“Trabajo precario para algunos músicos locales”

Redacción

Por Redacción

Un llamado a la reflexión a los músicos que están participando del Verano Cultural en la ciudad de Neuquén. Mis más de 20 años tocando en el Valle y el haber participado en muchos veranos, años atrás, en este evento me dejó la mala experiencia de haber trabajado con Cultura municipal… y he aquí la reflexión. Sé que, aun después de muchos años de charlas, discusiones y propuestas, las cosas siguen funcionando igual de mal. Para los que no saben, la cosa funciona así: te convocan a participar y ellos ponen las condiciones, cuánto, cuándo y cómo te van a pagar, sólo por nombrar la parte económica. Por otro lado, está el tipo de “contrato” –lo pongo entre comillas porque no existe tal forma ya que te pagan a través de un subsidio como si los músicos fuéramos desocupados y estuviéramos mendigando un plan social o algo por el estilo–. Yo muchas veces les ofrecí facturar mi show, como hace la mayoría de los músicos serios, ya que como ciudadano responsable pago mis impuestos todos los meses. ¿Ustedes piensan que los artistas que contratan para la Fiesta de la Confluencia cobran a través de un subsidio, sin contrato y a los 15 días o más? Es obvio que no, ¿no? Bueno, entonces me pregunto por qué se hace esa diferencia con los músicos locales. Nosotros también somos profesionales, muchos vivimos de este oficio y los que no también tienen derecho, ya que nos unen los mismos problemas y dificultades –invertir en equipamiento, instrumentos y horas de estudio, pagar salas de ensayo y años de dedicación para brindar siempre un buen espectáculo–. La excusa de esta gente es que no se puede implementar el mismo sistema de contratación que se tiene con los artistas de la Fiesta de la Confluencia o, dicho más claro, con los artistas famosos. Esto nunca lo entendí o, mejor dicho, no les creo, ya que he participado muchas veces del mismo plan cultural en la ciudad de Cipolletti, provincia de Río Negro, y me han contratado bajo mis condiciones, pagándome inclusive antes de subir al escenario, en efectivo, sin vueltas ni trámites. Entonces, si ellos lo pueden hacer, ¿por qué acá no? No estoy hablando de Europa o Estados Unidos… acá nomás, cruzando el puente. Por otro lado, la única vez que toqué para Cultura municipal en Neuquén y se hicieron las cosas bien –quiero que se entienda lo que quiero expresar con “hacer las cosas bien”: no hablo de pretensiones lujosas como las que tienen ciertas estrellas de la música, hablo de las condiciones básicas y del derecho de cualquier trabajador–, es decir, se me contrató con estas mínimas condiciones, lo hizo la gente de la gestión de Farizano, allá por el 2011. Nunca más sucedió algo así. Entonces parece que no hay voluntad para hacerlo, esconden algo o se llevan alguna tajada con este sistema de contratación en negro. Para el director de Cultura yo estoy enojado con ellos, por eso no participo. Quiero aclararle que no sólo estoy enojado sino que estoy reclamando mis derechos como cualquier ciudadano trabajador en este hermoso país libre. Espero que mi humilde experiencia ayude a reflexionar, debatir y pensar, para que los músicos estemos más unidos en este hermoso arte que es hacer música. Cada uno es libre de hacer lo que quiera. Yo hace años que elegí no apoyar el trabajo en negro que ofrece Cultura de la Municipalidad de Neuquén. Rafael Grin DNI 25.317.083 Neuquén

Rafael Grin DNI 25.317.083 Neuquén


Un llamado a la reflexión a los músicos que están participando del Verano Cultural en la ciudad de Neuquén. Mis más de 20 años tocando en el Valle y el haber participado en muchos veranos, años atrás, en este evento me dejó la mala experiencia de haber trabajado con Cultura municipal... y he aquí la reflexión. Sé que, aun después de muchos años de charlas, discusiones y propuestas, las cosas siguen funcionando igual de mal. Para los que no saben, la cosa funciona así: te convocan a participar y ellos ponen las condiciones, cuánto, cuándo y cómo te van a pagar, sólo por nombrar la parte económica. Por otro lado, está el tipo de “contrato” –lo pongo entre comillas porque no existe tal forma ya que te pagan a través de un subsidio como si los músicos fuéramos desocupados y estuviéramos mendigando un plan social o algo por el estilo–. Yo muchas veces les ofrecí facturar mi show, como hace la mayoría de los músicos serios, ya que como ciudadano responsable pago mis impuestos todos los meses. ¿Ustedes piensan que los artistas que contratan para la Fiesta de la Confluencia cobran a través de un subsidio, sin contrato y a los 15 días o más? Es obvio que no, ¿no? Bueno, entonces me pregunto por qué se hace esa diferencia con los músicos locales. Nosotros también somos profesionales, muchos vivimos de este oficio y los que no también tienen derecho, ya que nos unen los mismos problemas y dificultades –invertir en equipamiento, instrumentos y horas de estudio, pagar salas de ensayo y años de dedicación para brindar siempre un buen espectáculo–. La excusa de esta gente es que no se puede implementar el mismo sistema de contratación que se tiene con los artistas de la Fiesta de la Confluencia o, dicho más claro, con los artistas famosos. Esto nunca lo entendí o, mejor dicho, no les creo, ya que he participado muchas veces del mismo plan cultural en la ciudad de Cipolletti, provincia de Río Negro, y me han contratado bajo mis condiciones, pagándome inclusive antes de subir al escenario, en efectivo, sin vueltas ni trámites. Entonces, si ellos lo pueden hacer, ¿por qué acá no? No estoy hablando de Europa o Estados Unidos... acá nomás, cruzando el puente. Por otro lado, la única vez que toqué para Cultura municipal en Neuquén y se hicieron las cosas bien –quiero que se entienda lo que quiero expresar con “hacer las cosas bien”: no hablo de pretensiones lujosas como las que tienen ciertas estrellas de la música, hablo de las condiciones básicas y del derecho de cualquier trabajador–, es decir, se me contrató con estas mínimas condiciones, lo hizo la gente de la gestión de Farizano, allá por el 2011. Nunca más sucedió algo así. Entonces parece que no hay voluntad para hacerlo, esconden algo o se llevan alguna tajada con este sistema de contratación en negro. Para el director de Cultura yo estoy enojado con ellos, por eso no participo. Quiero aclararle que no sólo estoy enojado sino que estoy reclamando mis derechos como cualquier ciudadano trabajador en este hermoso país libre. Espero que mi humilde experiencia ayude a reflexionar, debatir y pensar, para que los músicos estemos más unidos en este hermoso arte que es hacer música. Cada uno es libre de hacer lo que quiera. Yo hace años que elegí no apoyar el trabajo en negro que ofrece Cultura de la Municipalidad de Neuquén. Rafael Grin DNI 25.317.083 Neuquén

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