“Zozobra en la economía regional”
El precio internacional del petróleo cae y eso pone en riesgo los ingresos fiscales y la actividad general. La fruticultura regional sigue su larga agonía, pierde productores y se concentra más y más el negocio, pero también se cierran mercados, por motivos diversos. Los ingresos de divisas disminuyen. No es mi intención desparramar fantasmas sobre los pueblos de la región, pero sí invitar a ampliar la mirada y hacer una reflexión responsable sobre lo que está ocurriendo y las consecuencias que podemos tener en la vida cotidiana y en proyectos anunciados. La provincia del Chubut, por ejemplo, ha roto la solidaridad que existía entre provincias productoras de hidrocarburos y por su cuenta negoció reducciones en los niveles de regalías que percibe. Si bien el petróleo que allí se produce es diferente del de otras jurisdicciones y también su destino (el mercado internacional), es un precedente que las concesionarias de yacimientos no desaprovecharán para sentarse a discutir frente a gobernadores necesitados y cerca de un estado de pánico. Río Negro “zafará”, porque está recibiendo plata fresca de renegociaciones de dudosa conveniencia en el mediano y largo plazo. Pero para la coyuntura es un enorme tubo de oxígeno. Neuquén es altamente dependiente de las regalías, una situación que se ha venido profundizando y pone a los neuquinos en general en un estado de debilidad. El abultado presupuesto provincial 2015 (de 29.000 millones de pesos) puede derretirse como un helado de crema si esos recursos disminuyen y se mantienen las expectativas de gastos. Las consecuencias emergentes serán muy duras. No vale hoy el antecedente del precio del barril de petróleo a menos de diez dólares en una de las gestiones de Felipe Sapag. Entonces hubo crisis, controlada, pero el contexto general era totalmente diferente. El gobierno central, que ha arrebatado recursos y facultades a la provincia en la explotación de los recursos del subsuelo, ¿aportará “salvavidas”? Lo dudo, pero sería importante que lo hiciera. Es imprescindible ampliar la mirada sobre una cuestión tan sensible y respecto de la cual quienes gobiernan nunca dieron pie para participar a otros que no fueran de su propia familia. Ricardo Villar, DNI 8.377.070 Neuquén
Ricardo Villar, DNI 8.377.070 Neuquén
El precio internacional del petróleo cae y eso pone en riesgo los ingresos fiscales y la actividad general. La fruticultura regional sigue su larga agonía, pierde productores y se concentra más y más el negocio, pero también se cierran mercados, por motivos diversos. Los ingresos de divisas disminuyen. No es mi intención desparramar fantasmas sobre los pueblos de la región, pero sí invitar a ampliar la mirada y hacer una reflexión responsable sobre lo que está ocurriendo y las consecuencias que podemos tener en la vida cotidiana y en proyectos anunciados. La provincia del Chubut, por ejemplo, ha roto la solidaridad que existía entre provincias productoras de hidrocarburos y por su cuenta negoció reducciones en los niveles de regalías que percibe. Si bien el petróleo que allí se produce es diferente del de otras jurisdicciones y también su destino (el mercado internacional), es un precedente que las concesionarias de yacimientos no desaprovecharán para sentarse a discutir frente a gobernadores necesitados y cerca de un estado de pánico. Río Negro “zafará”, porque está recibiendo plata fresca de renegociaciones de dudosa conveniencia en el mediano y largo plazo. Pero para la coyuntura es un enorme tubo de oxígeno. Neuquén es altamente dependiente de las regalías, una situación que se ha venido profundizando y pone a los neuquinos en general en un estado de debilidad. El abultado presupuesto provincial 2015 (de 29.000 millones de pesos) puede derretirse como un helado de crema si esos recursos disminuyen y se mantienen las expectativas de gastos. Las consecuencias emergentes serán muy duras. No vale hoy el antecedente del precio del barril de petróleo a menos de diez dólares en una de las gestiones de Felipe Sapag. Entonces hubo crisis, controlada, pero el contexto general era totalmente diferente. El gobierno central, que ha arrebatado recursos y facultades a la provincia en la explotación de los recursos del subsuelo, ¿aportará “salvavidas”? Lo dudo, pero sería importante que lo hiciera. Es imprescindible ampliar la mirada sobre una cuestión tan sensible y respecto de la cual quienes gobiernan nunca dieron pie para participar a otros que no fueran de su propia familia. Ricardo Villar, DNI 8.377.070 Neuquén
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