Un simulacro para derribar los argumentos de Muñoz
A la hora del accidente, en el mismo lugar, ayer los peritos medían con un odómetro y marcaban en la cinta asfáltica el punto exacto en el que el juez Muñoz chocó el auto de Córdoba y lo expulsó al desagüe.
Con dos patrulleros simularon exactamente lo que pasó aquella tarde de septiembre. Según explicó Gerez, a la fiscalía le interesó realizar esta diligencia para conocer el lugar donde sucedieron los hechos e ilustrar lo que pasó.
“Es un camino muy transitado, que además tiene lomos de burro, dos curvas muy pronunciadas. Le cuesta tomarla hasta a una persona lúcida”, dijo Gerez y agregó que es importante para desacreditar que se puede transitar con una isquemia transitoria.
Cuando todos estuvieron en sus puestos, se cortó el tránsito y dos patrulleros simularon ser los protagonistas del accidente. Al pasar casi frente al cementerio el auto de atrás arrastró al de adelante y siguió camino hasta donde finalmente se detuvo el auto del juez.
“Muñoz venía a alta velocidad, Córdoba frena por el lomo de burro y el juez lo embiste”, dijo el fiscal.
Otras de las cosas que se buscó determinar fue si se dirigía a su casa. Según Gerez, dan por cierto que ese es el camino más directo hacia allí. A su vez, destacó que hay varios elementos que desacreditan que haya tenido un accidente cerebro vascular.
“Tenemos el testimonio de facultativos, de especialistas que son contundentes en decir que las personas quedan con secuelas, si no es un milagro”, dijo.
Si bien el juez presentó un certificado médico lo hizo en días posteriores. “A una semana va al médico y dice me pasó esto y el profesional no certifica la enfermedad, si no una descripción, de un accidente isquémico que pasó días anteriores”.