Una pared blanca dilató el festejo del líder

Quilmes sorprendió a Boca en el arranque, quitándole la pelota. Luego el local se recuperó y tuvo chances, pero no pudo quebrarlo.



Boca no pudo ganar ayer en la Bombonera ante un Quilmes que, de entrada, lo sorprendió. El equipo de Gustavo Alfaro salió a jugarle de igual a igual en la primera etapa y, por momentos, dominó el juego. Presionó a Boca en el medio con el despliegue de Meléndez, Braña y Garnier. A eso sumaba un buen trato de pelota y lograba hacerla circular. Los hinchas locales, que ya se sentían campeones, se asustaron a los siete minutos cuando Benitez remató desde 30 metros y la pelota dio en el travesaño, ante la atenta mirada de Abbondanzieri.

Boca no lograba controlar la pelota, superado por el gran orden en todas las líneas de Quilmes. Sin ideas, apelaba al pelotazo largo para Guillermo Barros Schelotto. El “Mellizo”, que volvía a la titularidad después de tres meses, se fastidiaba porque no podía superar la férre marca de los visitantes. Protestó una y otra vez Guillermo hasta que se ganó la amarilla.

La pelota no le llegaba a los delanteros. Entonces Iarley hacía de pivote, aguantaba la pelota pero no lograba profundidad.

La primera situación de Boca llegó a los 20 minutos, tras de un cambio de frente de Battaglia para Perea. El colombiano recibió a tres metros del área y probó con un remate fuerte que salió cerca del palo derecho de Pontiroli. A partir de entonces, el equipo de Bianchi comenzó a empujar y Quilmes a retroceder. Ya no lograba manejar tanto la pelota porque Battaglia levantó su nivel y Cascini llegaba a tiempo para cortar. Los visitantes apostaban a una contra y dejaban a Camps y López en mitad de cancha.

Sobre los 30 minutos Iarley y el “mellizo” se juntaron por la izquierda del ataque. Combinaron bien con la pelota al ras del piso hasta que Guillermo, dentro del área, remató por arriba del travesaño. Boca insinuaba pero tenía chances claras. Eran aproximaciones, como un remate de Iarley desde el borde del área que Pontiroli contuvo luego de dar rebote.

A los 2 minutos del segundo tiempo Quilmes sorprendió con un desborde de Gerlo por la izquierda. El centro cayó en los pies de Lopez quien, en la puerta del área chica, remató increíblemente por encima del travesaño. Sin embargo, el planteo de Alfaro continuó siendo el mismo: aguantar en defensa para salir de contra. Boca tenía la pelota pero no lograba entrarle. Intentaba por los costados o por el medio, pero no podía.

Sobre los 15 minutos estuvo cerca. Iarley aguantó la pelota y en vez de repetir e insistir con un centro, toco para la entrada de Battaglia. El remate del volante se fue cerca del palo derecho de Pontiroli.

El equipo de Bianchi dominaba y jugaba en campo rival pero las llegadas no eran claras. Como una escapada de Iarley, luego de combinar con Donnet, que el brasileño tiró al medio pero Guillermo no llegó para empujarla.

A los 26, Boca tuvo la más clara del partido. Luego de que Battaglia peinara un centro, Schiavi entró solo por atrás de toda la defensa. En el vértice del área de chica, el defensor remató ante la salida de Pontiroli pero la pelota dio en el poste y salió para el medio. Increíble.

Así se fue el partido. Boca tuvo algunas llegadas más pero no muy claras. La última y una de las más cercana estuvo en los pies de Iarley, pero Pontiroli desvió al córner el fuerte disparo del brasileño.

En las tribunas, los hinchas festejaban y se animaban al “Dale

campeón”. Boca mostró una producción similar a la de todo el torneo pero no pudo convertir.

Pese a las dificultades para llegar al gol -falencia que se repitió en otros partidos-, en definitiva Boca sigue sumando. Si el jueves le gana a Arsenal y San Lorenzo no vence a Gimnasia, será el campeón.

El punto, entonces, habrá servido.

 

Juan Ignacio Pereyra (ABA)

De la tibieza a la resignación

Abbondanzieri (6) No tuvo mucho trabajo. En la más difícil, un cabezazo de Alayes, estaba bien parado y controló sobre la línea. Estuvo algo impreciso con los pies.

Perea (5) Bien en la marca. Le faltó empuje para mandarse al ataque.

Schiavi (6) Seguro para marcar, se impuso en el mano a mano con Ariel López. Estuvo a punto de darle el triunfo a Boca pero su remate dio en el palo.

Burdisso (6) Ordenado y prolijo en defensa.

Calvo (5) Se proyectó con frecuencia pero no tuvo sorpresa.

Cagna (6) Ida y vuelta por la izquierda. Manejó la pelota y tocó con criterio.

Cascini (6) Como Battaglia, le costó en el primer tiempo. Después fue importante para contener los contraataques de Quilmes.

Battaglia (6) No estuvo bien en los pases pero metió y recuperó. En el primer tiempo perdió y ganó con Meléndez. Después se recuperó se adueño del medio.

Donnet (6) No tuvo mucha participación en el juego pero fue claro y ayudó en la recuperación .

Barros Schelotto (5) Muy fastidioso al comienzo, no pudo desbordar como sabe. Luego mejoró pero nunca pudo superar la marca. En la más clara que tuvo su disparo salió alto.

Iarley (6) Aguantó bien la pelota y estuvo movedizo pero no pudo convertir. Estuvo cerca tres veces.

Nota asociada: Arco y defensa  

Nota asociada: Arco y defensa  


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