Una máquina solidaria: Cose para que cada niño tenga su mochila

Bernardita Herrera, vive en el barrio Islas Malvinas de Neuquén y confecciona objetos con materiales reciclados, pero cuando vio la necesidad de muchas familias, se puso a trabajar para ayudar.

Necesita cierres por metro, tiras, pasadores de correas.

Necesita cierres por metro, tiras, pasadores de correas.

Berni sabe que los chicos, a medida que se acerca el comienzo de clases, desean con fuerza tener su mochila nueva. Nadie se lo contó. Lo aprendió cuando sus cinco hijos eran pequeños. En esa época también supo lo difícil que se hace cuando los ingresos no alcanzan. Por eso, al ver que la pandemia dejó tantas necesidades, en muchas familias, se decidió a dar una mano.

El nombre de Berni, es Bernardita Herrera, vive en el Barrio Islas Malvinas de Neuquén y desde hace un tiempo se dedica a poner en valor los que otros tiran. Con su marca Reciclados Berni, hace billeteras, adornos, canastos y más.

“Me acuerdo de la primera ilusión de mis hijos con la mochila. Eran chicos, estaba Menem en el gobierno y los pesos escaseaban. La semana previa la armaban, la desarmaban cien veces. Ahora ya mis hijos son grandes, pero veo la realidad. Pienso que si tuviera que comprar mochilas hoy, o los útiles, no podría”.

Confecciona las mochilas con jeans viejos y con mucho amor.

Berni cuando camina por la ciudad ve la realidad. Dice que siempre hubo gente en la calle, pero que se encuentra con familias enteras. Hace unos días fue al centro y cerca de la diagonal vio una familia que estaba “buscando el mango para comer”. Tiene amigos que se quedaron sin trabajo y analiza que para nadie está fácil, como tampoco lo está para ella, que es feriante. Pero aún así , buscó la manera de ayudar.

“Pensé que algunos la están pasando mal y no me puedo quedar quieta. Sé coser, tengo la máquina, así que manos a la obra”,

dijo Bernardita Herrera, emprendedora en “Berni Reciclados”.

“Mucha gente no se copa con los reciclados, pero en mi casa no falta de comer. Pensé que algunos están mal y no me puedo quedar quieta. Sé coser, tengo la máquina, gracias a la Fundación Otras Voces, a la Feria Casita Emprendedora que me llevó a la formación. Fue así que puse manos a la obra. Tal vez no me queden perfectas pero están hechas con mucho amor”, asegura.

Las primeras mochilas que hizo, fueron con algunos jeans viejos que tenía en su casa. Compró algunos cierres y pasadores, pero ya no queda tela para reutilizar, por eso, pide a los que tengan para donar, que le acerquen la materia prima. Para colaborar llamar al 299-5861600 o por Facebook a: Reciclados Berni. Está en la Feria Casita Emprendedora, en el Paseo de Diseño y los Arcos Romano.

“Necesito cierres por metro, tiras, correas y los pasadores de correas. Yo compré algunos pero ya no me quedan. El cierre lo consigo a 50 pesos el metro, la correa está 12, los pasadores 8 o 10 pesos. Me donaron algunos cierres cortos que voy buscando adaptar. La idea es que aunque no llegue para el 3 con todas las mochilas seguiré haciendo”, dijo.

Berni es feriante y buscó la manera de ayudar.

Historia de emprendedora

Su relación con la máquina de coser no siempre fue amigable. Le decía la metralleta y siempre prefería coser a mano. Pero cuando avanzó con su proyecto de reciclado, se dio cuenta que hacía mucha costura y con la ayuda de la fundación Otras Voces se amigó con la máquina.

“Ahí dan talleres, pero no solo te enseñan a confeccionar lo que querés, sino también como desarrollar tu emprendimiento, y como divulgarlo”, dijo.

Comenzó a coser y le donaron la máquina. Desde ahí algunas cosas cambiaron, para ella porque pudo hacer más rápido su trabajo y para los demás, porque usa “la metralleta” para aniquilar las necesidades de los chicos.


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