«Una bestia»: el relato y el video del pescador del salmón récord en un paraíso de la Patagonia
Martín John, productor de frutas finas de El Bolsón, volvió a asombrar a sus amigos de lago Puelo: junto al guía Rodrigo Pérez Llahi, pescó un enorme salmón Chinook de 18 kilos y superó así por dos su propio récord anterior en la Comarca Andina. Aquí los dos cuentan los detalles de esta aventura inolvidable y comparten espectaculares imágenes.

El día del salmón récord de 18 kilos habían acordado encontrarse tempranito en el camping El Desemboque en la bahía del lago Puelo para salir en lancha con la ilusión de siempre de todo pescador de ley: el pique imposible que los desvela en la madrugada. No imaginaron tanto.
Un pique en el paraíso
Entre cordones de montañas y cascadas, entre arrayanes y pitras, el escenario no podría ser más lindo en ese paraíso en El Hoyo, a 14 km de la Ruta Nacional 40 y a 30 km de El Bolsón, allí donde el suroeste de Río negro y el noroeste de Chubut le dan vida a la Comarca Andina que se repone de las llamas demenciales.


Por si faltara un detalle, ese tesoro de la Patagonia que cada vez convoca a más pescadores que sueñan con su salmón inolvidable, las aguas más cálidas del río Epuyén levantan la temperatura en el desemboque de la bahía del Puelo, una tentación para los chapuzones durante el verano en ese pequeño oasis térmico cristalino que vira a tonos azules.
Rumbo a la aventura
Aquel viernes serían de la partida el guía Rodrigo Pérez Llahi, su compañero de aventuras Martín John y Héctor Heredia, un amigo que paraba en el camping.
En la modalidad trolling, de pesca embarcada de arrastre con cuchara y profundizadores, los dos iban a ayudar al guía en el comienzo de la temporada de salmones, que va de marzo a abril: Rodrigo quería formarse una idea de por dónde andaban, si saltaban, si había pocos o muchos y a qué profundidad antes de embarcarse con clientes.
Lo hace cada año en la previa y anota también en su registro lo que ocurrió después. los patrones de comportamiento, la zona de los piques. El análisis de esa información lacumulada e permite sacar conclusiones, como tantas veces hizo con Martín, que desde que pescó el primero no puede evitar volver y volver a probar suerte.
«Llega marzo y al que alguna vez tuvo la suerte de tener un salmón del otro lado de la caña le agarra muchas ganas de intentar sacar otro, de sentir esa tremenda pelea», explica. Antes solía pescar con mosca en el río. Ahora va por los gigantes del lago.
La cofradía
En la cofradía de pescadores que hacen base en el camping está mal visto guardarse datos. Todo se anota y la información se comparte. Y en ese ranking del desemboque, el productor de frutas finas de El Bolsón Martín John ocupaba el primer lugar con un enorme salmón de 16 kilos que pescó en abril del 2023.

Una semana atrás, el día que quebraría su propio récord llegó demorado a la cita: lo habían retenido las tareas de la chacra. Era una mañana soleada, de temperatura agradable y sin viento.
-Un día salmonero- dice Rodrigo y explica que con esas condiciones la bruma se disipa, las pasadas son más certeras y se puede ver si los salmones saltan.
Cuando aparecó Martín, el guía y Héctor se sorprendieron: además de su caña de río casi partida que se hizo leyenda al no quebrarse cuando pescó el de 16 kilos, traía otra, de mucho más porte y resistencia, de las que se usan en el mar. Se la había pasado un vecino al que le arregló el reel y cuando fue a llevársela, no se la aceptó.
-No, no,mejor probala vos -le dijo. No se le podría haber ocurrido una idea mejor.
La pelea: «No paraba de tirar»
Media hora después de salir a navegar observaron que un pescador de la cofradía del desemboque había sacado un lindo salmón.
-¡Buena, Carlitos! -lo felicitaron de lancha a lancha. Y se quedaron en la zona: era un indicio de que podía haber otros cerca.
-A los pocos metros sentí el pique. Y fue increíble: no paraba de tirar. Pegó una corrida muy grande que hasta nos hizo dudar de si me podía dejar sin nylon. Calculo que llegó a estar a más de 150 metros de la embarcación, no podía recuperar nada, cada vez se iba más lejos -recuerda Martín.

Mientras agradecía haber optado por esa caña, que ofrecía además capacidad alta de nylon muy resistente y con buen freno, de a poco, con mucho esfuerzo, lograba acercarlo, pero otra vez pegaba una buena corrida y había que volver a empezar.
-Mi miedo era que llegara al fondo y me dejara enganchado con una rama, pero por suerte eso no pasó. Fue una pelea tremenda, como de 25 minutos -relata Martín.
Ya sentía el cansancio en los brazos y todavía no habían podido verlo. Cuando al fin logró arrimarlo al bote, el guía lo llevó hasta la costa, donde se bajó y siguió la pelea. “Por suerte a partir de ahí no fue tan larga: ya no daba más”, dice Martín.
Cuando vieron a ese salmón, nadie lo podía creer. “Era una bestia”, recuerda Rodrigo. “Vamos que tenés otro récord”, lo alentaba a Martín, que está convencido de que será una gran temporada de salmones, la promesa de las nuevas aventuras que los esperan. La del día del nuevo récord cerró con asado, historias y anécdotas, como buenos pescadores de ley.

El día del salmón récord de 18 kilos habían acordado encontrarse tempranito en el camping El Desemboque en la bahía del lago Puelo para salir en lancha con la ilusión de siempre de todo pescador de ley: el pique imposible que los desvela en la madrugada. No imaginaron tanto.
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