Ucrania: gobierno cede y descomprime la crisis
Oposición pide liberar a cientos de detenidos.
AP
Las calles continuaban con barricadas, pero la situación era mucho menos tensa que en los últimos días.
KIEV (AFP).- El presidente ucraniano, Viktor Yanukovich, aceptó ayer la dimisión del primer ministro y de su gobierno en un intento por resolver la crisis en el país, el mismo día en que el parlamento derogó las leyes que restringían los derechos de los manifestantes.
La situación en Ucrania también dominó la cumbre en Bruselas entre la Unión Europea y Rusia, en la que el presidente ruso Vladimir Putin pidió a los europeos que no interfieran en el conflicto.
“Creo que el pueblo ucraniano es capaz de resolver esto por su propia cuenta. […] Rusia nunca interferirá”, dijo Putin en una rueda de prensa junto al presidente del Consejo, Herman Van Rompuy, y de la Comisión Europea, José Manuel Barroso.
El primer ministro, Mykola Azarov, será sustituido por el vice primer ministro Sergiy Arbuzov, otro fiel a Yanukovich. El actual ejecutivo seguirá gestionando los asuntos corriente hasta que se nombre un nuevo gobierno, según la presidencia.
“He tomado la decisión de pedir al presidente de Ucrania que acepte mi dimisión del cargo de primer ministro, con el ánimo de propiciar mayores posibilidades de un compromiso político para resolver el conflicto pacíficamente”, dijo Azarov en un comunicado. Uno de los líderes de la oposición, Vitali Klitschko, acogió con satisfacción esta renuncia. “No es la victoria, pero sí un paso hacia la victoria”, declaró el exboxeador.
Pocas horas después, el parlamento ucraniano derogó las leyes aprobadas el 16 de enero que castigaban casi todas las formas de manifestación, y contemplaban penas de cárcel para cualquier participante.
La nueva legislación había sido denunciada por Occidente y había motivado un recrudecimiento del movimiento de protesta, nacido en respuesta a la decisión de Yanukovich de no firmar un acuerdo de asociación con la Unión Europea (UE), y privilegiar un acercamiento a Rusia, lo que muchos vieron como una traición.
El parlamento ucraniano, donde el Partido de las Regiones de Yanukovich tiene mayoría, debatirá hoy la liberación de los manifestantes encarcelados.
La Unión Europea (UE) y Estados Unidos han redoblado la presión sobre Yanukovich para que acometa una serie de reformas que pongan fin al enfrentamiento que convirtió partes de Kiev en zonas de guerra patrulladas por manifestantes enmascarados y dejó tres activistas muertos.
Europeos y rusos, que se acusan mutuamente de injerencia en los asuntos internos de Ucrania, se encontraron ayer en una breve cumbre en Bruselas. En su comparecencia junto a los líderes europeos, Putin dijo que no podía imaginarse cómo respondería la UE si “en medio de una crisis en un país como Grecia o Chipre, nuestro canciller se presentara públicamente en un mitin antieuropeo”.
La jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, tiene previsto viajar a Kiev para reunirse con el presidente ucraniano y los líderes de la oposición.
Las calles de Kiev estaban tranquilas el martes tras días de enfrentamientos.
Sin embargo, seguían en su lugar las barricadas erigidas por los manifestantes con sacos de arena que dividen la ciudad entre las zonas controladas por los opositores y las de las fuerzas de seguridad.
Pese a la renuncia de Azarov, el futuro político del presidente Yanukovich sigue siendo un punto de fricción. La oposición quiere verlo fuera del poder antes del año que viene, y los más radicales tratan de expulsarlo ahora.
AP
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