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Reman parados sobre tablas y descubren el río Negro

19 mar 2017 - 00:00
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Una semana atrás, la cuenta en Instagram de Roca Sup recibió un comentario desde Canadá. Lo envió un usuario de la red social que vive en un paisaje de cuento entre lagos y montañas en el norte de América.

“Ustedes tienen un lugar increíble”, escribió al ver una foto de un grupo que surcaba un brazo del río Negro parado sobre tablas, rodeados de árboles, con el verde de las chacras en verano de un lado y las bardas y el Valle de la Luna Amarillo del otro.

“Él nos dice eso a nosotros...”, se asombraron Guillermo Peralta y Mario Alcázar. Pero si a veces cuesta ver la belleza cercana, no es el caso de estos dos fanas del stand up paddle: llegan a los más hermosos recovecos del río gracias a un deporte primo del surf que nació en los ‘60, se popularizó desde Hawai y ahora llegó a Roca.

Aquí, en el sur del continente, se dice supear. Y quienes lo practican son superos, una tribu que crece sin perder el equilibrio para disfrutar de las maravillas acuáticas de la región desde otra perspectiva: los abismos de los lagos en la cordillera, los peces, los árboles, las piedras y las plantas en los lechos de los ríos del Valle vistos desde arriba, sin que nada interrumpa la profundidad de la mirada vertical.

“Hasta te puede dar vértigo”, cuenta Guillermo. Nacido en San Luis y licenciado en Bioimágenes en Córdoba, de 36 años, llegó al Alto Valle hace seis y pronto se enamoró del río. Empezó a recorrerlo en kayak y un día pensó que era perfecto para probar suerte con esa actividad que tanto lo deslumbraba.

-Mario, esto es ideal para supear -le dijo a su amigo dos años atrás.

Lo que siguió fue comprar las tablas en Chile, capacitarse como instructores en aguas planas en Lax de Bariloche (una de las dos escuelas habilitadas en el país, la otra está en Buenos Aires), hacer el curso de RCP y primeros auxilios y largarse al agua.

Empezaron en enero de este año y desde entonces convocan a gente de Roca, Cipolletti, Neuquén y viajeros de paso por el Alto Valle que alquilan las tablas por 200 pesos las dos horas. La actividad se completa con una charla introductoria de 15 minutos y la guía y el acompañamiento a los grupos en las salidas.

El punto de encuentro es el puente de Paso Córdoba. Organizan las actividades los fines de semana de acuerdo con el pronóstico meteorológico y las comunican en Facebook.

Muy cerca del puente, en un lugar que bautizaron “Brazo verde”, los principiantes dan sus primeros pasos. A unos 500 metros, otro brazo, que llaman “Del sauce y la cantera vieja”, también es utilizado para los movimientos iniciales. Una vez aprendidos, después de dos o tres jornadas, es el momento de aventurarse por un circuito que llaman “Los juncos”, una travesía de unas cuatro horas por rincones del río a los que solo se puede llegar así o en kayak.

Entre los proyectos de Mario y Guillermo, figura en primer lugar armar supeadas para levantar basura (ven mucha) y charlas para preservar el medio ambiente. Se darán en las próximas salidas de este año y el que viene, cuando apuestan a incrementar las salidas guiadas con precios accesibles.

El SUP fortalece los músculos, en especial los de piernas, torso y abdomen. También hay quienes utilizan las tablas para hacer yoga sobre el agua.
“Remar parado te da una perspectiva increíble para disfrutar del río. Ves peces, árboles, piedras. Y en los lagos, los abismos...”
Guillermo Peralta, instructor de stand up paddle en aguas planas.
¿Dónde lo practican?
Puente Paso Córdoba. A pocos metros hay dos brazos muy calmos del río, ideales para los primeros movimientos.
Ya incorporados los conceptos básicos para mantener el equilibrio y remar, lo que sigue es un paseo más largo.
La aproximación en silencio hace que las aves no se espanten y avistarlas es otro de los atractivos. Los organizadores vuelcan la información de las salidas en Facebook: Roca Sup.
¿Cuánto cuesta?
$ 200
El alquilar de tabla, remo y chaleco por dos horas. Incluye la charla previa y la guía y acompañamiento en la salida.
roca