“Una gigantesca tarea”
El suplemento del “Río Negro” por el 110 Aniversario de Cipolletti nos convoca a “una gigantesca tarea”. Lo hace a través de imágenes y relatos que visibilizan “espíritus inquietos” y “manos generosas”. Son nuestros vecinos. ¿Nos llegó el mensaje o preferimos seguir mirando para otro lado? Sin embargo, el trabajo de los periodistas gráficos es impecable, con fotos dignas de figurar en el álbum familiar, ése que nos enternece de generación en generación. Los textos, pese a ser lo que corresponde a una celebración, son de inusual profundidad, para nada estilo “banquete protocolar”. La hoja de ruta en páginas centrales, un hallazgo. Y de remate, en página 27, el editorial. Es periodismo genuino: descubre la realidad. Periodismo que comunica y moviliza. De leerlo y releerlo con placer, me quedó como una piedrita en el zapato, que duele al caminar por Cipolletti. Es una pregunta recurrente: Los que no somos “héroes anónimos”, esos que no estamos entregando tiempo y energía a los emprendimientos de amor que dan dignidad a nuestra ciudad, esos muchos que gozamos de lujos mobiliarios e inmobiliarios; que disfrutamos de móviles lujosos y de muchos otros “top”, ¿no seremos ni siquiera capaces de juntarnos para financiar una suerte de “bono patriótico” o, en este caso, bono social-ecológico? Estaría destinado exclusivamente, junto con el aporte indispensable de los gobiernos provincial y nacional, así como de una eficiente gestión municipal, a obtener que para el próximo aniversario de Cipolletti –el 111, el 112 ni el 122– encuentre en plena transformación esa “gigantesca cadena de montañas de desechos, moscas y desidia, donde hoy trabajan y comen decenas de niños”. Niños de nuestra ciudad, ¿no son nuestros niños? Noemí Labrune DNI 02.801.120 Cipolletti