Escándalo en el Alto Valle: suspenden por tres años a un psicólogo que filmó a escondidas a un paciente menor
El Tribunal de Ética de Psicólogos de Cipolletti aplicó una sanción contra Claudio Marín tras comprobar que violó el secreto profesional y filmó reuniones privadas sin autorización.
El Colegio de Psicólogos Alto Valle Oeste (Cpavzo) resolvió suspender la colegiación de Claudio Marcelo Marín por un período de tres años. Tras una exhaustiva investigación administrativa iniciada por una denuncia que acusó al profesional de instrumentar su rol terapéutico para intervenir de forma maliciosa en un conflicto familiar y judicial de alta sensibilidad, el Tribunal de Ética aplicó esta sanción y dejó al licenciado sin posibilidad de ejercer la psicología en la jurisdicción. La medida rige hasta marzo del 2029.
El caso, que mezcla la práctica clínica con exposición mediática, dejó al descubierto una serie de inconductas que el Tribunal calificó como «gravísimas». Según el expediente, Marín no solo habría incumplido con los deberes básicos de confidencialidad, sino que habría adoptado una postura de «animocidad» contra el denunciante, llegando a utilizar sus redes sociales personales y medios de comunicación para ventilar detalles de un tratamiento clínico y emitir juicios de valor que pusieron en riesgo la integridad psíquica de un menor de cinco años.
La filmación oculta en un centro comercial de Neuquén
Uno de los puntos de la denuncia se sitúa en agosto de 2023, durante una medida cautelar de revinculación en un centro comercial de la ciudad de Neuquén. Según las actuaciones, Marín se encontraba presente en el lugar y, de manera subrepticia, filmó el encuentro entre el niño y su padre. Aunque en sus descargos escritos el licenciado negó enfáticamente haber filmado de forma «oculta y subrepticia», durante la entrevista presencial con el Tribunal terminó admitiendo su autoría.
Para el Tribunal, esta conducta desvirtuó completamente el encuadre profesional. En lugar de actuar como el terapeuta del niño, Marín se posicionó como un «testigo» que buscaba obtener material probatorio para perjudicar al padre del niño en el marco del proceso judicial. El dictamen señaló que su presencia no estuvo fundada en un criterio clínico, sino en una intención de «acechar» el desenlace de la situación, ocultándose incluso ante el requerimiento de los letrados presentes.
Exposición en redes y radio
La agresividad discursiva de Marín fue otro de los ejes centrales de la sanción. El Tribunal analizó capturas de pantalla de la red social Facebook donde el profesional se refería al denunciante en términos degradantes: «Como psicólogo del caso soy perseguido por este psicópata» y «soy psicólogo tratante de un niño con maltrato por parte de su padre… un psicópata peligroso«. Ante estas evidencias, Marín intentó una defensa basada en la libertad de expresión, alegando que sus posteos eran a título personal y no profesional.
Sin embargo, los jueces éticos consideraron que el deber de guardar reserva es absoluto. El licenciado también brindó una extensa entrevista en una radio de Allen, donde, a pesar de no dar nombres directos, relató con precisión detalles del proceso judicial. El Tribunal concluyó que Marín utilizó su saber profesional para «colonizar» la subjetividad del niño y generar una «idealización negativa» de la figura paterna.
Un historial de reincidencia que agravó la pena
La sanción de tres años de suspensión no es un hecho aislado en la carrera de Marín. El dictamen revela que el profesional posee antecedentes de conductas antiéticas en expedientes que datan de 2017 y 2018, incluyendo una suspensión previa de dos años.
Esta reincidencia fue determinante para que el Tribunal decidiera aplicar una de las penas más altas contempladas en el Estatuto del Colegio. «Se evidencia la reiteración y reincidencia de un ejercicio profesional contrario a lo establecido en el Código de Ética», rezó el fallo.
Con esta resolución, Marín queda inhabilitado para ejercer la psicología en la jurisdicción del Cpavzo hasta finales de marzo de 2029.
El Colegio de Psicólogos Alto Valle Oeste (Cpavzo) resolvió suspender la colegiación de Claudio Marcelo Marín por un período de tres años. Tras una exhaustiva investigación administrativa iniciada por una denuncia que acusó al profesional de instrumentar su rol terapéutico para intervenir de forma maliciosa en un conflicto familiar y judicial de alta sensibilidad, el Tribunal de Ética aplicó esta sanción y dejó al licenciado sin posibilidad de ejercer la psicología en la jurisdicción. La medida rige hasta marzo del 2029.
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