Violencia de género en Senillosa, un problema sin solución

El asesinato de Lorena Díaz desnudó la falta de profesionales

Redacción

Por Redacción

Juan José Thomes

NEUQUÉN (AN).- El asesinato de Lorena Díaz a manos de su expareja, el oficial inspector Isidro Castillo, generó una fuerte conmoción en Senillosa y sacó a la luz las carencias que existen en esa ciudad a la hora de detectar y abordar casos de violencia de género. “Acá hay hechos gravísimos y no existen equipos que se especialicen en la problemática”, contó Mariana Aguirres, licenciada en Servicio Social del hospital local.

En la institución, de tercera complejidad, que no da abasto porque debe atender a una población de unos 20.000 habitantes en un radio de 144.000 hectáreas, el estupor aún flotaba en el aire.

Es que son varios los parientes de Díaz que trabajan allí. “Estamos superados en todos los niveles de atención, pero en casos de violencia, la ciudad no tiene un equipo especializado y estable”, explicó Aguirres, nombrada este año y abocada (junto a una psicóloga) a la creación de un servicio psicosocial. “Cada mes tratamos alrededor de 20 casos crónicos de violencia de género. Hay algunos que son gravísimos, pero de Senillosa parece que nadie se acuerda”, reclamó la mujer.

Hay una situación que mantiene en vilo a las dos profesionales. Tiene que ver con un policía federal, denunciado en una causa por apremios ilegales, que actualmente reside afuera de la provincia pero que cada vez que regresa, pone como blanco de su ira a la expareja.

“Cada vez que viene a Senillosa, o pasa por la ciudad porque tiene que ir a Neuquén a declarar, amenaza a la mujer. Tiene cuatro hijos y no le interesa. Le pusieron toda las restricciones judiciales habidas y por haber, pero las rompe, no las cumple. Es un caso de mucho riesgo y en el Ministerio Público Fiscal están al tanto”, señaló la profesional.

En el hospital no existen denuncias por violencia doméstica de Lorena Díaz. Su último ingreso quedó registrado en 2010, para una consulta de medicina general. “No quiere decir que no haya sufrido violencia de parte del policía, porque el final fue el peor. Sólo quiere decir que no lo tenemos registrado aquí, como tantos casos”.

Aguirres, está convencida de que son más los casos que “no se denuncian que los que sí”. Más en ciudades pequeñas. Igual, durante el 2014 se recibieron sólo en el hospital de Senillosa unas 620 denuncias de mujeres víctimas de violencia de género.

El oficial Isidro Castillo mató a su mujer con su arma reglamentaria, el sábado a la tarde, y luego se suicidó.

Se tratan alrededor de 20 casos por mes


Juan José Thomes

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