Vivió una odisea para que atendieran a su hija

Una mujer que tiene una hija operada del corazón debió padecer en consultorios y pasillos. No conseguía que a su niña le hicieran el estudio. Iba a ir a la Justicia, pero apareció la ayuda.

Por Redacción

CHOELE CHOEL (AVM).- Para la mayoría de las mujeres, el título de madre se adquiere con un parto. Para Marcela Maldonado, ser madre ha sido mucho más que un parto. A la bendición de sus cuatro hijos se le sumó la prueba de soportar mucho más de lo que hubiera imaginado.

Su pequeña hija de 10 años sufría del corazón. Después de mucho deambular por consultorios, trámites burocráticos, análisis de todo tipo e interminables esperas, una intervención quirúrgica alivió el sufrimiento y alimentó la esperanza de una vida normal.

Cuando parecía que la pesadilla había terminado, la realidad demostró que todavía faltaban penurias por conocer. Esta semana, la mujer intentó por enésima vez un recorrido por pasillos diversos con el fin de obtener 120 pesos para viajar a Neuquén a realizarle el control posoperatorio recomendado por lo médicos.

La respuestas que un principio fueron «vamos a ver que podemos hacer» se convirtieron en un «no» rotundo. Así, ni Salud pública, ni el estado municipal -tanto de Belisle como de Choele Choel- podían hacerse cargo de esa suma. Como último recurso acudió a una radio donde sólo recaudó cinco pesos y un consejo: «vaya a la justicia y reclame el derecho constitucional a la salud a través de la Defensoría de Menores».

También allí, después de la correspondiente espera, le hicieron saber de una serie de trámites a realizar. Pocos minutos mas tarde, la solución apareció desde el hospital de Choele Choel.

Indefensión de los sectores

Detallar esta historia, no es ni más ni menos que describir una cierta indefensión de los sectores de menores recursos. Entre algunos de los detalles, se puede mencionar que en Choele Choel, y también en otros puntos del Valle Medio, se ha vuelto común escuchar hablar de colectas y encontrarse con urnas en los distintos comercios destinados a recaudar dinero con el aval municipal, por problemas de salud.

Marcela Maldonado señaló que cuando fue a operar a su hija, y después de haber acudido a la sensibilidad de la gente, se encontró con que a su hija no la pudieron operar el día que tenía turno, porque justo era la fecha en que asumía el presidente de la Nación.

Por ello debió volver a su pueblo con sus escasos recursos económicos.

Desde aquel momento, hace poco menos de un año, no pudo hacerle el control recomendado por no tener dinero.

El mismo se hace en un centro privado que es el único que tiene la tecnología para hacer el estudio solicitado.

Ahora el problema se solucionó, gracias a la ayuda del hospital. Para ello debió estar tres días seguidos sin atender sus hijos y esperando en pasillos de todos los colores. Pero es posible que la historia se repita cuando tenga que hacer un nuevo control.


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