El municipio afina los números para cumplir con el objetivo de los 500 lotes sociales en Bariloche

El presidente del Instituto Municipal de Tierra y Vivienda informó que tiene los borradores listos para presentar en el Consejo Social de Tierras. Los terrenos sociales saldrán de urbanizaciones existentes.

Redacción

Por Redacción

La ordenanza que creó el programa Hábitat Bariloche, luego de larga negociación entre el oficialismo y la oposición, fijó un plazo al Ejecutivo para la presentación de varios informes y planes de acción, entre ellos el esperado listado de los 500 lotes sociales “con servicios” que debe ofrecer a los demandantes anotados en el registro, como primer paso de los paquetes similares que está obligado a asegurar año a año a partir de 2022.

El Instituto Municipal de Tierra y Vivienda no cumplió en término (la fecha indicada era el 17 de julio) pero su presidente, Javier Giménez, dijo que ya tienen los borradores listos para llevarlos a la próxima reunión del Consejo Social de Tierras, prevista para fin de mes.

Según le anticipó a RÍO NEGRO, una parte de los 500 lotes surgirán de la ampliación de dos urbanizaciones ya existentes: las del barrio El Maitén y el Arrayanes/Eva Perón, a razón de 60 lotes cada una. Dijo que en ambos casos son tierras municipales (en el primero tramitan todavía una cesión de dominio provincial) y cuentan con “servicios cerca”. A esas 120 parcelas se sumarán otras (entre 200 y 300) que serán cedidas por la urbanización privada Las Morenas, según afirmó Giménez.

Agregó que es una gestión “que lleva adelante Desarrollo Urbano” con los propietarios y el municipio recibiría las tierras bajo la figura de plusvalía. Se trata de un loteo en desarrollo ubicado al pie del cerro Ventana, frente al lago Gutiérrez.

Esa suma no llega todavía a las 500 unidades y el titular del Instituto dijo que trabajan para completarlo con otros “puchitos” por convenios con otros emprendimientos privados. Refirió que el paquete de lotes sociales en el que trabaja el municipio es una operatoria distinta al publicitado plan “Suelo urbano” de la provincia, que no tiene el mismo grado de avance.

La ordenanza 3194, que dio origen al programa Hábitat Bariloche, dice en su artículo 4 que el municipio deberá presentar en forma anual “proyectos de urbanización de interés social para al menos 500 lotes, que deberán ser adjudicados de forma individual a personas que estén inscriptas en el registro de demandantes”.

Giménez dijo que en el Consejo de Tierras (del que participan funcionarios del Instituto, concejales y miembros de organizaciones sociales) se definirán las formas de asignación de los lotes. Su propuesta es que sea “50% y 50%” entre personas de alta vulnerabilidad y otras “con mayor capacidad de pago”.

Aclaró de todos modos que el municipio debe reservar alrededor de 100 unidades para quienes presentaron amparos y tienen fallos favorables para acceder a una solución habitacional, por tener una persona con discapacidad en la familia, por no encontrar respuesta durante años en el Instituto y por otras razones de urgencia.

Señaló que los lotes tendrán una superficie estándar de 200 metros cuadrados y un costo uniforme de 200 mil pesos. “Algunos los pagarán a 5 años y otros a 8 o a 10, según sus posibilidades”, afirmó Giménez. Hoy esos financiamientos tienen en el municipio un interés simbólico del 3% anual. De modo que las cuotas podrían variar entre 2.000 y 4.000 pesos.

Según Giménez, el recupero aunque haya alto cumplimiento, será largamente insuficiente porque “el costo de urbanizar es de 800.000 pesos por lote”, de modo que “el subsidio estatal es mucho mayor que el precio social de la tierra”.

Dijo que llevará también al Concejo el presupuesto para dotar de servicios los 500 lotes a ofrecer este año, que también está en elaboración. Admitió que la solución va a ser parcial porque el registro de demanda, depurado, que presentó meses atrás también por imposición de la ordenanza tenía 3.500 personas, pero hoy “deben ser alrededor de 4.000”, porque se anota gente todo el tiempo, muchos empujados por la imposibilidad de pagar el alquiler.

“Es necesario debatir estos temas de cara al futuro, porque estamos en emergencia habitacional y hay que pensar ya en los 500 lotes del año que viene, y del otro, que el Estado debe salir a buscarlos porque no los tiene”, afirmó Giménez. Dijo también que los lotes son un primer paso, pero la gente necesita también ayuda en la búsqueda de financiamiento para la vivienda.


La ordenanza que creó el programa Hábitat Bariloche, luego de larga negociación entre el oficialismo y la oposición, fijó un plazo al Ejecutivo para la presentación de varios informes y planes de acción, entre ellos el esperado listado de los 500 lotes sociales “con servicios” que debe ofrecer a los demandantes anotados en el registro, como primer paso de los paquetes similares que está obligado a asegurar año a año a partir de 2022.

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