China lanzó el primer centro de datos submarino impulsado por energía eólica: buscan reducir el consumo energético de la IA
La infraestructura utiliza agua oceánica para refrigerar miles de servidores destinados a inteligencia artificial y redes 5G. El proyecto busca reducir el consumo eléctrico y el impacto ambiental de los centros de datos tradicionales.
China inauguró frente a las costas de Shanghái el primer centro de datos submarino del mundo alimentado íntegramente con energía eólica marina, en una apuesta por reducir el fuerte consumo energético que genera el avance de la inteligencia artificial y las telecomunicaciones de nueva generación.

La instalación, ubicada en el Área Especial de Lingang, demandó una inversión cercana a los US$226 millones y forma parte de la estrategia del gigante asiático para ampliar su capacidad de procesamiento tecnológico con modelos más eficientes y sustentables.
El complejo fue construido dentro de un parque eólico offshore y funciona mediante módulos sumergidos que alojan alrededor de 2.000 servidores. Su capacidad está orientada principalmente al procesamiento de redes 5G y al entrenamiento de sistemas de inteligencia artificial.
Uno de los aspectos más innovadores del proyecto es su sistema de refrigeración. A diferencia de los centros de datos tradicionales, que requieren enormes cantidades de electricidad y agua para enfriar los equipos, esta infraestructura utiliza el agua fría del océano como mecanismo natural de disipación térmica. El sistema opera mediante un circuito pasivo que minimiza el gasto energético adicional.
Según las empresas desarrolladoras, entre ellas Shanghai Hailanyun Technology y firmas del sector tecnológico y de telecomunicaciones, el centro alcanza un índice de eficiencia energética cercano a 1,15, un valor considerablemente menor al promedio de instalaciones terrestres.
Además del ahorro eléctrico, estimado en alrededor del 22,8%, el proyecto elimina la necesidad de utilizar agua dulce para refrigeración, un punto cada vez más cuestionado en la expansión global de la infraestructura vinculada a la inteligencia artificial.
El avance de plataformas de IA de código abierto desarrolladas en China, como Qwen y DeepSeek, aceleró la demanda de capacidad informática y elevó el consumo energético de los centros de procesamiento de datos. Frente a ese escenario, el país asiático busca combinar energías renovables y nuevas arquitecturas tecnológicas para sostener el crecimiento del sector.
No obstante, operar bajo el océano también implica desafíos técnicos. La corrosión provocada por el agua salada, las dificultades de mantenimiento y la complejidad de posibles reparaciones obligaron a diseñar módulos resistentes a condiciones extremas, equipados con monitoreo remoto permanente y sistemas de respaldo continuo.
Tras completar las pruebas iniciales realizadas a comienzos de este año, el centro ya opera a plena capacidad y se posiciona como uno de los proyectos más ambiciosos en la carrera global por desarrollar infraestructura tecnológica más eficiente para la era de la inteligencia artificial.
China inauguró frente a las costas de Shanghái el primer centro de datos submarino del mundo alimentado íntegramente con energía eólica marina, en una apuesta por reducir el fuerte consumo energético que genera el avance de la inteligencia artificial y las telecomunicaciones de nueva generación.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios