Un anillo que cotiza en Golden
El equipo de Steve Kerr, plagado de virtudes, repitió el título de hace dos temporadas. La llegada de Durant y un plantel que cubre todos los roles, claves en la obtención del campeonato.
Básquet
Cuando Emanuel Ginóbili perdió con San Antonio ante Golden State en las finales de la Conferencia del Oeste, el argentino afirmó: ‘‘Fueron muy superiores a nosotros, no tengo nada que reprocharme. Tratamos de competir pero son más individual y colectivamente’’.
La declaración de Manu bien podría aplicarse para el resto de los rivales, que vieron como un equipo derrochó talento y capacidad defensiva para adjudicarse su segunda liga en tres años.
Es evidente que la llegada de Kevin Durant le dio un salto de nivel en el costado ofensivo, ya que desligó a Stephen Curry y Klay Thompson de la responsabilidad de tirar siempre del carro.
Un aspecto que justifica la obtención del título en términos integrales es que ninguno de los jugadores de los Warriors encabezó los principales rubros estadísticos a lo largo de la temporada. Solo Dreymond Green se ubicó en el tope de los robos por partido (2, 03).
Incluso con Curry y Durant en el plantel, Golden no tuvo jugadores nominados al MVP de la fase regular. Apenas ellos dos se metieron en el segundo quinteto ideal de la liga.
Alguien podría preguntarse entonces, ¿cómo hizo Steve Kerr para sacar campeón a una formación que no tuvo a sus líderes en el tope de los rubros relevantes?
La respuesta es sencilla: armó un equipo. Y fue ese conjunto el que se erigió como el que más puntos (116), asistencias (30), robos (9,5) y tapones (6,7) sumó por partido. Además tuvo el porcentaje de efectividad más alto de la liga en tiros de campo (49,5).
Más allá de los números, el equipo que tiene su estadio en Oakland, posee lo que se necesita para ser campeón. La presión defensiva, por capacidad física e inteligencia, de Andre Iguodala, Klay Thompson y Green fue siempre un arma esencial para permitirse ciertos lujos en el otro costado del campo.
Entonces Curry, y en mayor medida Durant, se hicieron cargo de las pelotas calientes cuando el juego no fue tan fluido. Con ese nivel de talento y las ganas de ganar que traía el ex Oklahoma, era difícil que se escapara el anillo.
Desde el banco hubo aportes silenciosos pero muy importantes. Los suplentes de Golden no desentonan y entienden su rol en el equipo.
Ante la falta de recursos adelante se dedican a defender. Los aportes de David West y Shaun Livingston hicieron diferencia respecto de otros equipos. Javale McGee y Matt Barnes, de escasa participación en la final, ayudaron a darle minutos de descanso a los jugadores franquicia en el trajín del año.
Incluso el rústico de Zaza Pachulia hizo el trabajo sucio, a veces por afuera del reglamento.
En definitiva, los Warriors completaron una estructura colectiva que les otorgó los honores nuevamente para quedarse con el anillo en forma inapelable en la NBA.
El festejo con el trofeo. La mejor forma de coronar una temporada tras 99 partidos jugados.
ap
Números
lapidarios
Datos
- 16-1
- El récord del campeón en los playoffs. Barrió a tres rivales y apenas perdió un juego en la final. Para la historia.
- 5
- Los campeonatos ganados por la franquicia Warriors: 1947, 1956, 1975, 2015 y 2017.
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