“El Consejo tiene déficits de funcionamiento”

Redacción

Por Redacción

–¿Está de acuerdo con elegir el Consejo de la Magistratura vía el voto popular? –Sí. Esto no es contradictorio con que haga una salvedad: a hoy sólo conocemos la decisión política de la presidenta de elevar un proyecto de ley en esa dirección, pero no conocemos el texto de la ley. –¿Por qué está de acuerdo, al menos en principio? –Estoy de acuerdo reflexionando el tema desde un marco conceptual más amplio que lo de ampliar o no la base del voto: el Consejo de la Magistratura tiene déficits en su funcionamiento. Déficits que hacen a ausencia de agilidad en el plano de las decisiones. No hablo de burocratización: ausencia de un temperamento de gestión adecuado. –¿Un ejemplo? –Hace a mí. Hace cuatro años que renuncié como juez de Cámara Federal de General Roca y todavía no se ha sustanciado el trámite en el Consejo de la Magistratura para designar sucesor. –Pero ¿qué garantiza que eligiendo mediante el voto popular a los integrantes del Consejo de la Magistratura se agilice su funcionamiento? –Nada, por supuesto. Pero no es aventurado conjeturar que una participación de esa naturaleza debe ser leída como un mayor interés de la sociedad en el funcionamiento del Consejo. De todas formas, no pocos de los déficits de funcionamiento que sobrelleva el Consejo pueden ser solucionados por el propio Consejo vía el simple recurso de asumir los problemas. –En materia de voto, los argentinos sólo votamos juntos para presidente y vice. Si avanza el proyecto del gobierno, ¿habría que elegir el Consejo en las mismas fechas? –Sería un error. Creo que teñiría la elección del Consejo con la presidencial, porque dejaría abierta la posibilidad de arrastrarla, incluso de polarizarla. No podemos permitir que quede minimizada ante la lucha por la presidencia, cuando no es menor elegir a los integrantes de un Consejo de la Magistratura. –Pero, de hecho, tal cual se elige hoy el Consejo, ¿no está ya representada la sociedad vía la elección de los parlamentarios que integran el Consejo? –No me parece un impedimento para el proyecto de consulta que alienta el gobierno. –¿Usted cree que el grueso de la sociedad argentina sabe lo que es el Consejo de la Magistratura? –Creo que lo asume en términos de un plano importante, representativo, que limita al Poder Ejecutivo. –Volvamos a la ausencia de decisiones, al menos en el espacio federal, por parte del Consejo de la Magistratura. ¿Por qué esa ausencia? –Hoy el tribunal que yo integré en Roca tiene un solo titular… –Vuelvo a la pregunta que le hice… –Y yo vuelvo a que evidentemente el sistema de decisión es muy complejo. –¿En relación con qué experiencia? –En relación con el sistema español, por caso. Ahí, un aspirante a juez rinde un examen, se le pone un determinado puntaje en relación con los antecedentes y ese puntaje sigue sirviendo para cualquier cargo al que uno se presente; es decir, se evita una revisión de antecedentes y examen para cualquier otro concurso. –Pero en España hace al Consejo de la Magistratura proponer políticas para el sistema judicial… –Es cierto, y creo que hacia eso debe marchar aquí el Consejo. Es un debate que hay que encarar. Pero, mire, hay que esperar que aclare, que aclare vía el proyecto concreto que presentará el gobierno; esperar para poder opinar en términos más concretos. (Oscar Albrieu es diputado nacional por el FpV de Río Negro y preside la Comisión de Legislación Penal. Integró el Tribunal Federal Oral de General Roca)

Oscar Albrieu, exjuez, diputado


–¿Está de acuerdo con elegir el Consejo de la Magistratura vía el voto popular? –Sí. Esto no es contradictorio con que haga una salvedad: a hoy sólo conocemos la decisión política de la presidenta de elevar un proyecto de ley en esa dirección, pero no conocemos el texto de la ley. –¿Por qué está de acuerdo, al menos en principio? –Estoy de acuerdo reflexionando el tema desde un marco conceptual más amplio que lo de ampliar o no la base del voto: el Consejo de la Magistratura tiene déficits en su funcionamiento. Déficits que hacen a ausencia de agilidad en el plano de las decisiones. No hablo de burocratización: ausencia de un temperamento de gestión adecuado. –¿Un ejemplo? –Hace a mí. Hace cuatro años que renuncié como juez de Cámara Federal de General Roca y todavía no se ha sustanciado el trámite en el Consejo de la Magistratura para designar sucesor. –Pero ¿qué garantiza que eligiendo mediante el voto popular a los integrantes del Consejo de la Magistratura se agilice su funcionamiento? –Nada, por supuesto. Pero no es aventurado conjeturar que una participación de esa naturaleza debe ser leída como un mayor interés de la sociedad en el funcionamiento del Consejo. De todas formas, no pocos de los déficits de funcionamiento que sobrelleva el Consejo pueden ser solucionados por el propio Consejo vía el simple recurso de asumir los problemas. –En materia de voto, los argentinos sólo votamos juntos para presidente y vice. Si avanza el proyecto del gobierno, ¿habría que elegir el Consejo en las mismas fechas? –Sería un error. Creo que teñiría la elección del Consejo con la presidencial, porque dejaría abierta la posibilidad de arrastrarla, incluso de polarizarla. No podemos permitir que quede minimizada ante la lucha por la presidencia, cuando no es menor elegir a los integrantes de un Consejo de la Magistratura. –Pero, de hecho, tal cual se elige hoy el Consejo, ¿no está ya representada la sociedad vía la elección de los parlamentarios que integran el Consejo? –No me parece un impedimento para el proyecto de consulta que alienta el gobierno. –¿Usted cree que el grueso de la sociedad argentina sabe lo que es el Consejo de la Magistratura? –Creo que lo asume en términos de un plano importante, representativo, que limita al Poder Ejecutivo. –Volvamos a la ausencia de decisiones, al menos en el espacio federal, por parte del Consejo de la Magistratura. ¿Por qué esa ausencia? –Hoy el tribunal que yo integré en Roca tiene un solo titular... –Vuelvo a la pregunta que le hice... –Y yo vuelvo a que evidentemente el sistema de decisión es muy complejo. –¿En relación con qué experiencia? –En relación con el sistema español, por caso. Ahí, un aspirante a juez rinde un examen, se le pone un determinado puntaje en relación con los antecedentes y ese puntaje sigue sirviendo para cualquier cargo al que uno se presente; es decir, se evita una revisión de antecedentes y examen para cualquier otro concurso. –Pero en España hace al Consejo de la Magistratura proponer políticas para el sistema judicial... –Es cierto, y creo que hacia eso debe marchar aquí el Consejo. Es un debate que hay que encarar. Pero, mire, hay que esperar que aclare, que aclare vía el proyecto concreto que presentará el gobierno; esperar para poder opinar en términos más concretos. (Oscar Albrieu es diputado nacional por el FpV de Río Negro y preside la Comisión de Legislación Penal. Integró el Tribunal Federal Oral de General Roca)

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