La Escuela 201 Hipólito Irigoyen, pionera en Neuquén
Inaugurada el 16 de abril de 1962, la institución cumplió 60 años de ininterrumpida tarea.

NEUQUÉN
El estado provincial neuquino se instituyó en 1958: su organización se vio demorada pues el estado nacional imponía exigencias en consonancia con el ejercicio de una democracia restringida. El gobierno de entonces -en la etapa territoriana- no había sido elegido por el pueblo. Recién la provincia comenzaba su marcha cuando la fórmula Edelman-Asmar se constituyó como el primer gobierno provincial. En 1961 se sancionó la Ley Nº 242 que creó el Consejo Provincial de Educación. Su cuerpo colegiado comenzó a sesionar al año siguiente y también ese mismo año, 1962, se creó la primera escuela primaria provincial: la escuela 201. Fue creada con el nombre de Escuela Provincial Piloto N° 1 “Hipólito Irigoyen”; todo lo concerniente a educación aún era tratado en el ámbito nacional.
En 1978 se realizó la transferencia de las escuelas nacionales a la jurisdicción provincial, y se debieron renumerar los establecimientos. De ese modo, la Escuela Nº 1 se convirtió en la 201, creada por Decreto N° 732 por disposición del gobernador Alfredo Asmar y del ministro de gobierno Nicasio Cavilla. Se encomendó su organización al inspector de zona interino Amílcar Challiol y fue su primera directora Lidia Rodríguez de Ferrari. Su ubicación siempre fue la misma: entre las calles Belgrano, Salta y Elordi de esta capital, y comenzó a construirse en 1960. El obispo monseñor Jaime de Nevares bautizó el edificio en su inauguración, que fuera apadrinada por la gobernación. La placa que se luce en la entrada al edificio da cuenta del personal que acompañó el crecimiento de tan importante establecimiento desde sus inicios. Numerosos y recordados maestros pasaron por sus aulas y fueron directivos: imposible de nombrarlos a todos. Un cuidado y prolijo Libro Histórico de la escuela es el fiel testigo de los acontecimientos que estamos narrando. Sus amarillas hojas detallan cada paso que se caminó.
En el colosal establecimiento han funcionado diversas escuelas, incluso la Universidad, que luego fue trasladada a sus respectivas sedes. Desde 1980 se implementó en la escuela el doble turno tarde. La cooperadora funcionó continuamente con diferentes integrantes, todos ellos comprometidos con el quehacer de la institución. El 30 de noviembre de 1984 se inauguró la biblioteca escolar. Lleva el nombre de Pablo C. Guzmán, en homenaje a un alumno del establecimiento que falleciera trágicamente. El 15 de abril de 1987 la escuela cumplió las Bodas de Plata. En el Libro Histórico observamos la foto que perpetúa la firma del libro de Actos Escolares de su padrino de entonces, el gobernador Felipe Sapag.
Entre tantos temas que están recordados en el Libro, destacamos el acto realizado el día 28 de noviembre de 1989, conmemoración del centenario del natalicio del Dr. Gregorio Álvarez, y fue presentada la flamante Bandera Provincial.
La docente Mirta Idizarri de Fonseca escribió un poema a la escuela que resumimos: “En un día de un año/ Que la razón señala/ Cuando se expande un pueblo/ Y exige una ciudad, / Surgiste de la nada/ Rodeada de arenales/ Y apuntalaste el ímpetu/ De tu Neuquén natal. / Hoy, que en su crecimiento/ Te rodea el progreso/ De un barrio que combina/ Lo antiguo y lo moderno, / No desentona tu estampa, / No desmerece tu estilo, / No has perdido pujanza, / No has olvidado tu sueño. / (…) Eres cobijo del niño, / De su cultura, vergel, / De su inteligencia, yunque, / De su carácter, cincel, / Y movida por los vientos/ Que sacuden tu país/ También se inquietan sus males, / Te preocupan sus carencias, / Te urgen sus exigencias, / Te incentivan sus afanes. (—) / ¡Viva y Gloria, escuela mía! / ¡Viva y gloria, gran maestra! / Sean contigo la alegría, / La juventud y el valor, / La eterna sabiduría/ Que cabe igual en un libro/ Que en cada gesto de amor”.
En la foto vemos el frente de la escuela y los cimientos del comienzo de la construcción. Narrar la historia de las instituciones educativas nos hace creer en la labor humana y en la historia. En el caso de la escuela N° 201 nos hizo, además, revivir aquellos años de la década del ‘70 cuando la Universidad del Neuquén, devenida en Universidad Nacional del Comahue, funcionaba en sus aulas y nos acogía: éramos jóvenes ávidos de aprendizaje.