Con una pequeña ayuda de Coppola

Redacción

Por Redacción

Jackson Bryer, presidente de la Sociedad F. Scott Fitzgerald y editor de la colección del escritor en la Biblioteca del Congreso, dice que hacer una película de “Gatsby’’ es como “adaptar un poema’’. “Parte de la belleza de la novela es que no te dice mucho de nadie’’, dijo Bryer, profesor emérito de Literatura Inglesa en la Universidad de Maryland. “Si la vuelves específica haciéndola con Robert Redford o Leonardo DiCaprio, la estás limitando’’. Pero se necesitaba ser más específico que el libro de Fitzgerald y Luhrmann y su guionista de cabecera, Craig Pearce, se fijaron en otros aspectos para lograr los detalles. Luhrmann incluso recibió ayuda de Francis Ford Coppola, quien (después de que se rechazara el borrador de Truman Capote) escribió la película de 1974, en la que también actuaron Sam Watterson como Carraway y Mia Farrow como Daisy. Coppola ha dicho que le impresionó descubrir que casi no había diálogos entre Daisy y Gatsby en el libro, así que buscó en los relatos de Fitzgerald para encontrar el lenguaje para una escena de seis páginas en la que ambos hablan una noche. Coppola compartió escenas inéditas con Luhrmann y lo impulsó a adentrarse a los otros textos de Fitzgerald. “Él fue el que me dijo: Ve a otros textos de Fitzgerald y busca las pistas’’, dijo Luhrmann. “Ya que Francis me apoyó para hacer eso, tuvimos la idea del hospital psiquiátrico’’. Para arreglar el problema de la narración y evitar comenzar la película con el clásico acercamiento a las páginas cambiantes de un libro, Luhrmann y Pearce pusieron a Carraway en un manicomio donde un siquiatra le ayuda a luchar con su alcoholismo a través de la escritura. Los cineastas crearon esta imagen por los propios problemas con el alcohol de Fitzgerald y su novela inconclusa sobre Hollywood, “The Last Tycoon’’, para la que había planeado una escena en un manicomio. Aunque muchos críticos ya han comenzado a quejarse de la proliferación estilística de Luhrmann en “El gran Gatsby’’, está claro que luchó por ser fiel al libro y a la prosa de Fitzgerald. Durante la narración algunas frases famosas se ven en la pantalla. A diferencia de la versión Redford, nadie podrá decir que a la versión de Luhrmann le falta energía, quizá que tiene demasiada.


Jackson Bryer, presidente de la Sociedad F. Scott Fitzgerald y editor de la colección del escritor en la Biblioteca del Congreso, dice que hacer una película de “Gatsby’’ es como “adaptar un poema’’. “Parte de la belleza de la novela es que no te dice mucho de nadie’’, dijo Bryer, profesor emérito de Literatura Inglesa en la Universidad de Maryland. “Si la vuelves específica haciéndola con Robert Redford o Leonardo DiCaprio, la estás limitando’’. Pero se necesitaba ser más específico que el libro de Fitzgerald y Luhrmann y su guionista de cabecera, Craig Pearce, se fijaron en otros aspectos para lograr los detalles. Luhrmann incluso recibió ayuda de Francis Ford Coppola, quien (después de que se rechazara el borrador de Truman Capote) escribió la película de 1974, en la que también actuaron Sam Watterson como Carraway y Mia Farrow como Daisy. Coppola ha dicho que le impresionó descubrir que casi no había diálogos entre Daisy y Gatsby en el libro, así que buscó en los relatos de Fitzgerald para encontrar el lenguaje para una escena de seis páginas en la que ambos hablan una noche. Coppola compartió escenas inéditas con Luhrmann y lo impulsó a adentrarse a los otros textos de Fitzgerald. “Él fue el que me dijo: Ve a otros textos de Fitzgerald y busca las pistas’’, dijo Luhrmann. “Ya que Francis me apoyó para hacer eso, tuvimos la idea del hospital psiquiátrico’’. Para arreglar el problema de la narración y evitar comenzar la película con el clásico acercamiento a las páginas cambiantes de un libro, Luhrmann y Pearce pusieron a Carraway en un manicomio donde un siquiatra le ayuda a luchar con su alcoholismo a través de la escritura. Los cineastas crearon esta imagen por los propios problemas con el alcohol de Fitzgerald y su novela inconclusa sobre Hollywood, “The Last Tycoon’’, para la que había planeado una escena en un manicomio. Aunque muchos críticos ya han comenzado a quejarse de la proliferación estilística de Luhrmann en “El gran Gatsby’’, está claro que luchó por ser fiel al libro y a la prosa de Fitzgerald. Durante la narración algunas frases famosas se ven en la pantalla. A diferencia de la versión Redford, nadie podrá decir que a la versión de Luhrmann le falta energía, quizá que tiene demasiada.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora