Un grupo intolerante, asociado a graves incidentes
El grupo Quebracho, cuya presencia desencadenó ayer los graves incidentes en la Plaza de Mayo, tiene en su haber una extensa participación en hechos de violencia derivados de protestas callejeras.
Se trata de una agrupación poco numerosa e intolerante, que nunca congrega más de 100 manifestantes en una marcha o un acto político, pero que siempre se hace notar y termina, en la mayoría de los casos, enfrentándose con las fuerzas de seguridad.
Sus primeras intervenciones públicas datan de la década del '90, en pleno gobierno de Carlos Menem, y sus militantes se definen como «cristianos y marxistas», que luchan por «la liberación nacional y social de la Patria».
Las protestas de Quebracho suelen ser «antiestadounidenses», en tanto que la última intervención del grupo se registró a fines de junio pasado en el Edificio Libertador, al que ingresaron a la fuerza para protestar por el envío de tropas a Haití.
Fernando Esteche, uno de sus principales dirigentes, estuvo preso en la cárcel de Caseros entre agosto de 1996 y enero de 1997, junto con otros cuatro integrantes de Quebracho, por una denuncia que hizo el entonces ministro del Interior, Carlos Corach.
Este año, más precisamente en marzo pasado, el grupo ocupó bancos del microcentro porteño para exigir que no se pague la deuda externa y que se rompa el acuerdo firmado con el Fondo Monetario.
Quebracho no es un grupo piquetero, sino político, aunque mantiene contacto con agrupaciones como la MTD y la CTD Aníbal Verón. Su relación con el resto del movimiento piquetero «no es buena»,
Incluso, se ha mencionado también que tienen vínculos con integrantes de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE).
En su página de Internet, el grupo justifica su accionar y sostiene que «la violencia en manos del pueblo no es violencia, sino justicia».
Nota asociada: Más de 100 detenidos tras violencia de Quebracho y piqueteros
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