Con la “bella muerte” se ha ido la Chavela

La fragilidad de su salud finalmente pudo más que una aguerrida voluntad de vivir. Sus últimas palabras fueron: “Me voy con México en el corazón”, según dijo su amiga María Cortina.

Redacción

Por Redacción

CIUDAD DE MÉXICO.- Chavela Vargas, la voz grave más importante de México, se apagó ayer para “trascender” como lo hacen los chamanes y su voz quedará inmortalizada en las canciones con las que a lo largo de su carrera artística “sanó el alma” a sus miles de seguidores.

La cantante que desafió los estereotipos de género en la música ranchera mexicana, murió ayer a causa de un paro respiratorio, informó su representante, María Cortina. Tenía 93 años.

Amiga y biógrafa de la artista, Cortina dijo que Vargas murió en un hospital de Cuernavaca, al sur de la capital, donde había estado internada una semana con problemas respiratorios y cardíacos.

Vargas revolucionó la escena musical cantando temas de amor, en ocasiones dirigidos a otras mujeres, con su voz ronca y potente y luciendo siempre vestimenta de hombre. “Chavela murió y se fue con mucha paz. Nunca se quejó’’, dijo Cortina a reporteros afuera del hospital.

Vargas no quiso recibir hemodiálisis ni entubación para ayudarla a respirar, dijo su médico José Manuel Nuñez a The Associated Press, por sus creencias sobrenaturales de métodos de sanación.

Cortina, su amiga, dijo que Vargas estuvo consciente hasta el último minuto. “Buscaba mi mano y su medallón de chamana’’, dijo la escritora.

Vargas, nacida el 17 de abril de 1919 en Costa Rica, pero que adoptó México como su patria, falleció después de ocho días de lucha con “la pelona”, como llamaba a la muerte, a la que aseguraba no le temía e imaginaba bella.

La salud de Vargas se complicó luego de un viaje que realizó a principios de julio a España para cumplir uno de sus últimos deseos: regresar tras siete años y presentar su último trabajo discográfico, “La luna grande”, con el que rindió un homenaje a su admirado poeta Federico García Lorca.

Tras la presentación el 10 de julio Vargas fue internada por diez días en un hospital de Madrid y por su voluntad regresó a México el 26 de julio.

Vargas inició su carrera artística cantando en cantinas del centro de Ciudad de México, donde conoció a grandes figuras como José Alfredo Jiménez y Agustín Lara. Fue justo con las composiciones y ayuda de Jiménez que comenzó su carrera profesional. En 1961 grabó su primer disco. Entre las canciones mexicanas que popularizó y cantó en los más importantes escenarios del mundo estuvieron “La Llorona”, “Luz de luna”, “Toda una vida”, “Cruz de olvido”, “Vámonos”, “Las simples cosas” y “Volver, volver”.

Testigo de los cambios políticos de casi un siglo, como al ascenso de Fidel Castro al poder en Cuba, Isabel Vargas, su nombre de pila, no temía opinar de política.

En una silla de ruedas que usaba desde el 2007 debido al cansancio de los años, con sus emblemáticas gafas obscuras y pañuelo al cuello, hablaba sobre el clima de violencia que impera en México desde que el presidente Felipe Calderón inició una confrontación directa al narcotráfico.

Con 80 discos grabados, la intérprete trascendió los escenarios y llego a impregnar el cine. Almodóvar utilizó temas de la cantante en películas como “Tacones lejanos” y en 2002 Vargas apareció en la cinta “Frida”, protagonizada por Salma Hayek bajo la dirección de Julie Taymor.

La voz de “La chamana” se apagó, haciendo resonar las guitarras y violines de mariachis de plazas como Garibaldi, desde donde ya le preparan un gran homenaje y que será uno de los escenarios, junto con el Palacio de Bellas Artes, donde se le dará el último adiós. (AP, DPA, AFP)

A los 93 años falleció una de las grandes de la canción iberoamericana


Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora