Ni con Grass ni con Israel: Alemania cambia el foco de las críticas
BERLÍN.- Alemania cambió ayer el objetivo de sus críticas: dejó a un lado al vapuleado Günter Grass y apuntó a Israel por declarar persona “non grata” al premio Nobel de Literatura. El escritor se vio ayer de alguna manera respaldado por una decisión que en Alemania se considera “exagerada” y “poco democrática”. Jan van Aken, dirigente del partido La Izquierda, calificó de “medieval” la decisión de Israel y exigió al gobierno de Angela Merkel que reclame al de Benjamin Netanyahu que levante el veto a Grass. “Es una pena que Israel reaccione así. Al final, hablamos de la prohibición de que entre al país y no del contenido de lo que dice Grass”, dijo Renate Künast, líder de los Verdes en el Parlamento alemán. Künast aprovechó para volver a atacar al escritor, tildándole de “ignorante” en lo que se refiere al conflicto entre Israel e Irán. En el poema “Lo que hay que decir”, publicado el miércoles, Grass calificó a Israel de “amenaza para la paz mundial”, lo que le valió críticas casi unánimes en Alemania y el calificativo de “antisemita”. “Si Israel ataca instalaciones atómicas de Irán, supuestamente con las llamadas bombas normales, convencionales, podría desencadenar la Tercera Guerra Mundial”, recalcó Grass el jueves. El ministro de Sanidad, el liberal Daniel Bahr, señaló a la edición de hoy del diario “Die Welt” que no cree que Grass tuviera mucho interés en ir a Israel tras la “clara incompresión” mostrada en Alemania. La versión “online” del semanario “Der Spiegel” asegura que la postura de Israel es típica: dar una “respuesta sionista” a los que el país considera “antisemitas”. “Es un automatismo israelí. La búsqueda continua de una confirmación de que todo el mundo está contra ellos ha tenido éxito de nuevo”, señala la web. La medida de Israel para “Der Spiegel” es “un intento de censura”. “El efecto podría ser que en el futuro los intelectuales extranjeros reflexionen sobre si deben ser críticos cuando expresen su opinión sobre los temas relacionados con Israel”. El historiador israelí Tom Segev también habla de “censura” en el mismo medio y considera que, con la decisión, “Israel se aproxima a regímenes fanáticos como Irán”. En las tradicionales marchas pacifistas de Pascua en Alemania, los manifestantes mostraron ayer su apoyo a Grass con retratos y consignas en contra de la “propaganda de guerra” de Occidente contra Irán y Siria. Un mínimo respaldo para el premio Nobel tras pasar varios días en el punto de mira. (DPA)
“Antisemita”, lo definió el ministro del Interior de Israel.
BERLÍN.- Alemania cambió ayer el objetivo de sus críticas: dejó a un lado al vapuleado Günter Grass y apuntó a Israel por declarar persona “non grata” al premio Nobel de Literatura. El escritor se vio ayer de alguna manera respaldado por una decisión que en Alemania se considera “exagerada” y “poco democrática”. Jan van Aken, dirigente del partido La Izquierda, calificó de “medieval” la decisión de Israel y exigió al gobierno de Angela Merkel que reclame al de Benjamin Netanyahu que levante el veto a Grass. “Es una pena que Israel reaccione así. Al final, hablamos de la prohibición de que entre al país y no del contenido de lo que dice Grass”, dijo Renate Künast, líder de los Verdes en el Parlamento alemán. Künast aprovechó para volver a atacar al escritor, tildándole de “ignorante” en lo que se refiere al conflicto entre Israel e Irán. En el poema “Lo que hay que decir”, publicado el miércoles, Grass calificó a Israel de “amenaza para la paz mundial”, lo que le valió críticas casi unánimes en Alemania y el calificativo de “antisemita”. “Si Israel ataca instalaciones atómicas de Irán, supuestamente con las llamadas bombas normales, convencionales, podría desencadenar la Tercera Guerra Mundial”, recalcó Grass el jueves. El ministro de Sanidad, el liberal Daniel Bahr, señaló a la edición de hoy del diario “Die Welt” que no cree que Grass tuviera mucho interés en ir a Israel tras la “clara incompresión” mostrada en Alemania. La versión “online” del semanario “Der Spiegel” asegura que la postura de Israel es típica: dar una “respuesta sionista” a los que el país considera “antisemitas”. “Es un automatismo israelí. La búsqueda continua de una confirmación de que todo el mundo está contra ellos ha tenido éxito de nuevo”, señala la web. La medida de Israel para “Der Spiegel” es “un intento de censura”. “El efecto podría ser que en el futuro los intelectuales extranjeros reflexionen sobre si deben ser críticos cuando expresen su opinión sobre los temas relacionados con Israel”. El historiador israelí Tom Segev también habla de “censura” en el mismo medio y considera que, con la decisión, “Israel se aproxima a regímenes fanáticos como Irán”. En las tradicionales marchas pacifistas de Pascua en Alemania, los manifestantes mostraron ayer su apoyo a Grass con retratos y consignas en contra de la “propaganda de guerra” de Occidente contra Irán y Siria. Un mínimo respaldo para el premio Nobel tras pasar varios días en el punto de mira. (DPA)
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora