Y un día la primera cervecería artesanal llegó al centro
Entre aquella cervecería del kilómetro 12 y este “club cervecero” de la calle Neumeyer sólo sobrevive la cerveza, que no es poco. Blest, acorde con los cambios que viene ensayando en los últimos años, se sumó al circuito del centro con un local moderno y volcado al público joven.
Frente a la parada de colectivos del Club Andino, el nuevo Blest sentó plaza en el centro, allí donde se hicieron fuertes las nuevas cervecerías.
El templo que Julio Migoya creó hace casi tres décadas no podía quedar ajeno a este fenómeno, mientras mantiene la casi nueva cervecería del kilómetro 4 de Bustillo. A veces recrearse es crecer.
Chino Leiva