Erdogan se erige como defensor del islam en la crisis de Jerusalén

El presidente turco se mostró contundente contra Donald Trump. Está liderando y organizando la ofensiva de los países islámicos contra Israel.

El movimiento Hamás, que declaró que la decisión de EE. UU. abría las puertas del “infierno”, llamó a los palestinos a empezar una tercera intifada.

08 dic 2017 - 00:00
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En la crisis desatada por el reconocimiento de Estados Unidos de Jerusalén como capital de Israel, no ha sido un país árabe el que con más dureza ha criticado la medida, sino Turquía: el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, se ha erigido en la voz más contundente hasta ahora contra Donald Trump.

Erdogan acusó a Trump de haber lanzado “la región a una espiral de fuego”. “Trump, ¿qué pretendes? ¿Qué significa esta forma de actuar? Los dirigentes políticos no están para agitar sino para conciliar”, dijo ante sus seguidores en el aeropuerto antes de embarcar en un histórico viaje a Grecia. Y agregó: “Cuando el señor Trump dice ‘soy poderoso, así que tengo razón’, se equivoca”.

El presidente turco parece así erigirse como el defensor del honor de los países islámicos. Por un lado, Turquía ostenta la presidencia de turno de la Organización de la Cooperación Islámica (OCI), integrada por 57 países, que se entiende como “la voz colectiva del mundo musulmán”. La OCI debatirá el próximo miércoles la crisis de Jerusalén en una cumbre extraordinaria en Estambul.

En su doble papel de presidente de Turquía y presidente de turno de la OCI, Erdogan se ha mostrado muy activo desde el inicio de la crisis: ya el martes amenazó con romper relaciones con Israel si Trump cruzaba “la línea roja para los musulmanes” que es Jerusalén, su tercera ciudad santa.

Cuando Trump anunció oficialmente el reconocimiento de la ciudad como capital de Israel y el traslado de su embajada a esta ciudad, Erdogan recibió en Ankara al rey Abdalá de Jordania y juntos manifestaron su más dura oposición a la medida.

No es la primera vez que el presidente turco actúa en defensa de los palestinos, aunque toda la comunidad internacional casi al completo se vuelva ahora contra la decisión de Trump. El líder turco lleva años abogando por la causa palestina y condenando la situación de la Franja de Gaza y la ocupación de Cisjordania.

Erdogan es un hombre cercano a la organización radical palestina Hamas, que gobernaba el literal mediterráneo en solitario hasta hace muy poco tiempo.

La crisis de Jerusalén podría beneficiar al presidente turco, que se presenta como el hombre fuerte del islam en el mundo, ante reacciones más tibias de otras potencias musulmanas.

De hecho el país ya asumió un papel geoestratégico más fuerte ante la relativa estabilidad en su país en medio de las Primaveras Árabes.

“Mañana [hoy] viernes 8 será un día de la ira y el comienzo de una nueva intifada llamada ‘la liberación de Jerusalén’”.
Ismail Haniya,
líder de Hamás.
“Estados Unidos pisoteó la resolución de la ONU de 1980 sobre Jerusalén que hasta ahora nadie había violado”.
Recep Tayyip Erdogan,
presidente de Turquía.
Se desató la violencia en distintas ciudades
Fuertes choques entre manifestantes palestinos y el ejército israelí estallaron ayer por toda Cisjordania.
En la Franja de Gaza, Hamas llamó a una nueva intifada, o alzamiento contra Israel, en medio de la furia generalizada.
En Cisjordania, multitudes encendieron neumáticos y arrojaron piedras a las fuerzas antimotines.
En el pueblo bíblico de Belén, los soldados intentaron dispersar a los manifestantes con cañones hidrantes y gases lacrimógenos.
Presagian una Navidad agitada en la ciudad donde nació Jesús.
Los palestinos reclaman Jerusalén oriental, anexado por Israel en 1967, para su futura capital
Estambul

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