Uruguay grita campeón

<b>Con la fórmula de fútbol sin brillo pero efectivo, una sólida Celeste venció a Paraguay y es la mejor.</b>

Redacción

Por Redacción

Uruguay desparramó la solidez como equipo que demostró durante todo el torneo, aún sin lucir, demolió en un tiempo a un desgastado Paraguay y lo goleó en el Estadio Monumental 3-0 para conquistar la Copa América tras dieciséis años.

Luis Suárez en el minuto 11 y Diego Forlán en el 41 del primer tiempo y en el 43 del segundo concretaron la superioridad de Uruguay, que rompe el empate a títulos que mantenía con Argentina y con 15 ya es el país que más veces ganó el torneo continental.

Paraguay llegó a la final sin ganar ninguno de los cinco partidos y tras haber superado en penales a Brasil en cuartos y a Venezuela en semifinales. 240 minutos sin recibir ni anotar goles. El “milagro” acabó ayer ante Uruguay.

El equipo guaraní estaba golpeado físicamente. Gerardo Martino dejó en el banco al atacante Lucas Barrios y puso a Nelson Haedo Valdez solo en punta, reforzando el centro del campo. Un manotazo de ahogado.

El conjunto celeste salió en busca del partido desde el comienzo. En el minuto dos, Suárez ya forzó un córner, una de las principales armas del equipo de Oscar Tabárez.

Justo Villar, arquero paraguayo, estaba decidido a seguir siendo el héroe. Repelió el cabezazo de Diego Lugano y en el rechazo, Néstor Ortigoza despejó con la mano el remate de Sebastián Coates. El árbitro no señaló el claro penal.

Uruguay buscó siempre el robo rápido y el balón a Forlán y Suárez. En siete minutos forzó cuatro tiros de esquina que ahogaron a Paraguay, al que le costó salir de su área.

En un rebote, el balón le cayó en el área a Suárez, que recortó al defensa con la pierna derecha y definió con la zurda. Justo premio para Uruguay, que ya en ventaja mostró su cara B: un equipo que retrasa mucho sus líneas y “raspa” en el mediocampo. Así llegaron varias tarjetas amarilla.

Uruguay le regaló la pelota a Paraguay, que no supo qué hacer con ella. Las carencias guaraníes quedaron expuestas sin pudor.

Forlán no marcaba con la Celeste desde hacía más de un año: era el decimotercer partido sin anotar. Pero el minuto 41, Arévalo Ríos presionó y robó en la defensa paraguaya, cedió a Forlán, que de zurda puso el 2-0.

En el segundo periodo, Paraguay dio una muestra de orgullo y trató de empujar. La mejor ocasión fue, sin embargo, para Uruguay, donde reapareció el delantero Edinson Cavani, el goleador del Napoli, lesionado desde el segundo partido. En el minuto 30, Villar evitó el 3-0 de Eguren.

Poco importó. El triunfo, la fiesta y el trofeo de la Copa América eran celestes. “Dale, campeón. Dale, campeón”, cantaba el Monumental. Forlán rubricó el título en el 43.

AP

La escena del gol. Rodeado de desilusión paraguaya, Diego Forlán celebra su primer tanto en el seleccionado en más de un año. Era el segundo de tres de la Celeste.


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