Una familia vivió una pesadilla al ingresar ladrones a su casa
Dos sujetos ingresaron armados. Golpearon al dueño de casa y un disparó pasó por al lado de su esposa e hija impactando en la pared.
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“¡Abrí la puerta porque te pego un tiro!”. Fue lo primero que escuchó Pablo Gutiérrez cuando abrió la cortina de la ventana del comedor de su vivienda. Observó que un sujeto le apuntaba con un revólver a la cabeza desde el exterior. Pablo, asustado, abrió. Pero su esposa, Natalia, estaba detrás de la puerta y trató de cerrarla. No pudo. En un segundo, dos sujetos armados estaban en el interior amenazándolos y reclamándoles dinero.
Las hijas (de 6 y 4 años) de la pareja observaron la escena y huyeron a la habitación de sus padres. La mayor se ocultó debajo de la cama. La otra observó casi todo el asalto. Vio cuando golpeaban a su padre con un arma de fuego.
También escuchó el disparo que salió cuando le daban un culatazo a su papá, mientras estaba agachado buscando el dinero en el último cajón del placard para entregárselo a los asaltantes. El proyectil pasó a poca distancia de Natalia, quien tenía abrazada a la pequeña en la habitación matrimonial. La bala impactó en la parte superior de una de las paredes, indicó Natalia.
El hecho ocurrió alrededor de las 23 del domingo, en una vivienda ubicada en la calle Asunción al 1200 del barrio San Francisco III. Los dos asaltantes estaban encapuchados. Natalia recordó ayer que estaba adelantando trabajo en la computadora, porque es docente, y su marido estaba mirando televisión cuando escucharon dos estruendos.
Pensó que las nenas, quienes estaban jugando en la pieza del matrimonio, habían tirado el televisor. Allí, su marido, quien es maestro mayor de obra, salió a mirar por la ventana y fue encañonado por un desconocido. Los sujetos se llevaron los aguinaldos de la pareja y una notebook.
Pablo cuenta que lo único que les pedía era que no le hicieran daño a las nenas, mientras a él lo golpeaban en el comedor. Relató que uno de los sujetos amenazó con apuñalarlo. “No lo apuñales, pegale así (con el mango)”, recordó que le dijo uno de los asaltantes al que tenía el cuchillo.
Natalia permaneció con las hijas en la pieza. “Dios me puso un celular en la mano, porque no sé cómo apareció”, contó ayer a Río Negro. En voz baja llamó a los bomberos, que fue el primero número que recordó. Le contó que estaban siendo asaltados a la mujer que atendió el llamado.
Uno de los delincuentes observó el movimiento y enfureció. Quieron agredirla, pero después escaparon. La pareja destacó que a los tres minutos llegó el personal policial. El subcomisario Miguel Ángel Relmo informó ayer que recolectaron una vaina servida en la habitación que será peritada.
Hace dos años se mudaron a la vivienda, que construyeron con esfuerzo propio. “En dos minutos te echan a perder todo lo que hiciste”, expresa Pablo, sin poder contener las lágrimas. Sabe que no puede mudarse a otro barrio. Hay muchos años de trabajo en esa casa. En ese barrio donde él y Natalia crecieron, pero que cambió mucho con el paso del tiempo.
DeBariloche
Pablo Gutiérrez y su esposa Natalia padecieron una pesadilla en su casa. Fotos: Alfredo Leiva
Pablo Gutiérrez y su esposa Natalia padecieron una pesadilla en su casa. Fotos: Alfredo Leiva
Pablo Gutiérrez y su esposa Natalia padecieron una pesadilla en su casa. Fotos: Alfredo Leiva
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