Violento ataque al sereno de una yesera en Roca

Fue encañonado por tres delincuentes que lo golpearon.

Por Redacción

ROCA (AR).- El sereno de una yesera de esta ciudad fue brutalmente golpeado por tres delincuentes, quienes lo dejaron maniatado en un baño tras abrir una caja fuerte con una amoladora. La víctima fue encontrada seis horas después cuando llegó el relevo. Había recibido culatazos en la cabeza que le provocaron heridas cortantes, además de golpes en distintas partes del cuerpo. Ayer se encontraba internado en un sanatorio de esta ciudad, aunque fuera de peligro.

La víctima, un policía retirado de apellido Palma, fue reducida por tres delincuentes que demostraron tener un detallado conocimiento de la estructura de la empresa, ya que sabían a la perfección en qué oficina estaba la caja fuerte, y dónde el pañol con herramientas que luego utilizaron.

De todos modos, se cree que esperaban encontrar una suma importante de dinero en efectivo, aunque finalmente se alzaron con sólo 2.700 pesos, una cifra bastante baja si se tiene en cuenta el despliegue realizado y la cantidad de delincuentes.

El asalto se produjo sobre el filo de la medianoche del sábado, cerca de las 23.30. Un delincuente se acercó a la oficina del sereno, y cuando éste salió a ver qué necesitaba, dos desconocidos que ya habían ingresado al predio que la yesera Corral tiene en Stefenelli, lo encañonaron y lo redujeron.

Aparentemente, desde el primer momento Palma fue víctima de golpes y malos tratos. Los delincuentes le sacaron los zapatos y lo hicieron arrodillar en un baño. Allí lo habrían golpeado en la cabeza y lo maniataron con los cordones de sus zapatos. Se supo que los delincuentes pensaban que había otro guardia en el lugar, y que golpearon a Palma para que les diga dónde estaba. «Las ataduras eran muy fuertes. Apenas se las sacaron se le empezaron a hinchar las manos», dijo un compañero.

Una vez que redujeron al sereno, los tres delincuentes comenzaron a «trabajar» sobre la caja fuerte. Del pañol sacaron una amoladora y una soldadora autógena que finalmente no utilizaron y dejaron a mitad de camino entre el depósito y la oficina.

A la caja fuerte le hicieron un boquete, mientras se comunicaban mediante un teléfono celular con otro cómplice que actuaba de «campana». Como aparentemente buscaban un suma de dinero mayor a la encontrada, comenzaron a revisar todas las oficinas en las que quedó un gran desorden. Allí había varias computadoras y otros elementos electrónicos, que sin embargo no fueron robados por los desconocidos. Entre las 5.30 y las 6, llegaron a la yesera dos compañeros de Palma.

Primero les sorprendió que no estuviera en su oficina, aunque sí estaban sus zapatos y un perro que tienen de mascota. «Me fui hacia adentro y empecé a escuchar los pedidos de auxilio. Me dí cuenta que era Palma. Pero en un momento no me contestó más y decidí avisar a la Policía, porque pensé que los delincuentes aún estaban adentro», dijo uno de los compañeros de la víctima ayer a la madrugada.

«Cuando llegó la Policía y entramos, lo vimos arrodillado y con las manos atadas detrás de la espalda. Tenía mucho frío y estaba sangrando. Le pegaron muy fuerte», señaló el trabajador. Según indicaron, la víctima temblaba de frío, porque estaba encerrada en un baño. Tenía lastimadas sus rodillas, tal vez por estar tanto tiempo en esa posición. Además le sangraba la cabeza, por lo que fue trasladado al sanatorio Juan XXIII.

Hasta anoche no había detenidos.