48° aniversario de Rincón de los Sauces: El olivar, un oasis en el desierto
Romina Alessi tiene a su cargo el olivar María Antonieta en Rincón de los Sauces. Un emprendimiento familiar que creció y que requirió de su presencia inmediata para comenzar a trabajar hace algunos años atrás. Así lo explica en persona: «Yo vivía en Buenos aires y hace 5 años me vine a vivir a Rincón por este proyecto familiar».
Pero la historia comenzó mucho antes. «Mi viejo en el año 71 vino a Rincón y puso una gamela donde cocinaba para una de las empresas petroleras que estaba en la zona», comenta Alessi sobre los primeros pasos de la familia en la región.
«En el 2002 o 2003 ofrecían unas tierras a cambio de poner un emprendimiento productivo, mi viejo se copó y compró estas tierras, alrededor no hay nada y eso beneficia a la producción, no hay plagas, enfermedades, no es una producción orgánica certificada sino agro ecológico», aclara la emprendedora rinconense.
«La idea de una plantación agroecológica es que haya biodiversidad. Al haber biodiversidad cada planta y cada ser ayuda al otro para que no hayan plagas, mantienen el equilibrio. Ahora hace unos pocos días instalamos colmenas, tenemos almendros, olivos, pinos que plantamos este año, aromáticas (lavanda, romero, cedrón) y plantación de ajos», continúa Alessi entrevistada por RÍO NEGRO.
«Ahora estamos cambiando la sala de bombas porque los árboles son más grandes y necesitan más cantidad de agua, nosotros regamos por goteo que es lo más eficiente que existe en el mundo», comenta sobre el emprendimiento.
«Rincón está tan estigmatizado con el petróleo que es una alegría contar con otro tipo de producciones. Nosotros tenemos plantadas unas 100 hectáreas en total», cuenta Alessi.
«A partir del establecimiento del consorcio de riego surgieron ideas, nuevos cultivos, la verdad que es muy satisfactorio lo que está pasando en Rincón», dice orgullosa esta emprendedora regional.
Cuesta domar el viento, esa es la contra de no tener plantaciones alrededor».
Romina Alessi, de Olivos María Antonieta.
Respecto de María Antonieta, Alessi explica cómo trabajan: «Tenemos el proceso completo, y eso está muy bueno porque apenas cosechamos hacemos el aceite, y el aceite de oliva tiene mayor calidad cuando no dejás que se oxide la fruta».
También dan un mano laboral a la gente de la región. «En la cosecha tomamos a gente de Rincón, un grupo de personas que trabajan unos 15 días más o menos, depende de la cantidad de gente que se anote. Son unas 25 personas que van rotando porque acá hay mucha gente itinerante», dice la emprendedora.
El aceite que producen se llama Eternum. «Este año sacamos unos 15.000 litros de aceite, no es mucha cantidad porque los árboles son muy jóvenes, los últimos los plantamos en el 2013 y todavía son pequeños para producir en cantidad. A ello hay que sumar que este lugar es muy seco, acá es todo una lucha», comenta Alessi a RÍO NEGRO.
«Nuestro mercado es Río Negro, Neuquén, Buenos Aires, porque nuestra producción todavía es poca. Las almendras también se venden muchísimo, tenemos 6 ha de almendros, son como 3.500 plantas. Hay un montón de perspectivas para exportar pero no tenemos la cantidad suficiente, necesitamos al menos unos 60.000 litros, porque una vez que empezás tenés que abastecer durante todo el año, no podés empezar a vender y después quedarte sin producto», cuenta Alessi sobre los avatares de la comercialización.
En María Antonieta hay cinco variedades de olivos: arbequina, arbosana, coratina, koroneiki y frantoio. «Elegimos las que se bancaban más el tipo de clima. Anduvieron todas bien, las que más funcionan son las dos primeras. No solo funcionan bien, sino que te dan un 20% más, en 100 kilos 20 litros de aceite, es una barbaridad», explicó la productora rinconense.
Consultada respecto de los productos que tienen Alessi comentó: «Nosotros tenemos dos blend, uno suave constituido por arbequina y arbosana, y uno más intenso que es arbequina, arbosana, coratina y koroneiki. Frantoio la usamos para hacer aceitunas tipo griega».
Para aquellos que visiten la zona hay disponible un puesto en la entrada del campo, un contenedor que es «un almacén natural de productos nuestros y de otros productores de la zona, en breve vamos a comenzar con visitas guiadas, tenemos pensado hacer cabañas», dice Alessi.
Por otro lado comentó que hace poco tiempo atrás anduvieron por el Valle: «Estuvimos en la feria Yo Como que se hizo en Canale, eso nos sirve un montón a nosotros».
María Antonieta cuenta con una planta procesadora, un galpón de 600 m2 cuadrados, con 11 tanques de acero inoxidable y una máquina supermoderna para el prensado.
«Lo bueno del aceite de oliva es que no lleva ningún proceso más que el prensado, es jugo de aceituna. El aceite de oliva consta de prensado, filtrado y envasado, eso significa que es un producto medicinal de alta gama», finaliza Alessi.
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