Caería juicio a Garzón por investigar al franquismo

Redacción

Por Redacción

MADRID (AFP).- La defensa de Baltasar Garzón y la fiscalía del Tribunal Supremo español pidieron ayer la anulación del juicio contra el célebre juez por querer investigar los crímenes del franquismo, en la apertura de un proceso que despierta gran expectación dentro y fuera de España. Mundialmente conocido por la detención del ex dictador chileno Augusto Pinochet en 1998 en Londres, Garzón, de 56 años, fue demandado ante el Tribunal Supremo español por dos grupos de ultraderecha: el sindicato de funcionarios “Manos Limpias” y la asociación “Libertad e identidad”. Lo acusan de vulnerar una ley de amnistía de 1977 por haberse declarado competente en el 2008 para investigar unas 114.000 “desapariciones forzosas” ocurridas durante la Guerra Civil española (1936-39) y la dictadura franquista (1939-75). “Pedimos el archivo del procedimiento”, en la primera audiencia el fiscal Luis Navajas, que antes del juicio ya había pedido la absolución del magistrado por considerar que su actuación no constituye un delito. “Sustancialmente coincidimos en los mismos criterios sostenidos por la defensa”, enfatizó. Vestido con toga negra, Garzón escuchó como su abogado defensor, Gonzalo Martínez-Fresneda, denunciaba la falta de “imparcialidad” del juez instructor Luciano Varela y aseguraba que la causa no es válida porque en ella no se querella ningún “perjudicado directo”. Suspendido de sus funciones desde mayo de 2010, el mediático magistrado puede ser condenado a 20 años de inhabilitación profesional, lo que supondría el fin de su carrera y dañaría la imagen de la justicia española en el mundo. La alta corte tiene ahora hasta el 31 de enero para deliberar si acepta las peticiones de anulación. De lo contrario, las audiencias deben reanudarse el próximo martes con la declaración de Garzón, al que seguirán, hasta mediados de febrero, los más de 20 testigos de la defensa, familiares de las víctimas del franquismo. Garzón, que la semana pasada ya fue juzgado por el mismo tribunal por haber ordenado presuntas escuchas ilegales en un caso de corrupción. Y tiene otros dos casos pendientes, lo que ha llevado a sus partidarios a denunciar una maniobra política contra un juez defensor de los Derechos Humanos.

AP


MADRID (AFP).- La defensa de Baltasar Garzón y la fiscalía del Tribunal Supremo español pidieron ayer la anulación del juicio contra el célebre juez por querer investigar los crímenes del franquismo, en la apertura de un proceso que despierta gran expectación dentro y fuera de España. Mundialmente conocido por la detención del ex dictador chileno Augusto Pinochet en 1998 en Londres, Garzón, de 56 años, fue demandado ante el Tribunal Supremo español por dos grupos de ultraderecha: el sindicato de funcionarios “Manos Limpias” y la asociación “Libertad e identidad”. Lo acusan de vulnerar una ley de amnistía de 1977 por haberse declarado competente en el 2008 para investigar unas 114.000 “desapariciones forzosas” ocurridas durante la Guerra Civil española (1936-39) y la dictadura franquista (1939-75). “Pedimos el archivo del procedimiento”, en la primera audiencia el fiscal Luis Navajas, que antes del juicio ya había pedido la absolución del magistrado por considerar que su actuación no constituye un delito. “Sustancialmente coincidimos en los mismos criterios sostenidos por la defensa”, enfatizó. Vestido con toga negra, Garzón escuchó como su abogado defensor, Gonzalo Martínez-Fresneda, denunciaba la falta de “imparcialidad” del juez instructor Luciano Varela y aseguraba que la causa no es válida porque en ella no se querella ningún “perjudicado directo”. Suspendido de sus funciones desde mayo de 2010, el mediático magistrado puede ser condenado a 20 años de inhabilitación profesional, lo que supondría el fin de su carrera y dañaría la imagen de la justicia española en el mundo. La alta corte tiene ahora hasta el 31 de enero para deliberar si acepta las peticiones de anulación. De lo contrario, las audiencias deben reanudarse el próximo martes con la declaración de Garzón, al que seguirán, hasta mediados de febrero, los más de 20 testigos de la defensa, familiares de las víctimas del franquismo. Garzón, que la semana pasada ya fue juzgado por el mismo tribunal por haber ordenado presuntas escuchas ilegales en un caso de corrupción. Y tiene otros dos casos pendientes, lo que ha llevado a sus partidarios a denunciar una maniobra política contra un juez defensor de los Derechos Humanos.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora