Un final feliz en las bardas neuquinas
Días atrás estaba llevando a pasear a mis tres perritas por las bardas de Neuquén, y me encontré con un señor que parecía que buscaba algo; me acerco y me cuenta que hace 4 días que se le extravió su perrito y lo estaba buscando. Como voy regularmente a la barda le pedí su teléfono, por si llegaba a ver su mascota –de la cual me mostró una foto–; me despedí del señor y me alejé del lugar. Siguiendo un sendero, veo que una de mis perritas se aleja y mueve la cola, fui a mirar y debajo de una jarilla estaba un perrito muy parecido al que me mostró el señor.
Lo llamé por teléfono, le dije que encontré a un perro muy parecido al suyo y le indiqué dónde estaba, y lo esperé. Poco después veo a lo lejos que venía corriendo. Llega, mira debajo de la jarilla, donde estaba su perrito acurrucado, y grita “¡Mateo!”. Rápidamente fue a su encuentro, lo levantó y lo abrazó muy contento. Para mí fue muy gratificante haber participado en ese hallazgo y ver ese encuentro con final feliz.
Así como se produjo este encuentro, sería bueno que los políticos se preocupen más por el orden y lo correcto, así todo funciona mejor y el pueblo también tendrá su final feliz.
Horacio C. E. Marcote
DNI 11.233.956