Un Plan de Salud modelo, con atención médica integrada

Por Beatriz Chávez


La provincia definió un horizonte sanitario basado en la equidad y la universalidad, con atención médica integrada y prácticas centradas en la maternidad e infancia.


Luego de más de cincuenta años de su implementación, el Plan de Salud neuquino no ha cesado de prosperar a pesar de problemas y escollos en su camino. El cuidado de la salud en el territorio neuquino data de principios del siglo XX, dependía del Ministerio de Asistencia Social y Salud Pública de la Nación. Ya en la década del 50 existían varios hospitales regionales ubicados en Junín de los Andes, Chos Malal, Cutral Co, Centenario, Neuquén Zapala, Copahue.

También había servicios privados. Entre 1966 y 1968 se realizaron tareas de relevamiento y estudios de los problemas sanitarios que tenía, en ese entonces, la provincia. Además, se había iniciado el proceso de reforma que llevó al Hospital Rural Neuquén paulatinamente hacia el Hospital Regional, se implementó el programa sanitario contra la Tuberculosis, Hidatidosis y Mortalidad Infantil (THIM). Por este motivo una de las políticas implementadas en los 70 fue la creación de la Dirección de Salud Pública, Asistencia y Previsión Social.

El gobernador Felipe Sapag y su Ministro de Bienestar Social, el doctor Alberto Del Vas, proyectaron el Plan de Salud Provincial, reconocido en Latinoamérica y en el mundo. Se puso en funcionamiento desde la Subsecretaría de Salud, de la que la doctora Elsa Moreno era directora general y el doctor Néstor Perrone el subsecretario: el doctor Pellín ejerció como director de Atención Médica. A ellos se sumó el doctor Aldo Neri, entre muchos más. Podemos observar la foto que acompaña el escrito. Se estructuró el sistema en tres niveles: central, zonal y local. Al mismo tiempo, se comenzó a establecer un acopio de datos estadísticos y epidemiológicos a nivel provincial. Se creó en 1970 el Instituto de Seguridad Social de Neuquén.

En 1972 apareció una interesante alternativa: la posibilidad de contar con asistencia de docentes asesores en el hospital Castro Rendón mediante un convenio con las cuatro cátedras básicas de la facultad de Medicina de la UBA, las dictadas por los profesores José Raúl Vázquez, Roberto Gotta, Juan Sánchez Zinni y José Emilio Burucúa. Estos docentes comenzaron a ser asesores oficiosos de alto mérito y calidad para la formación en servicio de todo el cuerpo profesional de los hospitales de la provincia. Ellos acudían a nuestra provincia una vez por mes, y a su vez desde aquí viajaban residentes a trabajar en los servicios a su cargo durante unos meses.

El intercambio permanente hizo que la calidad de la atención creciera, se nivelaran hospitales y se mejorara la capacitación de enfermería. Los resultados se vieron en los indicadores: bajaron los de mortalidad infantil y de mortalidad en general. “En los primeros tiempos se redujo de 108 por mil en 1970 a 71 por mil en 1971 mediante la vacunación antisarampionosa”, nos contó el doctor Pellín.

La vigencia de aquel plan ejemplar (esto es apenas una síntesis) lo advertimos al tomar contacto con la Subsecretaría de Salud, que nos brindó un trabajo realizado por los jóvenes exponentes del sistema mediante la historia oral: La identidad del Sistema Provincial de Salud del Neuquén, un documento en el que se narra la historia del sistema sanitario y las voces de sus testigos. Dijo el doctor Zabala, a cargo de esta tarea de recopilación: “Hay una construcción de la identidad a partir de esa relación con el sistema: muchos son de la primera o segunda camada de las “residencias”, muchos inauguraron hospitales o salas”.

Se realizaron entrevistas a médicos, agentes sanitarios, personal técnico y funcionarios con el objetivo de hacer saber los relatos y experiencias de aquellos trabajadores de salud vinculados a la política sanitaria de la provincia; trabajo realizado por convenio entre el COPADE y el CFI. El objetivo del Plan de Salud fue llevar la atención médica y sanitaria desde el hospital y los centros de salud hacia la población dispersa en toda la provincia.

La provincia definió un horizonte sanitario basado en la equidad y la universalidad, con atención médica integrada y prácticas centradas en la maternidad e infancia.

Hoy los homenajeo porque su interminable labor en pro de la salud no tiene límites, como se demostró en toda la pandemia: mi eterno agradecimiento cuando concurrió a mi casa personal de salud a vacunar a mi suegra de 94 años que no se podía trasladar. Porque aprendieron desde el inicio de su carrera la importancia de la salud pública.