Vaca Muerta: Alberto Fernández evalúa bajar impuestos y regalías para nuevas inversiones

De esta manera busca recomponer el nivel de actividad y generar las condiciones para la rápida recuperación del empleo. Tales serán las prioridades inmediatas de la próxima gestión a nivel nacional.



Vaca Muerta: una de las posibles fuentes de dólares con la que cuenta el nuevo gobierno.

Cuando faltan apenas dos semanas para la asunción del nuevo gobierno, Vaca Muerta ya ocupa el centro de las miradas y será objeto de las primeras medidas adoptadas por Alberto Fernández.

Recomponer el nivel de actividad y generar las condiciones para la rápida recuperación del empleo, tales serán las prioridades inmediatas de la próxima gestión a nivel nacional. Con tal objetivo, lograr un rápido despegue en Vaca Muerta será uno de los ejes centrales de la política que se pondrá en marcha en menos de dos semanas.

En este sentido, circula desde hace días un borrador que Alberto Fernández evalúa transformar en proyecto de ley para enviar al Congreso a fin de generar incentivos y garantías para las inversiones en gas natural licuado (GNL). El mandatario electo espera que la iniciativa pueda ser tratada durante las sesiones extraordinarias que se extenderán hasta el mes de enero.

La intención es generar una señal clara hacia los inversores extranjeros blindando los contratos, garantizando las reglas de juego mediante una ley del Congreso y producir un rápido impacto positivo en el nivel de actividad.

El proyecto al que Río Negro accedió fue elaborado por técnicos ligados a la futura vicepresidenta de la Nación e incluye una serie de novedades en materia cambiaria y fiscal que –de aprobarse en el Congreso– serán motivo de controversias y fuertes disputas políticas, tanto a nivel nacional como provincial.

En términos económicos, la principal novedad es que la norma prevé la “garantía cambiaria” para las inversiones extranjeras direccionadas al GNL. Textualmente se indica que se garantiza “el derecho de libre disponibilidad de la totalidad de las divisas provenientes de la exportación, sin obligación de repatriación de divisas, el acceso a divisas y giro de utilidades al exterior”. En pocas palabras, significa que más allá de la vigencia del cepo cambiario que restringe la compra de divisas para individuos o empresas, el cual mantendría su vigencia más allá del 10 de diciembre, el nuevo gobierno prevé garantizar a los potenciales inversores en Vaca Muerta, que no tendrán inconveniente para hacerse de los dólares que genere la inversión. Se trata de un enorme privilegio frente a otro tipo de actividades, en medio de la escasez de divisas que afecta la economía.

El segundo ítem, refiere a la “estabilidad fiscal” para las inversiones que lleguen al sector de los hidrocarburos no convencionales. La norma alcanza al Estado nacional, provincial y municipal, y limita la capacidad de las jurisdicciones una vez firmados los contratos, para crear nuevos tributos, aumentar alícuotas o tasas, cambiar los procedimientos de cálculo de bases imponibles, o derogar exenciones otorgadas, siempre que tales cambios modifiquen las condiciones iniciales pactadas en los contratos.

Se agrega además que la alteración de la estabilidad fiscal, otorga el derecho automático a la compensación para los inversores, y les asigna el derecho de reclamar la retención de los fondos coparticipables correspondientes al “fisco incumplidor”. Se trata sin más de una limitación a la autonomía tributaria de las provincias petroleras. Los beneficios fiscales incluyen además la devolución del impuesto al Valor Agregado (IVA) para la fabricación, elaboración o importación de bienes de capital, y un trato diferencial en el impuesto a las Ganancias.

Pero el punto tal vez más conflictivo en relación al impacto en la Provincia de Neuquén es el que refiere a un nuevo esquema de regalías hidrocarburíferas. El borrador del texto del proyecto establece que la alícuota de regalías para los primeros cinco años de vigencia de los contratos de inversión, sería de solo el 5%, alcanzaría el 10% en los segundos cinco años y llegaría al 12% desde el año once, equiparando la alícuota vigente en la actualidad. El impacto sobre las arcas provinciales sería verdaderamente grande.

Varios son los proyectos que tiene en carpeta Fernández para desarrollar Vaca Muerta.

En los pasillos del Instituto Patria creen que debe existir un principio de “solidaridad fiscal” entre la Nación y las Provincias que reciban el beneficio de las inversiones. Siendo Neuquén la principal receptora de los fondos que se espera lleguen al país una vez promulgada la norma y la principal beneficiaria en términos de reactivación y generación de fuentes de trabajo, esperan que la Provincia contribuya en el esfuerzo fiscal necesario para que las inversiones se vean cristalizadas.

Un cuarto punto que podría ser también materia de controversia es el que habilita a los inversores a negociar de forma directa con los sindicatos correspondientes para “celebrar convenios colectivos de empresa, a lo largo de todo el periodo de vigencia del contrato”.

Por último, el escrito establece la legislación argentina como el ámbito para la resolución de posibles disputas o controversias.

Vale decir que en definitiva, no existen certezas de cómo quedará este proyecto hasta que la iniciativa sea formalmente presentada. Tan cierto como que el borrador de ley que manejan en el equipo económico de Fernández deja en claro cuáles son las intenciones del nuevo mandatario para Vaca Muerta, el sector que en todo el país analistas, empresarios y políticos, tanto oficialistas como opositores, consideran como aquel que podría traer las respuestas de cara al crecimiento.

Datos clave

5%
es la alícuota de regalías que se establece para los primeros cinco años de vigencia de los nuevos contratos de inversión.
50.000
son los millones de pesos que se proyectan como ingresos por regalías a las arcas neuquinas durante el año próximo.

Análisis: aparecen los primeros cortocircuitos


Ni bien salió a la luz el documento que detalla las intenciones de Alberto Fernández respecto a Vaca Muerta, surgieron los primeros cortocircuitos al interior del Frente de Todos.

El primero en tomar distancia de la iniciativa, fue el que hasta hace solo unos días era señalado como quien sería el conductor del área económica en el nuevo gabinete, Guillermo Nielsen. “Debo aclarar que ese documento no es de ninguna manera el trabajo de nuestro equipo”, se diferenció vía Twitter.

El ‘no alineamiento’ del experimentado economista, le habría valido el veto de Cristina Fernández de Kirchner. La ex presidenta se reunió con Alberto Fernández la semana pasada a su regreso de Cuba, a fin de terminar de diagramar la grilla de nombres para el futuro gabinete, y le habría ‘bajado el pulgar’ a la designación de Nielsen. En el seno del Instituto Patria creen que el próximo conductor de la cartera económica, debe ser alguien con un fuerte perfil productivista.

Guillermo Nielsen se despegó del proyecto presentado a Fernández.

Sin embargo, donde más impacta el plan que trae entre manos Fernández para Vaca Muerta, es en la política provincial. En Neuquén tanto empresarios, como políticos y sindicalistas, niegan conocer el proyecto de ley, y afirman que aún se desconocen cuáles serán los lineamientos del nuevo gobierno para el sector.

Por lo bajo en cambio, reina la expectativa y la preocupación. Si el proyecto se convierte el ley y genera el efecto deseado, probablemente signifique un notable impulso positivo a la actividad económica y el desarrollo en la Provincia, lo que a la larga impactará también positivamente en la recaudación. No obstante, el precio inmediato significaría un enorme esfuerzo fiscal al resignar una jugosa porción de las regalías.


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