“Una causa que entró en el túnel del tiempo”
Durante noviembre del 2006 se produjo una toma del edificio del Consejo Provincial de Educación, en el marco de una protesta llevada a cabo por estudiantes y militantes del gremio docente ATEN, que permanecieron en el edificio aproximadamente 20 días, período durante el cual no se permitió el ingreso a nadie. Durante este tiempo sólo hubo personal de seguridad externo al edificio, como forma de garantizar la protección de la gente y los bienes. Finalmente, el mismo fue desocupado el 20 de noviembre del 2006. El Ministerio de Educación, a mi cargo, dispuso el cierre (precintado) de las puertas del edificio a los efectos de garantizar la conservación de las oficinas y locales, que no sufrieran ninguna modificación. La vigilancia estuvo a cargo de la Policía provincial. Para la apertura se dio intervención de la Justicia, que debió verificar el estado en que se encontraban las instalaciones y los daños producidos. Intervino la fiscal de Delitos Complejos, Dra. Gloria Lucero, quien al terminar la inspección ocular y la constatación judicial de las instalaciones produjo un informe que se dio a conocer a través de la oficina de prensa del TSJ. Fue publicado por el diario “Río Negro”, en su edición del 25 de noviembre del 2006, y decía: “En términos generales de lo constatado importó la detección de importante desorden en algunos sectores del edificio. Los daños se centraban en la violencia ejercida sobre puertas y cerraduras interiores, la rotura de algunos vidrios de ventanas de una oficina y otros daños menores. La zona de mayor afectación es la de los sistemas de calefacción, refrigeración, eléctricos, de ascensores, de riego, de audio y monitoreo de alarma de incendio, de donde se sustrajeron cámaras de seguridad. También hubo alteraciones en la electrificación de la puerta mediante dispositivos de almacenamiento y carga. Se constató sustracción de partes esenciales y daños significativos en los servidores.” Hasta aquí el dictamen de la fiscal. De ello surge, con total claridad, la magnitud de los daños producidos que demandaron un alto costo para su reposición y/o reparación. Debe agregarse a esto el deterioro de documentación y el daño que a la gestión produjo una paralización de más de 20 días de todos los trámites administrativos del CPE. Debo aclarar que a la apertura y recorrida del edificio fue invitada la prensa (qué asistió y constató los daños producidos). Como se desprende del desarrollo de los hechos que he descripto con la mayor claridad, los destrozos producidos fueron muy importantes y demandaron un alto costo de reparación y reposición de instalaciones y equipos destruidos. Han transcurrido 4 años de estos acontecimientos y no he tenido información ni noticias sobre esta actuación abierta, para la cual se tomaron todos los recaudos para permitir la eficacia de la investigación, la identificación de los responsables de los daños y los cargos pertinentes. He elevado una nota similar al fiscal de Estado, en un intento que espero no resulte vano, para dar continuidad a un trámite judicial que en defensa de los bienes e intereses del Estado y ciudadanía no debe quedar sin resolver. Mario Ever Morán LE 7.351.563 Centenario
Mario Ever Morán LE 7.351.563 Centenario