Un encuentro con la esencia patagónica

"Mateando con Tiempo de Canto y Baile" abre con un espectáculo un espacio para que los artistas reflexionen sobre la cultura patagónica, sus expresiones, raíces e identidad.



ROCA (AR).- Encontrar el espacio de debate para saber cuál es la concepción de la música y el arte patagónico es una de las propuesta más fuertes de “Mateando con Tiempo de Canto y Baile”. Los artistas regionales coinciden en que hay sonidos y cantos milenarios que fueron arrastrados por las generaciones.

La iniciativa partió desde hace varios años del esfuerzo del folclorista Sergio Herrera y pretende juntar a los referentes conocidos y desconocidos de las diferentes ramas que conforman la música tradicional de la Patagonia.

El puntapié inicial se dará hoy a partir de las 22 en la escuela 32 de Roca con la presentación de un espectáculo en el que actuarán Pancho Villamán, el grupo neuquino Los de Cortaderas, Maimán; el teatro de Luisa Calcumil, el solista Rolando Lobos, Chacho Liempe, Sandra Bustos y Segundo Cisterna.

“Mateando con Tiempo de Canto y Baile” no es un simple espectáculo para los artistas. Pretende ser todo un movimiento cultural en el que convergerán músicos, cantores, bailarines y actores. Todos con un común denominador: expresar la identidad patagónica amalgamada de culturas originarias y migrantes.

En conversación con “Río Negro algunos de los artistas dejaron en claro cuál es el propósito de la iniciativa.

-¿Cuáles son los elementos fuertes que quedan en la danza, el folclore y el teatro, que distingue el arte patagónico?

– Raúl Maicá: En la música no hay fronteras. Creo que el regionalismo lo tenemos que guardar en otras cosas y lo que hay que resaltar es la unidad musical nacional. Nosotros hacemos música del noroeste argentino, pero es netamente andina. La influencias las tenemos desde hace más de 500 años. Ojalá mañana alguien nos podría decir que somos patagónicos.

-¿Por dónde se empieza a definir el arte patagónico?

-R.M.: Por los hechos históricos, por recordar a autores como Marcelo Berbel con su “Pasto Verde, a Hugo Giménez Agüero por la historia del indio Tehuelche, y ahora lo más cercano que tenemos es a Rubén Patagonia. Van marcando una tristeza que quizás tenemos que olvidar, ese es el mensaje de la música patagónica.

-Las matanzas quedaron muy instaladas, ¿por qué tanta muerte en el arte del sur?

-R.M.: Está siempre latente pero esperamos que se pueda revertir aunque es muy difícil de olvidar.

-¿Y qué harán desde Mateando con Tiempo?

– Luisa Calcumil: Empezar a debatir cuál es la concepción de la música patagónica, desde dónde nos viene. Pertenecemos a la familia campesina, la familia de trabajadores y los sectores más humildes. En esos lugares de comunidad hemos aprendido lo que es la dignidad y la memoria. La música patagónica no es nueva, es milenaria y la preocupación de los jóvenes mapuche es interesante y hay que incentivarla. Tenemos que clarificar ese movimiento, realzarlo para que los jóvenes empiecen a sentir orgullo de la cueca que bailaron con su mamá o de la rancherita, en la señalada o en un barrio de acá.

-¿A veces la música patagónica es más reconocida en el exterior en en el mismo país. ¿Cuál es su opinión sobre eso?

– Rafael Teixido: Tenemos que hacernos conscientes de que tenemos nuestra música. Están los paisanos que estaban aquí antes y que sufrieron la mal llamada “Conquista del Desierto”, también mal llamado desierto. Y los inmigrantes que vinieron con su memoria, ritmos y la necesidad de expresarse. Es un espacio que ha sido incorporado al mundo occidental no hace mucho tiempo.

-Hay como cantores anónimos en este lugar…

-R.T.:Existe una música y cientos de cantores y puesteros como Pancho Quilodrán Abelardo Epuyén, Cholo Barriga y tantos otros que no tienen los elementos para difundir su profesión, un acontecimiento de marketing, pero es gente que siempre está presente en la fiesta.


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