 40 minutos. Seis noches de alojamiento all inclusive en el hotel Sol Melia Cayo Largo cuesta u$s 1.600. 2. Grace Bay, Archipiélago Turcos y Caicos Esta playa soñada se halla en Providenciales, una pequeña isla perteneciente al archipiélago Turcos y Caicos (territorio británico de ultramar). Providenciales solo mide 98 kilómetros cuadrados ocupados por 15.000 habitantes. Eso sí, tiene aeropuerto internacional, con vuelos diarios hacia Estados Unidos y el Reino Unido. Grace Bay es uno de esos lugares de los que nadie querría regresar, elegida por los operadores de turismo como una de las diez playas más lindas del mundo. Arena fina y blanca. Mar turquesa. Postal caribeña. Cerca, infinidad de islotes deshabitados, por si al romántico se le antoja una excursión en pareja. Y, en el interior, montañas o restos piratas para organizar una ruta con contenido. Como un anillo protector, los arrecifes de coral constituyen una barrera en la que rompen las olas antes de llegar a la costa y, así, hacen que las playas de estas islas sean tan mansas como una pileta natural. Si bien representaban un riesgo para los antiguos navegantes, que a bordo de carabelas y barcos de madera llegaron hasta aquí en el siglo XVI, en la actualidad se convirtieron en el paraíso de los amantes del buceo. La extraordinaria fauna marina incluye rayas, delfines, tortugas, tiburones, barracudas y hasta ballenas jorobadas en invierno. Aerolíneas Argentinas vuela directo a Miami desde $ 11.700. De ahí hay que conectar por American Airlines hacia Turcos y Caicos desde $ 3.050. Siete noches de alojamiento en el hotel cinco estrellas Peridot Place cuesta $ 24.000. 3. Cayo de agua, Los Roques, Venezuela Demasiado bello. Esta frase es la que utiliza la mayoría de los venezolanos para referirse a Los Roques, un archipiélago que se encuentra 160 km al norte de Caracas en pleno Caribe y que es un cóctel de arena, sol y mar en estado casi salvaje. Gran Roque es la única isla propiamente dicha, rodeada por casi trescientos bancos de arena o islotes coralinos sostenidos por manglares, que le hacen difícil al visitante decidir en cuál de todos ellos colocar la sombrilla al día siguiente. Elegir uno como el mejor es un pecado. Sin embargo Cayo de Agua destaca por su belleza y soledad. Es una lengua de arena blanca rodeada por aguas turquesas y de baja profundidad, considerada como una de las mejores 25 playas del mundo por los usuarios de Tripadvisor. Además de ser un paraíso para quienes gusten del dolce far niente en una playa perfecta, Los Roques es un gran destino para la práctica del kitesurf. En Gran Roque se encuentran las posadas donde se alojan los viajeros. Casi todas incluyen las comidas y los traslados en pequeñas embarcaciones a los cayos más cercanos como Francisquí y Madrisquí. Los demás son extras que se eligen del menú disponible y se paga al final, a la hora del check out, de manera que no hay que llevar dinero a la playa. Cayo de agua se encuentra a una hora en lancha de Gran Roque. Cada hotel trabaja con uno o varios “peñeros”, como le dicen a los que realizan los traslados en las pequeñas embarcaciones. El viajero elige dónde, ellos los llevan. El desayuno y la cena se sirven en las posadas. Para el almuerzo, preparan una heladerita provista de abundante hielo, agua, un snack, una ensalada de atún o de pollo o sandwiches, frutas y galletitas. Así los visitantes se aseguran las provisiones para trasladarse al cayo elegido y disfrutar el día. A las 17 los “peñeros” pasan a buscar a los huéspedes y los llevan de nuevo al hotel. Luego de un buen baño y de degustar la excelente gastronomía local a base de pescados recién sacados del mar, se puede dar una vuelta por el modesto centro del pueblo, saborear un buen cóctel en algún barcito con onda y regresar a apoyar la cabeza en la almohada, con la única preocupación de decidir a qué islote dirigirse a la mañana siguiente. Aerolíneas Argentinas vuela directo a Caracas desde $ 12.400. Desde allí salen vuelos charter a Los Roques por la empresa Aerotuy que cuestan u$s 240. La posada Va Pensiero ofrece alojamiento con pensión completa por $ 2.000 cada noche. 4. San Blas, Panamá El archipiélago de San Blas se compone de 365 islas e islotes, la mayoría despoblados, y 49 de ellos habitados por los indios Kuna, una cultura singular a la que se puede acceder y disfrutar en este viaje poco convencional. Se trata de un gobierno independiente, así que cada turista debe presentar su pasaporte al llegar. El viaje incluye un trayecto en 4×4 de tres horas hasta la costa del Caribe –el camino es estrecho, empinado y con curvas pronunciadas– y el traslado en ferri hasta la isla elegida. Es una propuesta muy agreste, ya que las islas no tienen comodidades y son muy pequeñas: en general, no se demora más de diez minutos en caminar de un extremo a otro. Salvadas las precauciones, la sensación de saberse diminuto en medio del mar es inquietante y la experiencia de bucear en aguas trasparentes y dormir en una hamaca amarrada a dos palmeras es incomparable. Las playas son de película, repletas de palmeras, aguas prístinas, limpieza total, caracoles gigantes y estrellas de mar en la orilla, delfines por doquier: un paraíso. Las Cabañas Narasgandup se ubican en la isla Naranjo Chico. Tiene habitaciones con baño privado (algo que escasea en San Blas) y pensión completa por $ 3.500 la noche. 5. Tulum, Quintana Roo, México Sin el atractivo de las discotecas monumentales de Cancún, ni la muchedumbre que disfruta de Playa del Carmen, Tulum exhibe una naturaleza casi virgen, con arena blanca como azúcar impalpable, y un mar tan calmo como turquesa, que acaricia las palmeras en su eterno balanceo. Además, aquí, los rastros mayas se evidencian y no están borroneados por los grandes complejos all inclusive como sucede en sus vecinas de fama internacional. Tulum se enorgullece por sus ruinas arqueológicas y una ciudad amurallada en tres de sus costados, a lo largo de 6 km de litoral costero. El lado restante es protegido por un grueso arrecife, extendido a novecientos metros de la playa, que antaño ejercía de barrera para la codicia de los barcos piratas. El cerco natural fue un escollo insalvable incluso para Hernán Cortés, que en 1519 no pudo encontrar la caleta que le hubiera permitido poner pie en tierra firme y acceder al templo ceremonial El Castillo, todavía íntegro y reluciente sobre un acantilado. Apreciar los secretos y obras de la civilización Maya, con vista al mar, es un lujo que pocos lugares en el mundo pueden ofrecer. La naturaleza no sólo le obsequió a este lugar su increíble playa. En las cercanías de Tulum, se encuentra un complejo de ríos subterráneos que ha producido cenotes (ojos de agua dulce), ideales para nadar, hacer snorkel o explorar cavernas buceando. Es imperdible visitar este extraño submundo de oscuridad, que recubre aguas quietas y paredes de piedra, de las que cuelgan gruesos racimos de estalactitas. También en los cenotes los visitantes se acercan al inabarcable universo de las tradiciones mayas. Las cavernas secas eran su refugio más seguro durante las tormentas. Avianca vuela con dos escalas a Cancún desde $ 14.000. Un traslado privado hasta Tulum cuesta u$s 300 para dos personas. Rosa de los Vientos ofrece cabañas sobre la playa con desayuno por $ 2.500 la noche. 6. Anse Chastanet, Santa Lucía Santa Lucía forma parte de las Antillas Menores. Está al sureste del mar Caribe, en el sector central de las Islas de Barlovento. Sus principales accesos por aire lo constituyen el Aeropuerto Internacional de Vigie, al norte; y el de Hawanorra, al sur. Posee una historia de disputa bilateral por la posesión de la isla entre franceses e ingleses (14 traspasos de unas manos a otras). De esos vaivenes del pasado quedaron huellas curiosas: varios de los periódicos locales se publican en un inglés de altura, mientras la gente común suele comunicarse en un francés criollo; y en la geografía del territorio, la muy francesa Eau Piquant, está a tiro de piedra de la tan británica Black Bay; o Londonderry, a minutos de Anse de la Rivière Dorée. Isla chiquita, naturaleza grande. Santa Lucía aporta dos playas a este top 10. La imagen paradisíaca típica de una playa caribeña se altera en la bahía de Anse Chastanet, aunque no por ello encontramos menos belleza. Su arena negra de origen volcánico y el entorno de las montañas Pitons, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el 2004, la convierten en un paraje lleno de personalidad. Aunque la zona está gestionada por el hotel de lujo Anse Chastanet Resort, todo el mundo puede acceder para disfrutar del entorno. Especialmente apreciada por los buceadores, es uno de los arenales fijos en las listas de “las mejores playas del mundo”. Anse Chastanet Resort es uno de los hoteles más románticos del mundo. Ubicado sobre un monte lleno de vegetación ofrece una vista maravillosa de las montañas Pitons. Una noche con media pensión cuesta $ 10.000. 7. Jalousie Bay, Santa Lucía Cuando el viajero arriba a este paraíso antillano no puede dejar de preguntar cuál es la mejor playa de la isla. Desde el taxista del aeropuerto de Vigie o la terminal de Hawanorra, hasta la camarera del hotel o cualquier vecino de Castries, la capital, recomiendan Jalousie Bay, una playa espectacular bajo altos cocoteros al fondo de una caleta de trazo suave, que se extiende durante varios kilómetros entre el Petit Piton y el Gros Piton, los símbolos naturales por excelencia de esta joya del Caribe. La zona es una reserva de acceso restringido, pocos nativos viven en los alrededores y es evidente la cautela con que las autoridades manejan el área, que se extiende en una superficie de 3.000 hectáreas, y fue declarada en el 2004 por la Unesco como Patrimonio Natural de la Humanidad. Los Pitones suben desde el mar y son montañas casi gemelas que localmente se conocen de manera simpática como los senos Santa Lucía. Aerolíneas Argentinas vuela directo a Miami desde $ 11.700. Caribbean hace el trayecto hasta Santa Lucía por $ 5.300. 8. Cayo Ambergris, Belice Cayo Ambergris tiene 2.000 habitantes, se ubica 58 km al norte de la ciudad de Belice y no sorprende que Madonna se inspirara en él para su mítica canción “La isla bonita”. Caliente y soleada, posee aguas azules, hoteles de primera clase, y uno de los mejores ambientes del mundo para practicar buceo, tanto de superficie (snorkel) como de profundidad. Es que a pocos km se encuentra la segunda barrera de coral más grande del planeta: 250 km de arrecife, 500 especies de peces; 65 tipos de corales, 350 de moluscos. Sin olvidar la posibilidad de observar, cara a cara, tiburones toro, martillo y nurses. Además, el más importante atractivo del lugar es el Gran Agujero Azul, una enorme cueva submarina, de inusual belleza, que tiene 120 m de profundidad y 305 m de diámetro, aclamado por los mejores buzos del mundo. Belizean Shore Resort ofrece habitaciones dobles por noche desde $ 2.180. 9. Parque Tayrona, Santa Marta, Colombia La bahía de Santa Marta está considerada como una de las más hermosas del Caribe. La Perla de América, como la denominó el Fray Antonio Julián durante La Colonia en el siglo XVIII, es el centro neurálgico de un rosario de playas, las mejores de toda Colombia, desparramadas a diestra y siniestra en menos de 50 kilómetros de litoral. Son todas de arena blanca y la mayoría de aguas tranquilas. Pero el premio mayor se lo lleva, sin duda, el parque nacional Tayrona. Sus barras arenosas, enmarcadas por una naturaleza salvaje, están reconocidas entre las más bellas del planeta. Al parque, situado 34 kilómetros al este de Santa Marta, media hora en auto, se puede acceder por mar en pequeñas embarcaciones desde la bahía de Taganga. LAN vuela a Santa Marta con dos escalas por $ 13.127. 10. Cayo Levantado, República Dominicana Cayo Levantado es una pequeña islita enclavada en el litoral Nordeste de República Dominicana, en la bahía de Samaná. Cuenta con una vegetación de bosque húmedo, playas paradisíacas, de arenas blancas y aguas cristalinas, enclavadas en un hermosísimo paisaje pleno de palmeras. Como si este paraíso fuera poco, entre enero y marzo es posible avistar ballenas jorobadas, un espectáculo monumental. La Unesco la declaró como una de las mejores playas del mar Caribe. El resort Luxury Bahía Príncipe Cayo Levantado ofrece alojamiento all inclusive por $ 4.800 la noche. Blog A Volar!
2. Grace Bay, Archipiélago Turcos y Caicos Esta playa soñada se halla en Providenciales, una pequeña isla perteneciente al archipiélago Turcos y Caicos (territorio británico de ultramar). Providenciales solo mide 98 kilómetros cuadrados ocupados por 15.000 habitantes. Eso sí, tiene aeropuerto internacional, con vuelos diarios hacia Estados Unidos y el Reino Unido. Grace Bay es uno de esos lugares de los que nadie querría regresar, elegida por los operadores de turismo como una de las diez playas más lindas del mundo. Arena fina y blanca. Mar turquesa. Postal caribeña. Cerca, infinidad de islotes deshabitados, por si al romántico se le antoja una excursión en pareja. Y, en el interior, montañas o restos piratas para organizar una ruta con contenido. Como un anillo protector, los arrecifes de coral constituyen una barrera en la que rompen las olas antes de llegar a la costa y, así, hacen que las playas de estas islas sean tan mansas como una pileta natural. Si bien representaban un riesgo para los antiguos navegantes, que a bordo de carabelas y barcos de madera llegaron hasta aquí en el siglo XVI, en la actualidad se convirtieron en el paraíso de los amantes del buceo. La extraordinaria fauna marina incluye rayas, delfines, tortugas, tiburones, barracudas y hasta ballenas jorobadas en invierno. Aerolíneas Argentinas vuela directo a Miami desde $ 11.700. De ahí hay que conectar por American Airlines hacia Turcos y Caicos desde $ 3.050. Siete noches de alojamiento en el hotel cinco estrellas Peridot Place cuesta $ 24.000.
3. Cayo de agua, Los Roques, Venezuela Demasiado bello. Esta frase es la que utiliza la mayoría de los venezolanos para referirse a Los Roques, un archipiélago que se encuentra 160 km al norte de Caracas en pleno Caribe y que es un cóctel de arena, sol y mar en estado casi salvaje. Gran Roque es la única isla propiamente dicha, rodeada por casi trescientos bancos de arena o islotes coralinos sostenidos por manglares, que le hacen difícil al visitante decidir en cuál de todos ellos colocar la sombrilla al día siguiente. Elegir uno como el mejor es un pecado. Sin embargo Cayo de Agua destaca por su belleza y soledad. Es una lengua de arena blanca rodeada por aguas turquesas y de baja profundidad, considerada como una de las mejores 25 playas del mundo por los usuarios de Tripadvisor. Además de ser un paraíso para quienes gusten del dolce far niente en una playa perfecta, Los Roques es un gran destino para la práctica del kitesurf. En Gran Roque se encuentran las posadas donde se alojan los viajeros. Casi todas incluyen las comidas y los traslados en pequeñas embarcaciones a los cayos más cercanos como Francisquí y Madrisquí. Los demás son extras que se eligen del menú disponible y se paga al final, a la hora del check out, de manera que no hay que llevar dinero a la playa. Cayo de agua se encuentra a una hora en lancha de Gran Roque. Cada hotel trabaja con uno o varios “peñeros”, como le dicen a los que realizan los traslados en las pequeñas embarcaciones. El viajero elige dónde, ellos los llevan. El desayuno y la cena se sirven en las posadas. Para el almuerzo, preparan una heladerita provista de abundante hielo, agua, un snack, una ensalada de atún o de pollo o sandwiches, frutas y galletitas. Así los visitantes se aseguran las provisiones para trasladarse al cayo elegido y disfrutar el día. A las 17 los “peñeros” pasan a buscar a los huéspedes y los llevan de nuevo al hotel. Luego de un buen baño y de degustar la excelente gastronomía local a base de pescados recién sacados del mar, se puede dar una vuelta por el modesto centro del pueblo, saborear un buen cóctel en algún barcito con onda y regresar a apoyar la cabeza en la almohada, con la única preocupación de decidir a qué islote dirigirse a la mañana siguiente. Aerolíneas Argentinas vuela directo a Caracas desde $ 12.400. Desde allí salen vuelos charter a Los Roques por la empresa Aerotuy que cuestan u$s 240. La posada Va Pensiero ofrece alojamiento con pensión completa por $ 2.000 cada noche.
4. San Blas, Panamá El archipiélago de San Blas se compone de 365 islas e islotes, la mayoría despoblados, y 49 de ellos habitados por los indios Kuna, una cultura singular a la que se puede acceder y disfrutar en este viaje poco convencional. Se trata de un gobierno independiente, así que cada turista debe presentar su pasaporte al llegar. El viaje incluye un trayecto en 4×4 de tres horas hasta la costa del Caribe –el camino es estrecho, empinado y con curvas pronunciadas– y el traslado en ferri hasta la isla elegida. Es una propuesta muy agreste, ya que las islas no tienen comodidades y son muy pequeñas: en general, no se demora más de diez minutos en caminar de un extremo a otro. Salvadas las precauciones, la sensación de saberse diminuto en medio del mar es inquietante y la experiencia de bucear en aguas trasparentes y dormir en una hamaca amarrada a dos palmeras es incomparable. Las playas son de película, repletas de palmeras, aguas prístinas, limpieza total, caracoles gigantes y estrellas de mar en la orilla, delfines por doquier: un paraíso. Las Cabañas Narasgandup se ubican en la isla Naranjo Chico. Tiene habitaciones con baño privado (algo que escasea en San Blas) y pensión completa por $ 3.500 la noche.
5. Tulum, Quintana Roo, México Sin el atractivo de las discotecas monumentales de Cancún, ni la muchedumbre que disfruta de Playa del Carmen, Tulum exhibe una naturaleza casi virgen, con arena blanca como azúcar impalpable, y un mar tan calmo como turquesa, que acaricia las palmeras en su eterno balanceo. Además, aquí, los rastros mayas se evidencian y no están borroneados por los grandes complejos all inclusive como sucede en sus vecinas de fama internacional. Tulum se enorgullece por sus ruinas arqueológicas y una ciudad amurallada en tres de sus costados, a lo largo de 6 km de litoral costero. El lado restante es protegido por un grueso arrecife, extendido a novecientos metros de la playa, que antaño ejercía de barrera para la codicia de los barcos piratas. El cerco natural fue un escollo insalvable incluso para Hernán Cortés, que en 1519 no pudo encontrar la caleta que le hubiera permitido poner pie en tierra firme y acceder al templo ceremonial El Castillo, todavía íntegro y reluciente sobre un acantilado. Apreciar los secretos y obras de la civilización Maya, con vista al mar, es un lujo que pocos lugares en el mundo pueden ofrecer. La naturaleza no sólo le obsequió a este lugar su increíble playa. En las cercanías de Tulum, se encuentra un complejo de ríos subterráneos que ha producido cenotes (ojos de agua dulce), ideales para nadar, hacer snorkel o explorar cavernas buceando. Es imperdible visitar este extraño submundo de oscuridad, que recubre aguas quietas y paredes de piedra, de las que cuelgan gruesos racimos de estalactitas. También en los cenotes los visitantes se acercan al inabarcable universo de las tradiciones mayas. Las cavernas secas eran su refugio más seguro durante las tormentas. Avianca vuela con dos escalas a Cancún desde $ 14.000. Un traslado privado hasta Tulum cuesta u$s 300 para dos personas. Rosa de los Vientos ofrece cabañas sobre la playa con desayuno por $ 2.500 la noche.
6. Anse Chastanet, Santa Lucía Santa Lucía forma parte de las Antillas Menores. Está al sureste del mar Caribe, en el sector central de las Islas de Barlovento. Sus principales accesos por aire lo constituyen el Aeropuerto Internacional de Vigie, al norte; y el de Hawanorra, al sur. Posee una historia de disputa bilateral por la posesión de la isla entre franceses e ingleses (14 traspasos de unas manos a otras). De esos vaivenes del pasado quedaron huellas curiosas: varios de los periódicos locales se publican en un inglés de altura, mientras la gente común suele comunicarse en un francés criollo; y en la geografía del territorio, la muy francesa Eau Piquant, está a tiro de piedra de la tan británica Black Bay; o Londonderry, a minutos de Anse de la Rivière Dorée. Isla chiquita, naturaleza grande. Santa Lucía aporta dos playas a este top 10. La imagen paradisíaca típica de una playa caribeña se altera en la bahía de Anse Chastanet, aunque no por ello encontramos menos belleza. Su arena negra de origen volcánico y el entorno de las montañas Pitons, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el 2004, la convierten en un paraje lleno de personalidad. Aunque la zona está gestionada por el hotel de lujo Anse Chastanet Resort, todo el mundo puede acceder para disfrutar del entorno. Especialmente apreciada por los buceadores, es uno de los arenales fijos en las listas de “las mejores playas del mundo”. Anse Chastanet Resort es uno de los hoteles más románticos del mundo. Ubicado sobre un monte lleno de vegetación ofrece una vista maravillosa de las montañas Pitons. Una noche con media pensión cuesta $ 10.000.
7. Jalousie Bay, Santa Lucía Cuando el viajero arriba a este paraíso antillano no puede dejar de preguntar cuál es la mejor playa de la isla. Desde el taxista del aeropuerto de Vigie o la terminal de Hawanorra, hasta la camarera del hotel o cualquier vecino de Castries, la capital, recomiendan Jalousie Bay, una playa espectacular bajo altos cocoteros al fondo de una caleta de trazo suave, que se extiende durante varios kilómetros entre el Petit Piton y el Gros Piton, los símbolos naturales por excelencia de esta joya del Caribe. La zona es una reserva de acceso restringido, pocos nativos viven en los alrededores y es evidente la cautela con que las autoridades manejan el área, que se extiende en una superficie de 3.000 hectáreas, y fue declarada en el 2004 por la Unesco como Patrimonio Natural de la Humanidad. Los Pitones suben desde el mar y son montañas casi gemelas que localmente se conocen de manera simpática como los senos Santa Lucía. Aerolíneas Argentinas vuela directo a Miami desde $ 11.700. Caribbean hace el trayecto hasta Santa Lucía por $ 5.300.
8. Cayo Ambergris, Belice Cayo Ambergris tiene 2.000 habitantes, se ubica 58 km al norte de la ciudad de Belice y no sorprende que Madonna se inspirara en él para su mítica canción “La isla bonita”. Caliente y soleada, posee aguas azules, hoteles de primera clase, y uno de los mejores ambientes del mundo para practicar buceo, tanto de superficie (snorkel) como de profundidad. Es que a pocos km se encuentra la segunda barrera de coral más grande del planeta: 250 km de arrecife, 500 especies de peces; 65 tipos de corales, 350 de moluscos. Sin olvidar la posibilidad de observar, cara a cara, tiburones toro, martillo y nurses. Además, el más importante atractivo del lugar es el Gran Agujero Azul, una enorme cueva submarina, de inusual belleza, que tiene 120 m de profundidad y 305 m de diámetro, aclamado por los mejores buzos del mundo. Belizean Shore Resort ofrece habitaciones dobles por noche desde $ 2.180.
9. Parque Tayrona, Santa Marta, Colombia La bahía de Santa Marta está considerada como una de las más hermosas del Caribe. La Perla de América, como la denominó el Fray Antonio Julián durante La Colonia en el siglo XVIII, es el centro neurálgico de un rosario de playas, las mejores de toda Colombia, desparramadas a diestra y siniestra en menos de 50 kilómetros de litoral. Son todas de arena blanca y la mayoría de aguas tranquilas. Pero el premio mayor se lo lleva, sin duda, el parque nacional Tayrona. Sus barras arenosas, enmarcadas por una naturaleza salvaje, están reconocidas entre las más bellas del planeta. Al parque, situado 34 kilómetros al este de Santa Marta, media hora en auto, se puede acceder por mar en pequeñas embarcaciones desde la bahía de Taganga. LAN vuela a Santa Marta con dos escalas por $ 13.127.
10. Cayo Levantado, República Dominicana Cayo Levantado es una pequeña islita enclavada en el litoral Nordeste de República Dominicana, en la bahía de Samaná. Cuenta con una vegetación de bosque húmedo, playas paradisíacas, de arenas blancas y aguas cristalinas, enclavadas en un hermosísimo paisaje pleno de palmeras. Como si este paraíso fuera poco, entre enero y marzo es posible avistar ballenas jorobadas, un espectáculo monumental. La Unesco la declaró como una de las mejores playas del mar Caribe. El resort Luxury Bahía Príncipe Cayo Levantado ofrece alojamiento all inclusive por $ 4.800 la noche. Blog A Volar!
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