Ultimátum Albiceleste
La selección argentina está obligada a ganar hoy, desde las 20.30 (TyC y TV Pública) si quiere volver a la zona de clasificación rumbo al Mundial Rusia 2018. Recibe a Colombia en el estadio Del Bicentenario y Bauza, quien se juega el puesto, mete tres cambios. Pratto, Mercado y Banega, a la cancha.
Con la sangre en el ojo. Así llegó Argentina (16 puntos) a San Juan, que no tiene otra alternativa que a Colombia (18) para volver a meterse en zona de clasificación a Rusia 2018. Las últimas fechas de Eliminatorias, no hace falta recordarlo, trastocaron a un plantel que intentaba acomodarse al cambio de técnico. Y fue así que, de los últimos 12 puntos, la Albiceleste apenas sumó 2.
Los antecedentes ante los cafeteros están a favor de Argentina. Por caso, la última caída ante Colombia fue en 2010, cuando el seleccionado local venció 2-1 en Bogotá. Desde allí, hubo seis enfrentamientos. El equipo criollo ganó cuatro (1 de ellos, en la Copa América, por penales) y empató dos. Justamente el último fue por estas mismas Eliminatorias.
En Barranquilla, Argentina ganó por la mínima gracias al gol de Lucas Biglia a los 19 del primer tiempo.
En total, la Albiceleste chocó con la Selección Colombia en 34 oportunidades. Argentina ganó 18 partidos, empató 8 y perdió 8. El más doloroso, sin dudas, fue aquel 0-5 en septiembre de 1993, que desató una gran polémica en el seleccionado. Hoy, en otro contexto, una derrota podría volver a desatar varias consecuencias, incluso un final de ciclo para Edgardo Bauza, que apenas lleva cinco partidos.
El elenco del Patón llega golpeado por la dura derrota ante Brasil y por eso habrá cambios en el Bicentenario de esta ciudad. En principio, las modificaciones serían el ingreso de Lucas Pratto por Gonzalo Higuaín, Ever Banega por Enzo Pérez, y Gabriel Mercado por Pablo Zabaleta; algo que ya había mostrado en los titulares de la práctica del domingo en Ezeiza. El más alarmante, quizás, es de Banega por Pérez, y no por falta de mérito del exBoca y Newell’s. De hecho, Éver fue uno de los puntos más altos de la última Copa América. Sin embargo, la salida de Pérez es la que llama la atención, puesto que había sido de los pocos jugadores que había mostrado algo de rebeldía ante Brasil en Belo Horizonte.
En cuanto al esquema, la idea del Patón es retornar al 4-2-3-1, con Messi como creador de juego, acompañado a los costados por Di María y Banega, todos listos para asistir al Oso Pratto en la ofensiva. Mascherano y Biglia aparecen como los dos hombres de contención, con el representante de la Lazio apenas más adelantado para ayudar en la salida. Atrás, la defensa alinearía a Mercado, Otamendi, Funes Mori y Más; y el arco seguirá en poder de Chiquito Romero.
Es el momento ideal para volver al triunfo. 2 o 3 puntos (en caso de empatar) de 15 serían demasiado riesgo para un equipo que confía en clasificar pero, estadísticamente, hoy por hoy está fuera de Rusia 2018.
El hecho de que Colombia sea un rival directo (se ubica 3°) agrega emoción al cruce, puesto que Argentina podría superarlo y dejarlo golpeado para el tramo final. Y, además, está Lionel. Y está enojado, con ganas de saltar a la cancha. Y cuando Lio quiere, hay lío de sobra. Que así sea.
El equipo del Patón está contras las cuerdas y deberá sacar a relucir el temple, la camiseta y la localía.
andres maripe/ enviado especial
Demasiado hermetismo
Si el vallado que armaron cuando el plantel llegó al Hotel Del Bono parecía lejano. Lo que hizo la Policía con el arribo al entrenamiento en el Estadio del Bicentenario fue una exageración. Casi 200 metros separaron a los jugadores (llegaron en colectivo pero no tuvieron contacto con la gente) del público, que se agolpó en las afueras del escenario pese al agobiante calor que azotaba San Juan.
Muchos niños se quedaron con las ganas de saludar a sus ídolos. “Vine porque me pidió el nene, quería verlo a Messi”, fue la respuesta casi unánime de cada asistente, pero ni siquiera la ilusión alcanzó para que haya un mimo de los jugadores.
Aún así, varios se juntaron en los poquitos sectores con sombra alrededor de la cancha y entonaron algunas canciones. “Vamos vamos, Argentina, vamos vamos, a ganar…” sonó en la voz de los chicos, que se hicieron protagonistas. Dieron la nota de color, fueron entrevistados por algunos medios y, por un momento, se sintieron estrellas.
Tampoco hubo lugar para la prensa. Los medios que se acercaron debieron esperar detrás del vallado, y sólo hubo lugar para unos pocos (TyC o Fox Sports) en el estadio. A la hora del entrenamiento, fueron muy estrictos: nadie se pudo acercar y la práctica fue a puertas cerradas. La hermética jornada del lunes cerró tal como comenzó: con los jugadores y la gente separados por vallas.