Valentina Camara, una profesional de toda la cancha
La viedmense Valentina Camara, de último paso por el Alavés de España y jugadora de la selección, charlo con Río Negro sobre el crecimiento del fútbol femenino y los avances en su carrera.
Sus primeros pasos en el deporte estuvieron ligados al básquet, desde chica jugó en Sol de Mayo de Viedma, y el último año antes de irse a estudiar a Córdoba se metió en el fútbol gracias a un equipo del barrio. “Más que con amigos y primos no había jugado nunca al fútbol”, explicó Valentina Camara, que forma parte del seleccionado nacional y juegan en el Alavés de España.
Mientras atraviesa el aislamiento social y evalúa sus próximos pasos, la viedmense de 26 años dialogó con Río Negro. Hizo un repaso de su carrera, contó la experiencia en España, recordó su paso por la selección y remarcó la importancia de la profesionalización del fútbol femenino.
“Llevaba muchos años en el básquet y fue por eso que me vine a estudiar a Córdoba. Acá el fútbol me llamaba la atención y decidí apostar por eso, así fue que llegué a Racing de Córdoba”, rememoró la defensora que mientras estudiaba kinesiologia demostraba su nivel.
Sus buenos rendimientos llamaron la atención de Belgrano de Córdoba y tiempo más tarde fue convocada para jugar la Copa America 2018. “Ese fue el punto clave porque fui a un club que estaba compitiendo cosas importantes y eso fue el ascenso a ir por más”, explicó Valentina, quien por esos tiempos finalizó los estudios universitarios y se recibió.
“Hubo un momento en que vivía en Córdoba pero viajaba tres veces por semana a Buenos Aires a entrenar con la selección. Ahí me di cuenta que no podía tener otro trabajo y además ser profesional en el fútbol. Era incompatible, pero elegí apostar por algo que en ese momento no era la mejor opción económica. Por suerte salió bien”, relató sobre su paso en 2018 a la UAI Urquiza, uno de las instituciones que son referencia en el fútbol femenino.
“Hoy la jugadora profesional no sabe si tiene que tirar curriculúm o entrenar, esa inestabilidad no suma al crecimiento”
Si bien en aquella época todavía no se había profesionalizado el femenino, estar en la UAI era lo más cercano para Valentina. “Yo sabia que en ese momento en otro lado no iba a estar igual, estaba en el mejor equipo del país. No iba a encontrar otro así en cuanto a nivel de instalaciones y competencia. Después llegó la oportunidad de ir al exterior al fútbol español donde llevan 6 años de profesionalización”, agregó.
En España, ya recuperada, jugó la última temporada en el Alavés. “Me encontré con un panorama muy distinto. Fue un salto pronunciado y me toco adaptarme en distintos planos, venía de una lesión pero me sirvió mucho”, explicó la viedmense.
Con respecto a la profesionalización del fútbol femenino, Camara aseguró que va por el buen camino, aunque todavía falta.
“El progreso es favorable, es lindo ver como la disciplina y el lugar de la mujer van sumando. Lo ves en todos los espacios, hay mucha gente por fuera de la cancha que ayuda al crecimiento. Antes teníamos que luchar adentro y afuera de la cancha”, enfatizó.
Valentina también remarcó falencias actuales: “hoy la jugadora profesional en Argentina no sabe si tiene que tirar curriculúm o o salir a entrenar. Esa inestabilidad no suma al profesionalismo”.
De cara al crecimiento del femenino, la viedmense se explicó con un ejemplo: “lo vital es que las niñas se encuentren con el deporte. En España mis compañeras en sus fotos de pequeñas están jugando contra niñas, en cambio las jugadoras de la selección argentina muestran sus fotos de chicas y son jugando con varones. Necesitamos crecimiento desde las inferiores”.
‘‘Decidí que apostar por algo que en ese momento no era la mejor opción económica. Yo tenía mi trabajo pero por suerte salió bien”
Camara defendió en varias oportunidades la camiseta Argentina, donde compartió plantel con la barilochense Miriam Mayorga. Una lesión en 2019 la marginó del Mundial de Francia, pero todavía forma parte del plantel. “Ver tu nombre en la camiseta es algo único que se puede poner en palabras pero nunca transmitirlo, es una gran emoción”, finalizó.
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