Vivió un “infierno” de ultrajes desde los 3 años y logró que los condenaran

La víctima sufrió ataques y amenazas durante casi 20 años, hasta que pudo realizar la denuncia en el 2015. Dos de los juzgados seguirán en libertad.

Redacción

Por Redacción

El drama de una joven de Roca, que empezó a ser abusada sexualmente a los 3 años y pudo denunciar el “infierno” que vivía casi dos décadas después, tuvo la semana pasada una respuesta de la Justicia, que condenó a tres hombres a 8, 10 y 15 años de prisión.

Todos eran miembros de su familia y en el juicio llevado a cabo por la Cámara Segunda del Crimen fue absuelta una mujer -esposa de uno de los imputados, madre de otro y sobrina del restante- que había llegado a juicio acusada como cómplice.

La sentencia fue dictada por los jueces Oscar Gatti, Gastón Martín y María Evelina García Balduini, quienes impusieron al imputado G.R. (actualmente detenido) la pena de 15 años de prisión efectiva tras declararlo autor de los delitos de “abuso sexual gravemente ultrajante por su duración en el tiempo y por las circunstancias de su realización, realizados en un número indeterminado de veces contra una menor de 13 años mediando abuso intimidatorio de una relación de dependencia y de poder; y siendo la misma mayor de edad, por haberse realizado sin su consentimiento”.

El delito fue considerado “doblemente agravado por haberse cometido por quien se encontraba encargado de la guarda de la víctima y por haberse cometido contra una menor de 18 años aprovechando la situación de convivencia preexistente con la misma; en concurso real con abuso sexual con acceso carnal realizado en un número indeterminado de veces contra una menor de 13 años (con las mismas agravantes que en el delito anterior), todo ello en concurso ideal con la de promoción de la corrupción doblemente agravada por haberse cometido contra una menor de 13 años y mediando abuso intimidatorio por parte de quien tenía la guarda de la menor y aprovechándose de la convivencia preexistente”.

El tribunal también condenó al imputado R.R. (hijo de G.R.) a 10 años de prisión por ser “autor penalmente responsable de los delitos abuso sexual gravemente ultrajante por su duración en el tiempo y por las circunstancias de su realización, realizados en un numero indeterminado de veces contra la voluntad de la víctima y mediando amenazas; en concurso real con abuso sexual con acceso carnal realizados en un número indeterminado de veces contra la voluntad de la víctima y mediando amenazas; todo ello en concurso ideal con la de promoción de la corrupción agravada por haberse cometido mediando amenazas”.

Finalmente, al imputado J.V. (familiar político de los anteriores), el tribunal le impuso 8 años de prisión efectiva como autor de los delitos “abuso sexual gravemente ultrajante por su duración en el tiempo y por las circunstancias de su realización, en un numero indeterminado de veces contra una menor de 13 años; en concurso real con abuso sexual con acceso carnal realizado en un número indeterminado de veces contra una menor de 13 años, todo ello en concurso ideal con promoción de la corrupción agravada por haberse cometido contra una menor de 13 años”.

La Cámara dio por acreditado que la niña comenzó a sufrir los abusos por parte de G.R. en el año 1996, cuando tenía 3 años de edad, y que los sometimientos recién culminaron a fines de 2014, tras lo cual la joven pudo radicar la denuncia penal. Todos ocurrieron en distintos domicilios y escenarios del entorno familiar. La participación de R.R. en los abusos comenzó entre los años 2007 y 2008 y la de J.V. entre los años 2004 y 2005.

La acusación en el juicio estuvo a cargo del fiscal de Cámara subrogante Miguel Fernández Jahde, mientras que el defensor particular Darío Sujonitzky intervino por tres de los imputados y el defensor oficial Miguel Salomón lo hizo por el restante (J.V.).

La desvinculación de la mujer imputada fue solicitada por la fiscalía, con carácter vinculante para el Tribunal.

“Innegable valentía

En su voto rector, la jueza García Balduini destacó la “credibilidad” del testimonio de la víctima “por su concordancia (…) por su firmeza, sosteniéndolos delante de todos los imputados en el juicio, con solidez e innegable valentía, atravesada por el dolor dado el ‘infierno’ -según su propia definición-, que le tocó vivir”.

También destacó el valor indiciario de otros dos expedientes judiciales en trámite que tienen como imputados a G.R. y a R.R. por presuntas agresiones sexuales contra otras menores de edad de la misma familia.

Por otra parte, se consideró el informe de la Ofavi (Oficina de Atención a la Víctima) que calificó el caso “como de alta gravedad” por las numerosas y complejas circunstancias que llevaron a la víctima a una “alteración total de su proyecto personal de vida”. Ese informe también destacó que la chica intentó, con su denuncia, “dar un corte a los abusos transgeneracionales padecidos por numerosas víctimas en la estructura familiar”.

Al definir el monto de las penas, el Tribunal ponderó, entre otras agravantes, “la cantidad de hechos cometidos y la prolongación en el tiempo”, “el innegable daño físico y moral causado a la víctima” y las “gravísimas y deleznables características del caso”, y como atenuante que ninguno de los tres hombres registra antecedentes penales computables.

Finalmente, la sentencia aclaró que “no se ordenará la prisión preventiva” de R.R. y de J.V. “atento no haber sido solicitada por el fiscal de Cámara. Aguardándose para cumplimentarla a la firmeza de esta sentencia”.

“El testimonio tuvo concordancia, firmeza, sosteniéndolo delante de todos los imputados en el juicio”.

La valoración de la jueza García Balduini sobre el relato de la joven.

El tribunal también tuvo en cuenta que dos de los imputados aparecen involucrados en otros dos expedientes por presuntos abusos sexuales contra otras menores de la familia.

El calvario

Datos

“El testimonio tuvo concordancia, firmeza, sosteniéndolo delante de todos los imputados en el juicio”.
El tribunal también tuvo en cuenta que dos de los imputados aparecen involucrados en otros dos expedientes por presuntos abusos sexuales contra otras menores de la familia.
1996
fue el año en el que la chica comenzó a sufrir abusos por parte del mayor de los imputados, esposo de su tía.
2014
En diciembre de ese año culminaron los ataques sexuales, según la denuncia radicada en febrero del año siguiente.

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