Violencia en Túnez en el entierro de líder opositor

Decenas de miles de personas participaron del funeral de un dirigente de izquierda. Hubo una huelga y enfrentamientos en los que resultaron incendiados una decena de automóviles.



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AP

TÚNEZ.- El funeral de un líder de la oposición asesinado derivó ayer enfrentamientos entre policías y bandas de jóvenes que destruyeron automóviles en las cercanías del cementerio.

Cientos de miles de tunecinos que entonaban lemas antigubernamentales convergieron en el cementerio de Jellaz para el funeral de Chokri Belaid, un político de izquierda cuyo asesinato el miércoles frente a su casa exacerbó la crisis política tunecina y agravó las tensiones en la nación donde nació la llamada primavera árabe.

El asesinato de Belaid, enérgico crítico del gobierno islamista, provocó disturbios durante varios días de sus partidarios, que culpan de su muerte al partido gobernante Ennahda. La nación quedó prácticamente paralizada ayer debido a una huelga general convocada por los sindicatos en solidaridad, y la aerolínea nacional Tunis Air canceló todos sus vuelos.

La procesión fúnebre de Belaid entró en el cementerio en medio de una escena caótica captada en vivo por la televisión.

Familiares y allegados lloraban mientras el féretro era descendido a la fosa y su colega Hamma Hammami, del Partido Tunecino de los Trabajadores, lo despidió. “Duerme bien, Chokri, continuaremos la lucha’’, afirmó, mientras el olor penetrante de los gases lacrimógenos enrarecía el aire.

Cientos de jóvenes apedrearon a los agentes que trataron de impedir que destruyeran automóviles en un lote municipal cercano, y la policía respondió con gases lacrimógenos.

Algunos testigos describieron a los jóvenes, muchos armados con garrotes y machetes, como matones que buscaban aprovecharse del tumulto.

Jaled Tarrouch, vocero del ministerio del Interior, dijo que hubo 132 arrestados y una decena de automóviles incendiados.

No hace mucho, Túnez era considerado el país insignia de la región por su consenso político. Pero su transición a la democracia desde el derrocamiento en el 2011 del dictador Zine El Abidine Ben Ali se ha visto afectada por una depresión económica y la conmoción política derivada del enfrentamiento, a veces violento, de los islamistas gobernantes con los partidos seculares.

En tanto el primer ministro Hamadi Jebali, aseguró que sigue queriendo formar un nuevo gobierno de tecnócratas a pesar del desmentido de su partido, Ennahda.

“He decidido formar un gobierno con competencias nacionales sin adscripciones políticas, que tendría un mandato limitado a la gestión del país hasta que se celebren nuevas elecciones lo más rápido posible”, dijo en un mensaje a la televisión.

Pero el partido Ennahda, del que Jebali es el número 2, aseguró que un nuevo gobierno no es una posibilidad viable y que el primer ministro no había consultado la decisión con la dirección del partido. (AP/DPA)

Algunos de los manifestantes se enfrentaron con la Policía y destruyeron vehículos en la capital.

EL MUNDO


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